Capítulo XVI

2097 Words

Luego volví a mi ajetreo. Cambié la pepa por la nalga y a la segunda me la chiquitié hundiéndoselo a la malagueña al agarrarla descuidada. La chava pegó un grito y se retorció de dolor, aunque no la dejé en paz, y lejos de condolerme de su dolor, me la ensarté bonito y me acosté con ella encima. —Muchachas, denle vueltas encima de mí, nomás pa ver qué se siente. Afortunadamente tenía el chile bien lubricado y eso evito que mutuamente nos chingáramos nuestras cositas con aquel movimiento. Las vueltas que le dieron fueron muy suavecitas y aquel hermoso culito me torcía el m*****o un poquito y luego como que se destrababa, regresándose mi camote a su lugar y esto hacia el efecto de apretones que varias veces estuve a punto de venirme en aquel estrecho y sabroso culo. La chava que tení

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD