Capítulo 25. La séptima puerta.

3457 Words
El aire me rodeaba, todo a mi alrededor se tornaba cada vez más frio, la neblina se extendía por todo el lugar, eran tan densa que achicaban mi visión, no encontraba por donde caminar ni a donde seguir, esa espesa niebla acompañada de los fríos vientos, me consumían poco a poco, el respirar era difícil, y por cada paso que daba se acrecentaba la oscuridad, solo el leve resplandor de la luna me servía de guía en mi camino.  Buscaba llenarme de valor para no desfallecer en mi misión, encontrar a mi hermana, gritaba con fuerzas y desesperadamente su nombre, pero ella no me respondía, no lograba hallarla y eso hacía que mi preocupación aumentara, que me impacientara mucho más, me hacía creer en la posibilidad de no poder salvarla, de no ser suficiente para esto, frente a mi comenzó a distinguirse una pequeña silueta o sombra, trate de acercarme muy despacio para poder tener un enfoque mejor y así lograr identificar que o quien estaba allí, observe una pequeña lapida, sentí un alivio al descubrir que no era una criatura; girando en torno a mí, descubrí que me encontraba en un pequeño cementerio, y al ser tan pequeño no habían muchas sepulturas, además de que esos nombre escritos allí, no lograban ser visibles, por más que lo intente no los logre leer.   Revise todo ese pequeño lugar, topándome con una tumba abierta, al parecer se preparaban para sepultar a alguien, pero ¿a quién? Y ¿Quién lo haría? La lapida se encontraba en su lugar, parecía haber sido construida hace poco, además de que las letras esta vez se observaban con claridad, y de esta forma el nombre en ella era claramente visible. Me sorprendió mucho lo que observe, Maya Storm. 2008-2022 ¿Cómo es esto posible? ¿acaso piensan asesinar a mi hermana? ¿Qué tanto peligro corre Maya en este lugar? Debía encontrarla, no, necesitaba encontrarla antes de que algo malo le ocurriera, se oyeron pequeñas voces a mi alrededor, eran de niños, parecían correr de lado a lado, y gracias a la Maldita niebla no lograba distinguirlos, trabaja de comprender lo que intentaban decir, pero no podía entenderlos, aunque sus pequeñas sonrisas colocaban mi piel de gallina.  Giraba mi mirada a todos los alrededores, tratando de hallarlos, de verlos, solo que, esa oscuridad cada vez parecía más densa, mucho más espesa, me impedía hacerlo, comenzaron a escucharse ruidos de una pala cavando, eso me preocupo, comencé a asustarme, ¿Qué está ocurriendo aquí? Esos sonidos se volvieron más fuertes, oía un cincel cuando es golpeado con un martillo, me sentía como ignorante sin comprender la situación.  Intente alejarme de ese lugar, de irme, solo que, sentía un gran peso sobre mí, como si estuviera cargando a alguien, o si alguien se hallara sobre mí, por cada paso que daba, se me hacía más difícil el seguir avanzando, el peso acrecentaba mucho más, tanto así que en un abrir y cerrar de ojos caí de rodillas, sin poder dar un solo paso más, escuche un pequeño ruido frente a mí, viendo trozos de esqueletos en ese lugar, mi corazón se aceleró al instante, el temor comenzaba a invadirme, y mayormente cuando este esqueleto levanto su cabeza mirándome fijamente.  Por más que evitaba no sentir miedo, no lograba evitarlo, me arrastre hacia atrás buscando alejarme de esa criatura, eran solo huesos ¿no creo que puedan moverse bien? Me arrastre cada vez más llegando a sentir con mis manos como si estuviera al final de una pendiente, tras de mí se encontraba un espacio hueco, y gracias a la niebla y la oscuridad, no lograba distinguir con exactitud lo que había.  Una mano se apodero de mi hombro, comencé a temblar mientras giraba mi rostro un poco aterrorizado, viendo así una mano formada solo con huesos en él, halándome hacia debajo, directo a la pendiente, cayendo en una tumba vacía, que al parecer no tenía mucho tiempo de ser preparada, caía tierra sobre mí, ¿me quieren enterrar vivo? Era lo único en lo que podía pensar, las sonrisas tenebrosas se intensificaron, disfrutaban los que hacían conmigo, como para ellos mi vida era solo un juego.   