XIII La noche brillaba con el esplendor de la luces encendidas en todo lado en la mansión de Steven Lennox. Sus empleadas corrían acomodando los bocadillos que los meseros repartirían, el señor de la casa no deseó contratar ningún servicio de buffet para amenizar la comida, solo le gustaba lo que sus ya muy entradas en años cocineras le preparaban. Y todo por que Genna amaba como ellas preparaban los alimentos. Era ya un poco psicótico que Steven tratara de conservar una vida sin su esposa, como si ella aún siguiera existiendo. Todos los que trabajaban en esa casa lo sabían, su señor era muy inteligente, trabajaba duro para la empresa de su familia, pero su mente se perdía a veces en la búsqueda de una mujer que era solo recuerdos. Emma se vestía de forma delicada, se puso unas muy dimin

