XI Marie y Hunter saltaban en un pie de la alegría. Su proyecto había tenido excelentes calificaciones, y estaba a poco de volverse una aplicación real. Habían trabajado duro, los años invertidos en su universidad nocturna, por fin estaban dando frutos, a pesar de los muchos tropiezos en el camino, provocados por la agitada vida que Hunter llevó en su momento y de la que su amiga tuvo que ser no solo testigo, sino también estar involucrada. Marie veía la dicha en el rostro de su amigo, que algunas veces veía más como a un niño al que había que protegerse, incluso de él mismo. Todos en la pequeña institución creían que ellos eran pareja. No lo desmintieron nunca, pues para Hunter era más beneficioso, y a Marie por el momento no estaba interesada en nadie. Así era todo más fácil, así la vi

