Capítulo 26. Un jinete y un caballo.

3438 Words
Esta séptima puerta se convirtió en el lugar más peligroso en el que es estado en toda mi vida, y eso que en el último tiempo eh combatido cosas inimaginables para muchos, en esta prisión las criaturas que habitan son muy peligrosas, y desde que entre, es estado al borde de la muerte en varias ocasiones, aunque a pesar de todo, por lo menos logre mi objetivo principal encontrar a mi hermana.  - Jeison ¿Qué está sucediendo? ¿Dónde estamos? ¿Cómo llegamos aquí? … me preguntaba Maya asustada. - No te preocupes ya estoy contigo, estamos dentro de la prisión de ilusión, quedaste atrapada aquí, desde entonces Michael y yo hemos hecho hasta lo imposible por encontrarte, justo ahora Michael arriesga su vida fuera de aquí para que yo esté dentro, ahora tengo que sacarte de aquí… le respondía con una sonrisa para darle ánimo.   - Dime que entraste con un plan de salida ¿verdad? ¿Cómo saldremos de aquí? Preguntaba con Intriga. - Bueno, la verdad no tengo un plan, pues allí esta lo difícil de la situación se supone que debía entrar para guiarte en el camino para salir, pero no se a donde debemos de ir, lo único seguro es que juntos debemos de encontrar una salida, lo importante es que sabemos que todo siempre tiene una escapatoria, así que debemos encontrarla y fugarnos de esta prisión… le hablaba con tranquilidad  Se oyó el trote lento del galope de un caballo acercarse, Maya se asustó un poco, y la entendía, por todo lo que pase desde que legue tuvo que haber pasado ella también, pero ahora había otra criatura buscándonos, necesitaba sacarla de allí, observaba como por cada paso que ese caballo daba dejaba un camino de fuego tras él, de verdad que es muy peligroso, tome a Maya de una de sus manos, y comenzamos a trasladarnos a través de los escombros para alejarnos de ese ser, y de ese lugar.   - detente Jeison. ¿puedes ver eso? ¿Esa puerta grande que esta al final de ese camino no será la salida? Pues antes no estaba y ahora si, por algo apareció ¿no lo crees?... preguntaba Maya mientras señalaba en una dirección  Me detuve al instante levantando la mirada hacia ese lugar al que Maya señalaba, pero, yo no observaba nada, ninguna puerta, solo miraba un largo camino por delante, le pregunte cual puerta, pero seguía insistiendo mostrando la misma dirección, será posible que ¿al final sea una salida solo para ella?   volvimos a oír ese galope, pero esta vez a toda velocidad, corría desde las sombras, por lo tanto, no podíamos distinguirlo, y con el deseo que tenia de identificar a ese jinete, aún seguía sin poder ver su rostro, Maya trato de escapar corriendo a esconderse reiteradamente, pero por volvió a quedar paralizada, se quedaba sin poder moverse nuevamente, la sujete una vez más para apartarla del peligro hiriéndome un poco en el proceso.  - Jeison ¿puedes explicarme que ocurre? ¿Qué sucede conmigo? ¿Por qué hay momentos en los que no puedo moverme? Por más que lo intento esto me ha sucedido varias veces, con algunas de las criaturas en esta prisión y a consecuencia de esto es estado a punto de morir en diversas ocasiones... se expresaba Maya muy frustrada.   - Lo lamento mucho Maya, todo lo que te ocurre es a causa de la prisión, ella te priva de todos tus sentidos, su intención es consumirte, y hacer que estas criaturas te devoren, y al quitarte los sentidos te hace más propensa a esto y mejor para este lugar, de esta manera evitando que puedas huir cuando necesites hacerlo, o que puedas pelear en las situaciones que lo ameriten, no obstante Blaze coloco un parche sobre tu memoria, un signo extraño en tu frente, que hace que puedas controlar un poco tus sentidos por eso es que te has podido mantener a salvo desde que estas aquí dentro, pero a pesar de ello, no es tan eficaz, hay instantes en que la prisión te vuelve a controlar, y son esos períodos en que te quedas sin poder moverte, pero por eso eh venido hasta aquí, para mantenerte a salvo al menos hasta que salgamos de este lugar… le respondía con una sonrisa ligera mientras observaba a la criatura desaparecer.   - Perdóname por preocuparlos tanto, y por ser un gran dolor de cabeza, entiendo con claridad todo lo que dices, bueno, ahora debemos de apresurarnos a salir de aquí ¿no? Dime algo ¿crees que esa puerta sea la salida? Preguntaba Maya muy insegura.   - Te voy a ser honesto, no lo sé, porque, aunque tú puedes verla y sabes ahora a donde dirigirte, yo no puedo verla, para mi vamos a un camino sin una dirección precisa, sin embargo, confió plenamente en ti, además no perdemos nada con llegar hasta allá e intentar salir, ¿no lo crees? Le respondía con seguridad.  Según lo que Maya lograba distinguir debíamos de recorrer unos tres pueblos, para llegar a la puerta, serian pueblos cortos al igual que esos que ya había transitado, pero según lo vivido en cada parte por la que pase existía una criatura en cada una, lo que me hacía pensar que debíamos de enfrentarnos a un par de entes más, además de este caballo y su jinete a quien aún no podía verle el rostro.   La oscuridad aún se apoderaba del lugar, al menos la neblina se había dispersado, continuábamos nuestro camino a paso lento, no podíamos arriesgarnos a ser descubiertos por ese jinete, escuchamos un fuerte grito dirigido hacia nosotros que decía con una voz gruesa molesta y altanera, “No podrán salir de este lugar” nos detuvimos y volteamos la mirada al lugar de donde provenía la voz, para detallar la silueta del caballo acercarse nuevamente a toda velocidad hacia nosotros, me quede en medio del camino, tenía y quería ver su rostro, descubrir quien montaba ese animal.   Por más que quería correr y huir no me movía del lugar y valla que sorpresa me lleve cuando al fin lo logre ver, tenía ropa antigua, el cuello de su chaqueta era sobresaliente, pero ese ente estaba sin cabezas, o por lo menos no sobre sus hombros donde debería estar, la llevaba sujeta en su mano derecha, y esta con una sonrisa horrible penetrante, reía de oreja a oreja, y sus ojos aunque pequeños y negros sentía como eran de imponentes, ese caballo n***o y enorme dejaba por su camino un rastro en llamas, era majestuoso.  Estaba asombrado, y por andar así de atónito, no me percate lo cerca que estaba la criatura de mí, recibiendo una patada de ese animal, tan fuerte que la huella de la herradura quedo incrustada en mi pecho, arrojándome a una buena distancia de donde me encontraba, el dolor era insoportable, Maya quedo a merced de semejante ser, ella parecía haber vuelto a perder el control de sus sentidos, no podía moverse, estaba paralizada completamente una vez más.  Aun con el dolor que sentía debía de proteger a mi hermana, con todas las fuerzas que me quedaban me levante y comencé a correr hacia ella, pero por más rápido que lo hacía no llegue a tiempo, y esa criatura la atrapo, la sujeto y levanto con uno de sus brazos, acercándole su cabeza, la cual comenzó a colocarse amarilla, parecía desprender fuego de ella, mi hermana estaba por morir.  Menos mal el perder los sentidos es por pequeños momentos y justo allí se le paso, y comenzó a tambalearse desesperadamente, para terminar, soltándose de ese brazo que la sujetaba y correr hacia donde me encontraba y esconderme, escondernos, ese caballo se mantenía recorriendo todo el lugar, estaba decidido a no dejarnos marchar, ¿Qué haremos ahora?  - Esa criatura es un gran obstáculo para llegar a la puerta, necesitamos encontrar la manera de deshacernos de ella, hay que superarla y pronto, no sé cuánto tiempo pueda resistir Michael fuera de aquí… se expresaba Maya muy Motivada.   - eso es algo obvio, necesitamos vencer a este ser o evadirlo por completo, no obstante, ¿Cómo piensas que haremos eso? ¿ni siquiera sabemos a qué nos enfrentamos? Me mantenía haciendo preguntas constantes y seguidas, mostrando mi preocupación.   - Pues, saber que es en sencillo, es el jinete sin cabezas, ¿no se te ocurrió nunca? Aunque siéndote sincera no se mucho de él solo que es una leyenda urbana de varios países, y es peligroso, debemos de buscar la manera de derrotarlo… opinaba Maya.   ¿con que el jinete sin cabezas? Me quede por unos instantes en silencio, muy pensativo, ensimismado, buscando dentro de mi cabeza ese nombre, ¿creo que he escuchado ese apodo antes? Me preguntaba internamente, y después de unos minutos recordé un poco de él, lo había leído en el libro que encontré antes de entrar, hablaba de los tres guardianes de la puerta de la prisión de ilusión y uno de ellos era el jinete sin cabezas.  - lo tengo, ya recordé un poco de él… me expresaba con alegría. - Si sabes algo de él, comienza a hablar de una vez, dime todo para ponerme al corriente, me reclamaba Maya.  Nos encontrábamos un poco alterados por todos los acontecimientos que recorrían nuestro ser por estos momentos, esa criatura continuaba apareciendo solo andaba un trayecto y volvía a desaparecer, luego reaparecía para repetir la historia, definitivamente no nos dejaría avanzar, estaba decidió a asesinarnos.  - Según las leyendas hace mucho tiempo exista un hombre que frecuentaba un taberna, era su lugar para desahogarse, convivir y disfrutar, se reunía allí todos los días con sus amigos, este ser tenía un hijo pequeño, el cual cayó enfermo de gravedad, y necesitaba ver a un doctor con urgencia pero el presupuesto del hombre no era favorable, por lo tanto busco ayuda en esas personas que consideraba sus amigos, para pedirles una pequeña ayuda económica entre todos podrían ayudarlo a conseguir a un médico para su pequeño, pero esos amigos al verlo decidieron hacerle una broma, y cada uno de ellos, le dijeron que no tenían nada de dinero, que no podrían ayudarlo, negándoselo por completo, pero que ellos podrían hablarles de un secreto que lo haría conseguir capital, mucha riqueza, quizás más de la que necesitaría… comenzaba a contar lo que poco a poco recordaba de la historia.   - Jeison ¿podrías ir directo al grano y decirme como derrotarlo? Es lo que me interesa en estos momentos… se expresaba Maya odiosamente. - Perdóname Maya, pero leí mucha información de golpe no puedo recordar exactamente lo que quiero, así que déjame ir retomando todo poco a poco hasta llegar a eso… respondía un poco avergonzado.  El Jinete se detuvo, dio la impresión de que nos escuchó hablar, giro hacia donde nos encontrábamos escondidos y corrió hacia nosotros, haciendo que su caballo con una patada a los escombros despejara el lugar, para vernos directamente, le arroje una piedra y comenzamos a correr entrando a una casa donde podríamos refugiarnos un poco.   - Lo que le contaron sus amigos es que el secreto se basaba en que a un hombre millonario se le escapo un caballo salvaje, muy peligroso que nadie había podido domar, si el capturaba ese caballo de color n***o, y además de ello lograba domarlo, y montarlo, hacer que se sometiera por completo, y lo devolvía a su amo con mucho dinero, sus dueños le pagaría a la persona responsable una enorme cantidad de riquezas, todo el dinero que este quisiera, podría llegar a ser una cantidad inimaginable, y eso de seguro le serviría para pagar el médico y lograr que su hijo mejorara… me mantenía contando la historia.  - Alto ahí, ¿se supone que esos eran sus amigos? ¿Qué clase de amistades tenía ese sujeto? … preguntaba Maya algo enojada.   - La cosa era, en que ese hombre confiaba tanto en sus amigos, que nunca se le ocurrió pensar que estos le estaban mintiendo, y mucho menos que para ellos fuera una simple broma, pero siendo honestos odiaría tener amigos así, se burlaron del sufrimiento y dolor que este sentía, y eso no está bien, ninguna persona que diga que es amigo de alguien debería de hacer esto, aunque según la leyenda ellos jamás pensaron en que él lo haría, simplemente pensaron en que lo utilizarían para reírse de él después… me expresaba.  - Ya va, ya va, me estas diciendo que al final fue, ¿si lo hizo entonces?... volvió a preguntar maya. El relinchar del caballo se escuchaba seguido, rodeando toda la casa donde nos encontrábamos, nos asomamos por la ventana, para observarlo caminar de lado a lado, vigilaba y lo hacía muy bien, no podríamos salir de allí sin que él lo supiera.  - Pues sí, al final lo hizo, es que sus disque amigos no notaron lo desesperado que se encontraba este hombre, requería dinero con urgencia, la vida de su hijo tendía de un hilo, y la vida de un hijo debe de ser sagrada, así que siguiendo al pie las instrucciones de sus amigos busco a ese caballo, subió a un árbol grande, esperando a que este pasara cerca de donde él se encontraba, para saltarle encima buscando la comodidad para él y el caballo, solo que sus cálculos no fueron del todo correcto, y con tanto relinchar del caballo y sus alterados movimientos, hizo que la cabeza de este hombre quedara atado a una rama el cual se la arranco, esto hizo que la sangre se esparciera por el lugar, cayendo sobre los ojos del caballo, el cual desesperadamente, corrió directo a una pendiente, donde también murió, según la leyenda están unidos por un pacto de sangre, y ahora se convirtieron en una criatura peligrosa juntos… continuaba explicando la tragedia que vivió ese hombre.  