2 Mina y Bastián

2227 Words
(((Mina))) Mi madre me lleva a mi último año de escuela, mi último año para ver a Harry desde lejos. ¿Cuándo se dará cuenta que lo observó? Bueno, él no es el único chico en la escuela, y la verdad no sé si quiero novio o ser novia de él en estos momentos. -Bueno... Aquí estamos-nos avisa mi madre a Paty y a mí. -Gracias mamá-le digo y le doy un beso en la mejilla. -Nos vemos, señora Evans. -Portense bien. Nos despedimos de mi madre y nos encaminamos a la entrada. -¿Quién vendrá en ese auto?-mi amiga y yo giramos al auto que vemos entrar. Un auto de los más lujosos que pueden existir, bueno, creo. Un chico de cabello n***o baja del auto, sus ojos son azules y su cuerpo está trabajado por el ejercicio. Una mujer se baja del otro lado y lo alcanza antes de que se interne en la escuela. -Sólo... Tu padre vendrá por ti a la salida. -Bien... Pero cuando mi coche llegué ya no me traerán. -Te quiero Bastián. -Támbien te quiero mamá. Ella le sonríe y le deja un beso en el cabello. -Ya mamá... Ya, gracias por traerme-le arrebata la mochila y entra deprisa al edificio. La señora niega y se sube de nuevo al vehículo. Maneja en dirección a la salida y todos, nos quedamos sorprendidos por eso. Entramos a la escuela y varios chicos se mueven entre la muralla que hay para entrar en nuestro salón. Todo el salón es un desorden y más cuando el maestro de español entra. -Hola cariño... ¿Me extrañaste?-ruedo los ojos. -La verdad, no-se ríe y se sienta en lugar con Claudia. Otra de mis mejores amigas. Después de un rato de clase tocan la puerta y resulta ser el director. -Lamento la interrupción pero necesito que integre al joven Jackson. El chico de cabello n***o. -Claro, pasa, siéntate junto a la señorita... Evans. El chico no parece ni prestar atención a la que será su clase por el resto del año, no me presta atención en lo más mínimo y lo agradezco bastante. La clase continúa y las chicas se ponen a murmurar sobre el chico que está a mi lado, parece que nunca han visto un chico. Mis ojos vagan ligeramente a su cuaderno y para mi sorpresa tiene notas de casi todo lo que han apuntado los maestros en el pizarrón. -Mina, vamos a ir a almorzar, ¿Vienes? -No gracias. Leeré un poco. Saco mi libro y comienzo con mi lectura diaria, uno o dos capítulos de mi libro. Leo devorando el libro que tanto me gusta, me encanta la trama, me gustaría tener super poderes o algo así. -¿Puedo sentarme?-elevo la vista y tiene una ligera sonrisa. -Sí. Se sienta a mi lado y saca una caja con algo que huele delicioso pero continúo con mi lectura. -Reina Roja-dice leyendo el título del libro. -¿Ya lo leíste?-le pregunto usando mi dedo de separador. -Ya... A mamá le gustan este tipo de lecturas y pues no tenía libro que leer... Lo tome y termine la saga en una semana. -¿En una semana?-asiente y sonríe. -¿Cuál es tu nombre Evans? -Mina. ¿Y tú tienes nombre, Jackson? -Bastián... Bastián Jackson. -¿Eres Italiano? -No-alarga el no con un tono divertido-. Mi mamá, lo saco de quién sabe dónde y como le gusto, me puso así, además de que dos amigos de mi papá se llaman así. -Nunca le he preguntado a la mía del por qué de mi nombre. Se ríe un poco pero después regresa la vista a lo que lleva en su cajete. Después de esos breves momentos con él, Harry llega al salón con otros dos chicos, ninguno de los tres me presta atención, dejo el libro y me pongo en modo vigía. Tomo el libro y finjo leerlo. ¿Cuándo se me quitará esa manía? Ni idea. Conversan un poco por un rato hasta que de la nada ya tengo a Logan a mi lado. -Hola hermosura-suspiro ignorando su comentario-. ¿No me piensas hacer caso, cariño? -¿Cariño?-mi tono salió como quería-¡Lárgate Logan! -Mejora tu boquita... ¿O todavía te duele que terminará contigo? -¿Cuándo empezamos? -Vamos, Logan... A la aburrida de Mina, nunca le agradarás. Se levanta y me quita el libro. -De verdad que eres aburrida-ojean el libro sin ningún cuidado. -¡Dame el libro Logan!