Capítulo 42: Los buenos muchachos

1797 Words

XLII Cuando la infame melodía terminó, muchos fueron los corazones que pudieron descansar. Nadie más aparte de los involucrados notaba la importancia de aquella canción, para los otros era nada más que una música para ambientar la recepción. Emma tomó el mentón de su esposo y lo besó con intensidad, luego unas manos empezaron a buscarla a ella por debajo de ese muy profundo escote que dejaba a la vista esa cicatriz que desaparecía con el tiempo. ¿Sería ese el aviso, que cuando desapareciera por completo, Emma también lo haría? Elliot vivía esa sensación constantemente, por eso cada segundo con la mujer que más amaba era vital para él. —¡Señor Lennox!, detente, por favor, mis pezones en este momento no están para eso… —Entonces, dime cuando tendré el permiso —jadeaba el hombre, besando c

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD