SUSAN Las fiestas al estilo de la realeza no podían faltar en el seno familiar. En especial cuando se trataba de mi familia. La empresa de distribución y la empresa de publicidad, junto a las editoriales filiales que mis padres manejaban, hacían que la élite del país accediera a llegar al gran salón ocre a disfrutar de lo que sea, que mis padres estaban planeando, y escuchar lo que sea que querían decir. Era un momento importante, pero más que todo para ellos, pues yo jamás me había sentido parte de aquella familia. Y sí, siempre, cada año, era una tradición que la familia Darcy Kingsley realizara una subasta a la mitad de la velada y ofreciera una cena benéfica en el salón de la par, en el gran hotel "Prince" que se encontraba a unas cuadras. Algo de lo que Amber disfrutaba porque le h