-le avienta el libro a Harry. Bueno, esa es mi relación con él. Empujan a Harry y otra persona cacha el libro que rodo por el aire como tres veces. -¿No les da vergüenza tratar así a una dama?-me sorprende que sea Bastián quien me defienda. -No te metas Percy. -Qué maduros son-me da mi libro-. Mina, ¿Quién es el capitán de fútbol? -Harry-señalo al susodicho. -Bien... Será divertido retarlo por el puesto. -Estás loco si crees que te dejaré mi lugar tan fácil. -No, claro que no-Bastián se pone a mi lado-. Me gusta ganarme las cosas y ganarte el puesto será super fácil. Dan el timbre interrumpiendo la contestación de Harry, pero sé que Bastián tendrá una larga lucha si quiere ser el capitán del equipo de fútbol. Le sonrió a Bastián mientras apuntamos las cosas que el último maestro apunto en el pizarrón. Creo que nacerá una bonita amistad con este chico. El timbre suena. Fin de mi primer día. Salimos y la plática con Bastián es muy tranquila, vemos a un hombre recargado en un auto de lujo, un poco mejor que el que traía su madre en la mañana. -¡Hola Batsy!-le grita una niña de unos diez años. -Vaya hermana-gruñe a mi lado. -Es sólo una niña-me río y niega. -Ya la conocerás-me río y niego ante su tono tan vacío. -Nos vemos luego, Bastián-me despido de él y camino en dirección a la salida. (((Bastián))) La miró alejarse mientras retraso mis pasos antes de subir al auto. Gabriela aplaude en el auto mientras me acerco. -Hola papá-saludo sin ánimo. -¿Tan mal te fue?-odio parecerme tanto a él. El cabello, los ojos, las facciones y otras cosas, que le he ido aprendiendo. ¿No pude ser una mezcla entre él y mi madre? Ha no, tuve que parecerme en casi todo a él. No me quejo de quién es mi padre ni mucho menos de lo que hace, pero... Soy una maldita gota de agua de mi padre, eso sin mencionar que sólo tengo unas cositas de mi madre... Cómo la unión de las cejas, o el carácter... Que es un revoltijo de ellos. -No quiero hablar de eso-subo al auto y cierro la puerta. Veo que papá gira por la parte de enfrente y se interna en el auto, se pone en marcha para alejarse lentamente de la escuela. Mi hermana no deja de decir tonterías en la parte de atrás. -Ahí va tu novia-giro mis ojos y veo a Mina con el libro que llevaba en la mañana. -No es mi novia-gruño. Lleva puestos los audífonos, con el mundo cerrado a su alrededor, va meneando la cabeza, disfrutando de su música. -¿Por qué no te...? -¡Harry!-regreso rápido la vista a Mina y el tarado de Harry ya tiene su libro en las manos. No sé que demonios hace Harry que lo termina lanzando contra un charco de lodo, toma el libro con cuidado y puedo ver unas lágrimas salir por sus ojos, se la limpia y se levanta. Toma impulso y se lo lanza a Harry en la cabeza, una sonrisa aparece en mis labios. -¡Vete al diablo Harry Harrison!-se soba el golpe y el lodo que le quedó-¡Tú y el montón de idiotas que se están riendo! Dice algo pero ella está... Dolida. -¡Me vale Harry!-toma su mochila del suelo y la acomoda en su lugar-¡Y vete haciendo la idea de que ya nunca te pasaré un maldito apunte o haré tu puta tarea! Le pasa de largo y se va con las lágrimas derramándose, por alguna maldita razón quiero bajarme del auto y seguirla. No lo hago. Soy un puto cobarde. El auto logra avanzar al salir del tránsito de mierda que nos envolvía, mi padre maneja y después de un rato intenta hacerme conversación, de seguro mi mamá se lo pidió. -No. -Sólo inténtalo, ¿sí?-Gabriela me patea de nuevo y es... Suficiente. -¡Deja de patearme el maldito asiento!-le grito y mi padre sólo suspira. -No me grites-dice de manera burlona. -No estoy jugando, Gabriela-ella me saca la lengua como si tuviera seis años. -¡Comportense! No es bueno hacerlo enojar, así que me aguanto todas patadas que Gabriela le da a mi asiento, cuando mi padre estaciona en la casa, soy el primero en bajarme del auto. -Buenas...-no dejo que termine y paso sin hacerle caso. Al llegar a mi habitación azotó lo puerta con toda mi fuerza. Tiro la mochila al lado de la cama y me dejó caer en ella. Mis padres decidieron que mudarnos sería bueno por la empresa de papá. A la mierda con eso. ¿Y mi vida? Tenía amigos, era el capitán del equipo varonil de fútbol, el mejor en mi clase, salía de fiesta con mis amigos, pero todo se fue a la mierda por la mudanza. Grito frustrado contra la almohada. Pongo música en mi reproductor y la pongo a todo volumen mientras dejo que está me envuelva en su sinfonía. Cómo extraño a mis amigos. j***r. Marco de seguro ascendió a mi puesto, Kendall al remplazo de Marco. Mierda. Allá tenía toda mi maldita vida. Estoy en ceros aquí. El gran Capitán Bastián Jackson es nada en donde está. La puerta se abre un poco, le doy la espalda ya que no quiero verla por el momento, sino terminaré diciéndole cosas de las que me arrepentiré después. -Bas... Te traje pizza-esa es mi madre intentando solucionar mi estado de ánimo-. Y un poco de soda. -No quiero. -Cariño... Sé que estás enojado por lo de la mudanza-se sienta en la cama-, sé que perdiste a tus amigos que me rompieron el jarrón que tu padre me regaló en mi cumpleaños-me río por qué es cierto. Los idiotas lo agarraron y cuando me di cuenta el jarrón ya estaba hecho añicos en el suelo. -Pero no por eso voy a cambiar una decisión que planeamos desde hace un tiempo-ahora sí me volteo a verla. -Mamá... -Hijo, el cambio no sólo te afecto a ti, también a Gaby, a Samuel, a tu papá, a Ethan... A mí. Hijo pero tratarmos sobrellevar la situación... -¡Aquí no soy nadie mamá!-parece que voy a llorar y puede que sí lo haga-, aquí soy el nuevo. El hijo de papá, nunca he sido de ese tipo. -Cariño... Me desahogo con ella, me abraza como cuando era un niño y una tormenta azotaba en la noche, los rayos me asustaban y me iba a dormir con mis padres. Mi mamá abrazaba así y mi papá me contaba un cuento para dormir. Eso era lo que me gustaba de ser un niño, tenerlos tan serca. (((((((+))))))) -Sólo inténtalo-me dice mientras meneja a la escuela. -Para ti es fácil-le digo y niega. -No, lo es-se asincera-, jamás vi a mamá tan nerviosa o preocupada por una situación, ¿Sabes que ayer discutió con mi papá? -Nunca discuten-hace una cara que me dice muchas cosas. -No por cosas básicas... Los he visto discutir y gritar un par de ocasiones... En esta ocasión el tema principal fuiste tú. -¿Yo? -Bastián... Mis padres quieren que nos adaptemos a esto... Y tú, se las pones difícil a los dos... velo de esta manera, trata de ser el chico que eras pero aquí... Quítale el puesto de capitán al que esté... Consigue un par de idiotas que quieran ser tus amigos, busca una chica que quiera ser tu novia pero por amor no por dinero o por lo que salías con Ana-sexo-, vuélvete el hijo tranquilo que eras antes de la mudanza. -No quiero... Aquí es... Me llamaron Percy, por el... -¿Y? ¿Sabes cuantos apodos me has puesto en lo que va de estos años? -Como diez... ¿Te busco el once? -Jodete Bastián-me río-. El punto es que... Sí quieres sentirte mierda, hazlo pero no te lleves a mi madre entre las patas. -Samuel... -Te lo advierto Bastián... No la hagas llorar. Ayer discutió con papá por lo mismo, te defendió y papá sólo buscaba una excusa para castigarte. -¿Por? -Le gritaste a Gaby. Mierda. Entra en el estacionamiento de la escuela y veo a varios haciendo no sé que mierda con un balón. -Nos vemos Percy-hijo de perra. -Jodete Samuel. -Me la debías. Le diré a papá de tu apodo... Me apoyara en decírtelo hasta que te acostumbres a él. -Mañana le pido a Ethan que me traiga. Me bajo y cierro la puerta. Me encaminó al salón sin prestar atención a los comentarios que circulan por el pasillo, al llegar a mi lugar de ayer no veo a Mina por ningún lado y eso me llama la atención. Inicia la primera clase y ella no llega.
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