CAPÍTULO 4
Cuando la mujer se fue de la habitación, cerré la puerta con llave y me senté en el suelo, esto era un asco. Estar acá era un infierno en vida, olía asqueroso y no quería ni pensar en cuantas cochinadas se pudieron haber hecho en aquella cama o incluso cuando había sido la ultima vez.
¿De verdad este había sido mi plan maestro?
No llevaba más que una media hora en el lugar y ya quería irme, ni siquiera había encontrado a ese hijo de perra y estaba a punto de salir y volver a casa de mi mejor amigo a idear una mejor estrategia para conseguir llegar cerca de Jonathan.
Hice una mueca, decir su nombre, aunque fuera solo en mis pensamientos era algo que me daba asco. Jonathan Cortes o más conocido como El rey.
Rey de mierda para mí.
Tenía que encontrarlo pronto y comenzar con mi plan, sabía que en este lugar había un bar llamado El diablo y ahí cada noche estaba ese tipo, así que ese era el lugar indicado para llegar a él y tenía que encontrar la manera para hacer mi primera aparición en físico y tenía que hacerlo de una manera inolvidable para él.
Tenía un celular que únicamente podía usar una vez a la semana por lo que lo guardé muy bien en un bolsillo secreto de la maleta y me aseguré de que estaba bien oculto, además había traído una pequeña sábana, la cual tendí en la cama retirando las anteriores