XIII Hunter se dejó llevar por el deseo y el aparente amor que sentía por ese hombre de ojos de pantera. Era cálido en su tacto, era furia entre sus piernas. Toda su piel gritó de éxtasis, mientras era tomado, mientras su cuerpo se fundía por primera vez con otro ser humano. Por que era su primera vez, y para su fortuna fue muy hermosa, como para recordarla con cariño. Aunque lo que se viniera después no fuera nada para guardad en la bóveda de la memoria. Amaneció en los brazos de su ahora, amante. Amadeus, le miraba con ternura, le acariciaba los cabellos y les regalaba besos, muy tiernos y muy gentiles. Hablaron un poco después de eso, y el poderoso hombre de negocios le dijo que de ahora en adelante viviría en ese mismo edificio, y que debía dejar de danzar en el cabaret. Hunter por s

