Dilruba:
A la mañana siguiente, había ido a la entrevista de trabajo, habían quedado de llamarme. Antes de dejar la universidad, me encontraba estudiando medicina, supongo que era normal teniendo en cuenta lo enferma que estaba, el deseo de poder salvarme y salvar a los demás, evitar que otros sufrieran lo mismo que yo.
Tras terminar, había llamado a la dueña del gato para la adopción, me esperaría en el centro de Stainthorpe, así podría llevarle con el veterinario y comprarle su comida, mi madre me había dado algo de dinero, se lo repondría al comenzar a trabajar.
Tomo el autobús que va a la ciudad, era gratificante poder salir y respirar aire fresco, recargo mi cabeza contra el cristal, Lost on you de LP sonando a todo volumen, nunca había amado, así que no sabía lo que era un corazón roto, ni perderse en un amor tan intenso, pero mi madre sí, ella había amado y perdido a mi padre hacía muchos años, un duro golpe sin duda.
Bajo y Recovery comienza a sonar, no sabía cuántas canciones me había perdido. La canción habla sobre sanar tras una relación difícil, me hacía pensar en un amor unilateral, quizás la otra persona enamorada de alguien más, ese pensamiento logró que mi corazón doliera, lo que era absurdo, jamás me había sentido atraída por nadie, o al menos, no lo suficiente para que mi corazón se rompiera o tuviera que tener un duelo.
Youngblood de 5SOS suena logrando que mueva mi cabeza, esta canción también reflejaba un rompimiento, dijiste que me querías, dices que me quieres fuera de tu vida, y yo soy sólo un hombre muerto que camina esta noche canto para mis adentros, debía ser horrible que en un momento te quisieran y al otro te olvidaran como si nada, quizás porque mi referencia era mi madre, que incluso después de la muerte de papá, ella sigue amándole como el primer día, por eso no logro entender lo que dicen las canciones.
Me siento en la banca del parque, he llegado temprano, me da tiempo a comer un helado, antes no podía comerlos por mi sistema inmunológico, que estaba bajo, pero ahora que mis estudios habían salido mejor y que al parecer mi sistema inmunológico era normal, podría comer lo que quisiese. Lo siguiente en mi lista sería un hotdog, y en la casa mamá haría hamburguesas.
Un afiche en un poste de luz llama mi atención, era una obra, Wicked de Winnie Holzman, los actores eran parte de la comunidad, era bastante genial, quizás podía intentar entrar al club. La protagonista era una chica llamada Elyse Edevane, por alguna extraña razón, el nombre me parecía conocido.
- Hola –dice una suave voz tras de mí, me giro y miro a una chica con un transportador.
- Hola, ¿Ellen, cierto? –miro al gatito mientras habla.
- Sí, no hay muchas chicas luciendo un traje sastre, así que fue fácil –le miro y me sonríe, saca al pequeño y me lo entrega, había dos más, supongo que también los daría en adopción.
- Gracias –acaricio la cabeza del gatito, este se remueve, pero no despierta.
- A ti, bonito día –dice antes de alejarse, asiento y toda mi atención está puesta en el gatito, tenía entendido que a unas cuantas calles había una clínica veterinaria, así que iría ahí y preguntaría si podían atender a, ¿qué nombre sería bueno? Kerar, un nombre extraño pero genial había venido a mi mente.
- Te voy a llamar Kerar –acaricio su cabeza y la beso, comienzo a caminar abrigándole con mi bufanda.
- Que precioso –una chica me detiene cuando ve a Kerar.
- Sí, lo acabo de adoptar, le llevo a la clínica veterinaria –vuelvo la vista a la chica, doy un respingo por la sorpresa, sentía que la conocía pero, era imposible, se veía más joven y si la hubiese conocido en el hospital, lo recordaría.
- Qué bueno que encontró una buena familia –dice sonriendo–, a veces la gente prefiere comprarlos, eso está mal –me mira y sonríe.
- Es lo que pienso –digo algo aturdida–, se llama Kerar, me lo acabo de inventar –sonrío de manera forzada, todo esto era tan extraño.
