Capítulo 14: Eso que no olvidaremos

2249 Words

XIV Casi a punto de volver, y luego de largas sesiones nocturnas de sueños ingenuos estando juntos, pero aún atorándosele en la garganta un “te amo” al señor Saint-Jaien, Hunter deseaba darle un obsequio. Un algo para que lo recordara siempre que se fuera a dormir, o que al verlo pensara en él. Era muy difícil, claro, darle algo a quien todo lo tenía. Llevó a Marie consigo, que con actitud socarrona le cuestionaba el darle un regalo, por iguales motivos, ¿qué podía darle a un millonario de la talla de Mark? Fueron a una ciudadela comercial y la recorrieron palmo a palmo, pero no hallaban nada lo medianamente interesante ni de precios accesibles, que Hunter pudiera comprarle a su amante. La chica, a pesar de no estar muy de acuerdo, no quiso tumbar de la nube de ilusiones a su amigo, era

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD