Entorné los ojos fastidiada con la entrenadora de los caballos. Esa mujer me molestaba completamente. Ahí estaba dándonos órdenes a Mia y a mí, la diferencia es que ella las acata, yo solo hago lo que tengo que hacer y punto. De hecho me causa gracia el verla enloquecida gritando aunque no le presto demasiada atención. De todas formas ¿Dónde estaba Aric? Sé que él no trabaja aquí pero normalmente está cerca por si pasa cualquier cosa, no lo sé. Tragué saliva nerviosa por los pensamientos que estaba teniendo sobre él que me ponían completamente temblorosa e incómoda. Cosa que yo no soy. Bufé por lo bajo pensando que de igual manera no lo necesitábamos aquí para recoger mierda. Pero sí para que callara a esta urraca pues cuando él heredero de Harold estaba aquí ella no era tan parlan