Nunca me había esforzado tanto por algo en mi vida, como en ese momento intentando salir de allí, hasta que logré colocar una de mis manos fuera del sepulcro, hice mucha fuerza, pero pude salir, esperaba ser emboscado por las criaturas, pero esos esqueletos no se hallaban en el lugar, ¿A dónde fueron? Me lo preguntaba internamente, me sentía cansado y preocupado estuve a punto de morir y acabo de cruzar la puerta ¿Cómo estará mi hermana? Devolví la mirada a esa tumba donde seria sepultado, y estaba una lápida preparada, y colocada en el lugar, de verdad querían acabar conmigo; Jeison Storm 2005-2022.  Estuve a punto de morir, si me hubiese dado por vencido, aunque sea un segundo quizás no lo hubiese logrado, me enfurecía no haber sabido que clase de criaturas eran, pero necesitaba continuar mi camino, tenía que encontrar a Maya, me mantenía llamándola sin conseguir una respuesta positiva de su parte, ¿Maya donde te encuentras?   El camino me llevo a alejarme del cementerio, la neblina espesa comenzó a desaparecer, haciendo mi visión un poco más clara, eso me ayudo a distinguir la situación mucho mejor, el estrés que sentía era notable, pero no podía dejarme controlar por él, debía de seguir avanzando.  - Jeison, Jeison, ayúdame me encuentro por acá… escuchaba una vos alrededor del lugar. No encontraba de que dirección provenía esa voz, el sonido se oía en todas partes, en todo mi alrededor, me detuve a tratar de enfocarme en el sonido, pues esa voz continuaba llamándome, comencé a correr hacia una dirección regresando al final al mismo lugar en el que me encontraba, intenté corriendo por varias partes, pero siempre regresaba al mismo lugar, ¿Qué Diablos? ¿Dónde estoy? Me sentía que recorría todo en círculos, que había sido atrapado en un lugar sin salida.   Me arrodille muy cansado, y frustrado, consideraba que perdía el tiempo en ese lugar, mientras más estuviera allí, mi hermana corría peligro, decidí intentar una vez más enfrascarme bien en el sonido, ignorando así todas las voces, quizás de esa manera encuentre una salida, y funciono, descubrí que la voz provenía de todas partes exceptuando una dirección, por ese lugar no se escuchaba nada, debía de marcharme por allí.  Me apresure alejándome de ese llamado, no sabía que criatura de esta prisión se quería aprovechar de mí, o estaría jugando conmigo, pero debía alejarme, estaba tan inquieto que a cada paso que daba devolvía la mirada hacia atrás para observar que nadie me siguiera, y a causa de eso, termine chocando con una enorme telaraña, debía medir más de cuatro metros de alto, quedando totalmente atrapado en ella.   Me movía de lado a lado buscando como zafarme de ella, pero por más que lo intentaba no podía, la telaraña me dio la impresión de moverse, me detuve por unos instantes, tratando de descubrir si era mi imaginación a causa de todo lo que estaba viviendo, o si algo realmente ocurría, pero no sucedió nada, logre respirar con tranquilidad, creo que esperaban con ansias a que yo me calmara para a****r, sentí que algo Cayó sobre la tela de araña, era pesado por el impacto que ocasiono, comencé a temblar mientras buscaba la manera de observar a que me enfrentaba, pero esa trampa mortal en la que estaba se había apoderado de mi cuello, impidiéndome moverlo por completo, ¿de verdad moriré de esta manera? Intentaba desesperadamente soltarme, mientras sentía como esa presencia se acercaba a mi lentamente.   La pegadura de la telaraña me recubrió por completo ahora si no podría escapar, por más que zarandeaba mi brazo, este no se movía, una leve viscosidad cayó sobre mi rostro, el corazón se me acelero, mientras levante la mirada para observar ese ente demoniaco sobre mí, tenía una sonrisa diabólica, ocho enormes patas, saboreaba al verme, y cuando mostraba sus dientes enormes, te hacía creer que podría devorarte en un solo bocado, este ser deseaba alimentarse de mí.  No encontré cómo reaccionar a la situación y lo que hice fue gritar, no quería morir de esta manera, después de tanto luchar por vivir y ayudar, después de tantas cosas por las que pase, por las que pasamos, después de muchos sacrificios, de incontables peleas, de tanta entrega, después de mucho dolor y a pesar de todo, de una gran aventura, terminaría muriendo dentro de la mente de mi hermana.  Ese ser sobre mí se veía imponente, fuerte, y decidido, no podría escapar, cerré mis ojos, preparándome para lo ya decidido, mi muerte, comencé a recordar cosas de mi vida, esas que me llevaron a donde estoy, el rostro de mi madre, la que amo con todo su ser, la primera vez que vi a mis hermanos, quienes me hicieron descubrir que no estoy solo, esa vez que utilice el anillo por primera vez, descubriendo que no estamos solos en este mundo, las sonrisas que deje en algunas personas, pero también esas lagrimas que derrame, fueron muchas cosas que ocurrieron en segundos, y entre tanto recordar, vino a mí una frase, algo que me dijeron una vez, y que era muy útil en este momento, “ ahora ponte de pie y jamás cometas la estupidez de volver a darte por vencido y rendirte, pelea hasta el final”.  Una frase que me dijo Maya una vez que estuve a punto de entregar mi vida, de desperdiciarla dándome por vencido y dejando de luchar, y ahora que ¿volvería a hacer lo mismo? Sentía que, aunque yo me encontraba en ese lugar para salvar a mi hermana, ella también me estaba salvando a mí, pues ahora no era el mismo cobarde que en ese entonces a pesar de mis errores ahora era distinto, tenía mayor valor, y mi hermana me hacía más fuerte.   Mi vida había cambiado por completo, ya no podría cometer esa estupidez de dejar que mi vida tienda de un hilo, dándosela en bandeja de plata a cualquier criatura, después de todo, aún no había terminado con mi encomienda, aun no me había reunido nuevamente con Maya.   Sentí que todo esto que recordé fue simplemente una cacheta de Maya hacia mí, abrí los ojos en un santiamén, me sentía con la adrenalina al máximo, con el deseo de destruir a ese ser, sus dientes se acercaban a mí despacio, la viscosidad caía sobre mí con mayor frecuencia, debía de escapar, halaba mi brazo con todas mis fuerzas y no sé si fue por el momento, por cómo me sentía, logre romper esa telaraña y salir, golpeando a ese ente mientras me liberaba por completo.  Me detuve frente a ella para observarla mejor, esa criatura sacudía su cabeza después del golpe que le di, era una Araña enorme, entendí por qué esa telaraña eran tan grande, sentía que cada una de sus pupilas, que eran muchas, estaban fijas en mí, y me observaba con una ira fulminante, comenzó a tomar una forma humana el proceso de transformación parecía doloroso, y al terminar, su rostro parecía desfigurado, destruido, estaba completamente deforme, y poseía un color naranja, aun teniendo esta forma sus dientes aran aterradores, se mantuvo arrojando telaraña a mis alrededores para atraparme nuevamente.   Al detallarla, recordé a una de esas criaturas que se encontraban en ese libro que Blaze intento esconder de nosotros, en especial en ese capítulo que para mí era el más relevante, “Criaturas de la Prisión de ilusión” en el aparecía una criatura con todas estas características, su nombre era Aracne, y era un ser arácnido, que puede tomar forma humana, tal cual la apariencia de este ente frente a mí, y solo había una manera eficaz de asesinarlos, decapitándolos.   La inquietud se acrecentaba en mí, se suponía que me había decidido a enfrentarme a ella, pero ¿Cómo podre asesinarla? Si solo puede morir siendo decapitada ¿Cómo lo haré? Estaba en un lugar sin armas, sin nada que me ayudara, acaso, ¿no tengo esperanza de salir de aquí con vida?  Esa ira con la que me observaba ese ser, sentía como recorría mis huesos, y mayormente al comenzar a acercarse a mí, aunque lo hacía despacio, me quede estático pensando en una solución, pero al no ocurrírseme nada, tome la lógica más viable y empecé a correr, a escapar de ella, alejándome a la mayor distancia posible, cada vez que regresaba mi mirada hacia atrás la observaba persiguiéndome, saltando de árbol en árbol, verla disfrutar la cacería, sentir el deseo que tenia de almorzarme o merendarme, por mi lado solo seguía huyendo, debía pelear hasta el final, pero también debía de permanecer vivo por mi hermana.   Me quedaba sin aliento y percibía como esa criatura se acercaba cada vez más a mí, ¿me quedaría sin escapatoria? Termine tropezándome, y cayendo, saliendo del bosque, esa criatura se detuvo frente a mí sin acercarse, parecía que no podría salir de allí, la prisión la mantenía en un solo lugar y era ese enorme bosque, me alivie por un momento, ya ese peligro había sido superado, y siendo honesto creí que al final no seguiría con vida.   Aunque estaba agotado debía de seguir buscando a mi hermana, me levante y me sacudí un poco el polvo, dando la vuelta para continuar mi camino, observe una ciudad, destruida, solitaria, daba la impresión de que allí había llegado el fin del mundo, el apocalipsis, no creo que algo en ese lugar pueda estar con vida.   Me fui adentrando al lugar pausadamente, sin apresúrame lo suficiente, esta vez estaba atento a todo, evitando a hacer ruido y ser descubierto, entraba en algunos edificios, en algunas casas, intentando ver y conseguir cosas que me sirvieran de utilidad para la situación en la que estaba, en una de ellas, encontré una pistola, pero al encontrarse vacía sin nada de municiones la deje en el mismo lugar.  Había mucho silencio y eso te permitir percatarte de los ruidos mas insignificantes, como ese que sentí corriendo tras de mí, girando la mirada, sin observar a nadie, trate de ignorarlo, y continuaba revisando, buscando, tome un vaso y dentro parecía tener agua, y estaba limpia, ¿Cómo? Será, ¿Qué alguien está vivo por aquí? Se volvieron a escuchar pisadas corriendo atrás de mí, volteé rápidamente para verlo, y solo sentí cuando algo me golpeo la mano, haciéndome soltar el vaso y este cayendo al suelo.  Escuche como se quebraba, echándome al instante unos pasos hacia atrás, ¿Quién anda por ahí? Preguntaba fuertemente, no obstante, nadie me respondía, decidí salir de esa casa, acercándome a la puerta, solo observe como una mesa fue arrastrada a toda velocidad hasta ella, bloqueándome la salida por completo, sea lo que sea que está dentro no me dejaría salir.  Todo el lugar se tornó más silencioso que cuando llegue, quizás lo sentía así por lo ocurrido, no daba ningún paso solo buscaba a la criatura que se encontraba dentro conmigo, pero no la veía, una pequeña radio que estaba en un rincón de la casa se encendió colocando música ochentera, me asuste cuando comenzó a sonar, me acerque y la apague, no tardo mucho tiempo en encenderse el televisor que estaba en la sala, acercando a él para desconectarlo pero ya lo estaba, ¿si no tiene energía como se encendió?  Ya me había quedado claro que no estaba solo, pero seguía sin descubrir qué tipo de ser demoniaco era, pero por lo visto disfrutaba el jugar con sus víctimas, de asustarlas, de hacerlas temer, tome esa arma que se encontraba sin municiones una vez más, gritando a ese ser, que se mostrara o se aleje que le dispararía trataba de amenazarlo, pero todo era una farsa, esa arma no podría hacerle daño, solo tenía la certeza de que ese ente estaba claro en lo que ocurría por que no se hacía presente.   Me sentía como un inútil con esa arma en la mano así que termine arrojándola, me dirigí a una de las ventanas, no podía seguir perdiendo el tiempo en ese lugar, la abrí y me prepare para salir, cuando escuche un suave susurro en mi oído, “No saldrás de aquí, ahora eres mío” me quede paralizado, sin encontrar que hacer, tenía la piel de gallina, gire poco a poco mi cuerpo entero, asustado, pero debía de ver quien estaba tras de mí.  La ventana se destruyó, haciendo un ruido fuerte como de una explosión, sus vidrios se hicieron añicos cayendo algunos sobre mí, provocándome algunas cortadas, ¿Qué demonios sucedió? ¿acaso ese ser es tan poderoso que evitara de cualquier forma el dejarme salir? Había caído al duelo, trate de levantarme cuando sentí una silueta junto a mí, voltee a verla, y se encontraba una sombra, me tomo por la camisa y me levanto, acercándome a su rostro, sus ojos penetrantes se apoderaban de mí, ese ser abrió su boca y comenzó a aspirar parecía absorber mi alma, por cada segundo que pasaba me sentía más débil, sentía que perdía fuerzas.  Cree una pequeña cruz con mis dedos, colocándoselos en la frente, fue mi último recurso y aunque difícil de creer esta funciono, la criatura me soltó, volviendo a adentrarse en la oscuridad de la casa, me sentía muy cansado, y cada instante en ese lugar me hacía más endeble, definitivamente debía de salir de allí.   Con la poca energía que poseía me acerque a la entrada tratando de alejar la mesa para despejar el lugar, pero esta se encontraba pegada al suelo, no se movía, se sentía muy pesada, me agache a revisar las patas de esta, necesitaba descubrir por qué no se movía, oí el ruido de alguien caer sobre ella, ese ser buscaba evitar que pudiera moverla, pero esta vez gracias al poco reflejo que se hacía en el suelo descubrí que era un hombre, quizás el dueño de la casa cuando aún seguía con vida.  Me adentre bajo la mesa no desperdiciando ningún segundo y fijándome en su reflejo, esperando a que este bajara de la mesa para levantarla y salir, no obstante, se escuchó un golpe en ella, mi rostro se tornó con mucha seriedad, mientras oía otro golpe, y un tercero rompiéndola y atravesando una mano que me sujeto del cuello tratando de levantarme.   Era doloroso mi situación sufría daño por cada impacto con esa mesa, pero tenía la esperanza en que en algún momento me soltaría, aunque fuera por un segundo y justo así fue, Salí corriendo acercándome al comedor de la casa, tomando un par de cuchillos por si ese ser, regresaba e intentaba acercarse a mí, note un pequeño frasco de sal, ¿Por qué no revise la cocina apenas entre en la casa?  La presencia que ahora la sentía con mayor rapidez, estaba detrás de mí, dándome un empujón tan fuerte que me hizo salir de la casa, muy lastimado, se dirigía a mi despacio, se sentía el rey del mundo, me había derrotado, su sonrisa comenzó a notarse, gozaba del momento, cuando estuvo más cerca, arrojé la sal sobre él haciéndolo desaparecer, no lo pensé dos veces para hacer un último esfuerzo de levantarme alejarme de ese lugar. No lograba concebir que tantas criaturas peligrosas estuvieran en esta prisión, y que mi pequeña hermana se encontraba atada a este lugar, trataba de ser positivo y pensar que ella se encuentra bien, que, si paso por lo mismo que yo, los haya superado a todos, que por lo menos no esté tan herido como lo estoy yo.   Me costaba caminar, y, aun así, recorrí unas cuadras, escuché el relinchar de un caballo con unas fuertes pisadas, su galope era veloz, me detuve girando la mirada a todos los alrededores para no observar nada, otra vez no, más criaturas peligrosas no, me lo decía repetidamente en esos momentos, necesito encontrar a mi hermana.   Se oyó un grito de una chica, ese sonido fue familiar para mis oídos, debía de ser ella, corrí a toda velocidad, hacia el lugar del sonido, para verla paralizada en medio de la calle, un caballo se acercaba a ella a toda velocidad, me apresuré lo más que pude, saltando y salvándola mientras la criatura seguía su camino y desaparecía.  La cargue, y nos escondimos tras unos escombros, mi hermana parecía haber perdido la razón, no parecía ella, estaba herida, y asustada, cuando me vio y me distinguió, comenzó a llorar mientras me abrazaba fuerte.   - Jeison, estas aquí, si vinieron por mi… lo decía con mucha nostalgia. - saldremos de esta hermana, ya estoy aquí… le respondía sonriendo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD