Demonios

1098 Words
Antes de dirigirse hacia la habitación contigua, Emily frenó en la habitación que Hope le había preparado para su hijo y su sobrino, agradeciendo aquel gesto, aunque esta última había dicho que lo habían hecho entre Taylor y ella. Sabía que era mentira. Se acercó hacia Thomas y sonrió levemente al verlo dormir plácidamente, agradeciendo tener un hijo como él, que a pesar de la vida difícil que llevaban siempre la recibía con una sonrisa y nunca se quejaba. Y fue así como le agradeció en silencio, como todas las noches, como siempre, pues a pesar de que su vida no era fácil sabía que Thom no se merecía nada de aquello, ni tampoco debía de sentirse obligado a ser un nene bueno. Le depositó un casto beso en la frente, y sonrió levemente al ver que le niño se movía dándole la espalda y destapándose un poco en el proceso, lo que hizo que volviera a acobijarlo y así, luego de mirarlo por un par de minutos, se fuera a la habitación continua donde solía dormir cuando se quedaba allí. Muchas veces había tenido la necesidad de decirle a Hope de dormir con ella, pues ella muchas veces se había ofrecido en un principio, pero ella siempre se había negado, algo que últimamente deseaba no haberlo hecho, pues al abrir la puerta de la habitación donde dormiría, como siempre, lo recuerdos comenzaron a invadirla. Pues aquella habitación era ni mas ni menos que la de Taylor, quien la mantenía tal cual la recordaba desde que se habían conocido. Era verdad que siempre había sabido que Taylor y Hope nunca lo habían tenido fácil. Es más, nadie lo había tenido y la verdad era que, en cierto punto, entendía la negación de Taylor de hacerse cargo de su hijo, pero no lo exoneraba de no hacerse cargo, pues, a fin de cuentas, Thomas era su hijo. Taylor era el mayor y quien había tenido que sufrir de los abusos de su padre desde muy pequeño. Siempre lo había sabido y había sido por ello que siempre había intentado ayudarlo a superar aquel miedo que parecía invadirlo cada vez que recordaba que tenía un hijo. Un miedo genuino y que crecía con justificación al recordar la infancia que había vivido. Taylor no se sentía capaz de hacerse cargo de un niño y menos aún, luego de haber vivido el infierno que había vivido hasta que todo terminó. Tenía miedo de convertirse en lo que su padre había sido, un monstruo y la verdad era que ella sabía que estaba muy lejos de poder llegar a hacerlo. Pero una cosa era lo que ella creía y otra que él lo aceptara. Que aceptara que no era igual a su padre. Que nunca lo sería. Que nunca trataría a Thomas como su padre lo había hecho. Quizás era egoísta de su padre. Quizás había sido egoísta, pero la verdad era que nunca hubiese sido capaz de perder la vida que se había enterado, crecía dentro de ella, aun si el mismo Taylor se lo había pedido e incluso, se lo había rogado. No, nunca hubiese sido capaz de dejar escapar la vida de Thomas y a pesar de que Taylor la culpaba por lo haber aceptado sus palabras, ella no lo culpaba a él, a pesar de sus tratos con el mismo. Si tan solo fuera capaz de lo maravilloso que era su hijo, lo dulce, tierno, cariñoso e inteligente que era. Si tan solo se sentara por unos minutos a mirarlo y entender que nunca llegarían a ser como lo habían sido sus padres con él. Si tan solo viera que no todo tenía que repetirse. Pero la verdad era una muy lejana y perdida. Una verdad que Taylor no quería ver. Una verdad que tampoco ella quería ver. La verdad de que todo había acabado entre ellos, aun si Thomas los seguía uniendo. Y la verdad allí era que dolía. Le dolía el haber perdido a quien pensó, era le amor de su vida. Perder a quien nunca creyó que terminaría perdiendo. Perder a quien siempre le había jurado que se mantendría a su lado, que la protegería, que la amaría y que daría toda su vida por mantenerla a su lado. Lo que le dolía no era aquella habitación, sino los recuerdos. Los recuerdos de cuando habían sido felices, cuando la realidad aun no golpeaba contra sus narices. Los recuerdos de algo que nunca volvería ante ellos. Lo extrañaba, extrañaba aquellas noches locas donde solo intercambiaban palabras sin sentido. Donde se entregaban el uno al otro. Donde no había necesidad de palabras y solo era alegría y risas. Donde había nacido aquel sentimiento que en aquel momento parecía arder dentro de ella. Le dolía, porque a fin de cuentas ella siempre había creído en sus palabras. En sus “estaremos juntos para siempre”. En sus risas. En sus mentiras. Si, quizás había sido ingenua al creer que Taylor había superado todos sus demonios. Quizás había creído demasiado en él. Quizás y solo quizás, le había puesto demasiada pasión a algo que estaba destinado a romperse, o por lo menos, aquello había sido lo que le habían dicho todos cuando conocieron a Taylor. Cuando supieron de su historia, cuando entendieron que quizás debajo de aquella capaz de amabilidad y simpatía se escondía un cobarde. Un cobarde que no podría afrontar la realidad que le terminó explotando en la cara. Y ella había sido demasiado ingenua en creer que aquella cobardía podría esfumarse. Pero había sido gracias a ello, a todo lo que había vivido, a todo lo que había tenido que soportar que ella misma había crecido como persona, como madre, como amiga, como compañera. Quizás siempre había esperado demasiado de los demás, pero ya, en aquel momento, no lo hacía, pues sabía que si quería algo debía de ir tras ello, sin nadie de por medio. Si en verdad lo quería, debía de luchar con dientes y uñas para conseguirlo, como lo había hecho para tener a Thomas, su mayor alegría y quien le daba un sentido a su vida, aun si muchos le decían, que se la había arruinado. No, Thomas no le había arruinado nada. Todo lo contrario. Le había dado la energía que necesitaba para seguir adelante. Para luchar. Para comprender que, en la vida, si ella no lo hacía, nadie lo haría por ella. Gracias a Thomas había tenido la valentía de enfrentarse a sus propios demonios y esperaba que Taylor hiciera lo mismo. Pero no había sido así. Y aquello… Dolía.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD