SUSAN Había comenzado el día haciendo un poco de ejercicio, escuchando música y cantando un poco para matar el tiempo, ignorar mis pensamientos, reprimir mis sentimientos y darle tiempo a Ethan para que llegara a recogerme. Todo muy normal, ignorando el hecho de que ya habían pasado dos semanas desde ese día en el aeropuerto, aún no sabía nada de aquel sujeto y tampoco quería saberlo, y debido a eso hasta había cambiado de número para ignorar las palabras de mis padres. Era sencillo. Solo tenía que hacer como si estuviera empezando de nuevo, llorar cada noche, dormir con los ojos húmedos, despertar con estos mismos hinchados y con las mejillas pegajosas por las lágrimas, levantarme agitada y correr a devolver todo al inodoro más cercano y rechazar la comida que me ofrecían en el trabaj