- Es muy genial, debo irme, un gusto Kerar –acaricia su cabeza, le sonrío y le veo alejarse hacia la plaza, me giro y a lo lejos veo a un chico, lo que más llama mi atención son sus preciosos ojos azul celeste, parece mirar a la nada, eso hasta que mira a la chica, le sonríe y abraza, cierro los ojos con fuerza, ¿por qué me sentía así? Eran dos desconocidos, niego y continúo con mi camino, seguro eran imaginaciones mías.
Arsen:
Había ido a recoger a Elyse a su club de teatro, por mensaje le había compartido sobre mis descubrimientos, ella, y ahora que nos habíamos visto, se jactaba de decirme que tenía razón y que su hermana no estaba muerta ni había desaparecido.
Mientras ella se burlaba de mí por mi insistencia, la mirada de alguien me hizo voltear, lo que alcance a ver fue a una chica caminar con un pequeño gato en brazos, parpadeo varias veces después de ver un halo de luz rodearle, de una manera que sólo un Dios podría tener, eso me había desconcertado de sobre manera, quizás era un reflejo de la luz del sol.
- Creí que te gustaba mi hermana, pero supongo que un buen trasero es suficiente para ti –su voz burlona me trae a la realidad.
- Ni uno ni lo otro, sólo me agradaba –me giro para verla, quizás un poco más que eso pero, no importaba como me sintiese–. No soy esa clase de hombre, hace mucho que cambie de hábitos –sonrío de lado.
- ¿Y por qué la veías? –pregunta curiosa, puedo ver la diversión bailar en sus ojos.
- Me ha parecido que me veía, y cuando me gire para ver qué pasaba, he visto un halo de luz brillante que le rodeaba –digo serio, debía investigar eso, ¿era gente con dones? A decir verdad, no pasaba mucho tiempo en el mundo humano, es así que no podría decir si las personas que tienen dones tienen ese tipo de aura.
- Pudo ser un reflejo del sol, quizás te giraste rápido, pero a todo esto, ¿por qué es tan extraño? –frunce el ceño confundida.
- Ese halo es especial para los dioses, sólo otros dioses y sus ayudantes pueden verlos, por eso me parece extraño, aunque podría ser un don, pero no estoy seguro, jamás he tratado con uno, casi no vengo –me encojo de hombros, no había razones salvo cumplir mi trabajo, hacía varios siglos que no me interesaban los asuntos mundanos.
- O puede ser una diosa humana –le miro con sorpresa, niego.
- No hay tal cosa como eso, un humano puede ser convertido en Dios por los sentimientos que dejó atrás, y sólo tras morir, no puede haber un humano así, sería demasiado catastrófico –le miro seria.
- ¿Y si fuese una Diosa viviendo con los humanos? –pregunta alzando una ceja.
- No tengo el conocimiento de algún Dios viviendo como humano, quizás en los templos que colocan en algunos países, pero esto –digo serio, debía investigar esto.
- Quizás tengo razón, a final de cuentas, casi no vienes, ¿debería enseñarte lo que es la diversión mundana? –me mira divertida alzando una ceja, niego.
- Soy un Dios que un día fue humano, no necesito volver a lo mismo, a acciones vacías –digo con voz dura, por eso no podía entender a Kaled, ¿no podía sólo pasar página?, ¿de verdad Mafiruze había merecido la pena?
- Te entiendo, si soy sincera, cuando Scar venía y me platicaba de su vida, pensaba en que me gustaría algo así, ahora me arrepiento de pensar de esa manera, ahora sólo quiero que vuelva –sonríe de lado.
- En el fondo, me habría gustado que mi relación con Kaled fuese diferente, que volviésemos a ser amigos, de verdad lo apreciaba –suspiro tras ser sincero–, ahora quiero golpearlo por lo que hizo pero, supongo que el tiempo se encargará de mostrarle la verdad, y espero que quiera con cada fibra de su ser, volver el tiempo atrás –sentencio con ira contenida, Yse asiente y continuamos caminando.