Verónica: Est*pidos medicamentos para el dolor. Me sentía mareada y sin fuerzas para luchar. Aunque protesté como dos veces, Jeremy no me hizo caso, de todas maneras, me llevó a su apartamento. Mi tío estuvo de acuerdo, Noah y Allie también tuvieron que ver con la decisión, hasta Zack, que habló conmigo por teléfono, dijo las palabras exactas, “es por tu seguridad”. Estaba actuando como niña caprichosa, quejándome absolutamente de esto y mucho tenía que ver con el hecho, de que me sentía como en las nubes, pero también era ese miedo persistente, que se anidaba en mi pecho. Owen no se detendría y tenía que hacer algo, pero mi mente estaba tan dispersa, que no se me ocurría nada. Ahora me encontraba sobre la gran cama de sábanas grises de mi s3xy jefe, mientras él iba a la cocina por al