Todas las historias sirven para enseñar algo, todas tienen sus moralejas, y esta, aunque dolorosa, te enseña que debes de estar al pendiente de tus juegos hacia los demás, no se puede jugar con su sufrimiento, y mucho menos cuando la desesperación es mayor que sus propios sentidos. - A pesar de haberlo enviado a una misión sin sentido alguno, sus amigos al ver que este no volvía en vez de ir a buscarlo, decidieron marcharse a sus casas, sin decirle nada a nadie, sin embargo siete noches después, por el pueblo comenzó a escucharse, un ruido extraño, que asustaba que hacía que todas las personas que la oían se colocaran nerviosas, ese sonido era el galope de un caballo, que recorría todo el lugar a trote lento, a la mañana siguiente descubrieron a todos sus amigos, aquellos los que le jugaron esa broma pesada, calcinados, desde ese entonces lo llaman el jinete sin cabezas, para que se diga que esa persona que no ayuda a alguien que lo necesita pudiéndolo hacer, esta criatura vendrá por él, y lo asesinara… terminaba la historia.  Maya quedo boca abierta, totalmente sorprendida, por todo lo que había contado después de todo ese hombre paso por cosas que no se la deseo a nadie, amigos falsos, un hijo que no logro ayudar, y una muerte trágica.  - Bien, ya recordaste toda su historia, Entonces ¿Cómo lo derrotamos?... volvía a preguntar Maya. - Pues, solo existe una manera eficaz de derrotarlo, y es como se puede matar a cualquier persona, arrancándole el corazón, o, asesinar su cabeza, sería la manera más sencilla de hacerlo… explicaba con calma.  La mire sonreír por primera vez desde que estábamos dentro de la prisión, parecía disfrutar la forma en la que podríamos asesinar a esa criatura, gozaba lo que tendría que hacer y aunque le preguntaba intrigado como lo haríamos, ella me ignoraba, solo se levantó y comenzó a recorrer la casa en la que estábamos, olvidándose completamente de mí.  - Jeison esa criatura no se va a ir, no a menos que salgamos de esta casa, y nos estará esperando fuera para destruirnos, esa es nuestra oportunidad, el no esperara que salgamos por nuestra propia voluntad… se expresaba Maya mientras tomaba una cabilla que había dentro de ese hogar.  - Si, tienes mucha razón, bueno déjame pensar en un plan que sea beneficioso y eficaz… opinaba mientras me sentaba pensando un rato. Estaba pensativo, buscaba el plan perfecto, comencé a escuchar a ese caballo relinchar exasperadamente, y el galope se oía cada vez más rápido, como si persiguiera a alguien ¿a alguien? Levante mi mirada buscando a Maya dentro de la casa, pero no estaba, ¿no creo que Maya sea tan idiota? Estaba preocupado Salí corriendo y ese caballo la perseguía corría tras ella.   A pesar de ella ser la perseguida se notaba como disfrutaba la acción, el momento, la persecución, se detuvo frente al caballo sujetando fuerte la cabilla preparándose para atacarlo, cuando este giro y con sus patas traseras le dio una potente patada arrojándola hacia una pared, la mire sangrar desde la distancia, verla como estaba hacia que aumentara la velocidad mientras intentaba acercarme a ella.   Era necia e insistente en su labor, se volvió a poner en pie, y ahora el rostro del jinete y el de ella mostraban la misma sonrisa de satisfacción, ambos disfrutaban el enfrentamiento, se divertían a su manera, una batalla de velocidad, Maya corrió hacia él y el hacia ella, mientras se acercó salto montando el caballo, junto a ese jinete, eso hizo que ese animal se desesperara, mientras que el jinete buscaba la manera de deshacerse de mi hermana y arrojarla al suelo.   Corría a toda velocidad, pero sentía que, aunque más me acercaba ella estaba aún más lejos, en el camino encontré esa cabilla que mi hermana llevaba, ¿la arrojo, o se le cayó? De seguro fue justo en el momento que fue golpeada con la pared por que la encontré cerca de ese lugar, la tome, levante mi mirada hacia mi hermana, observando como caía del caballo, no puede ser, acaso ¿la veré morir frente a mí?   Esa criatura se detuvo frente a ella, bajando del caballo tomándola por el cuello y acercando nuevamente su cabeza hacia ella, la cual comenzó a encenderse en llamas, el fuego salía de su boca directo hacia el frágil y herido cuerpo de Maya, la quería calcinar como lo hizo con sus amigos, iba a asesinar a mi hermana.  En un santiamén empezaron a salir lágrimas de mis ojos recorriendo mis mejillas, corriendo a todo lo que podía, gritando su nombre, y arrojándole la cabilla a esa criatura esperando poder hacer contacto con ella, y si fuera posible asesinarla, pero falle, caí de rodillas sintiendo que debía despedirme de mi hermana, reaccione al ver un movimiento de una mano, y era maya sujetando esa cabilla y clavándola con fuerza en el cráneo de la criatura.  Ese ser demoniaco empezó a gritar de dolor, mientras soltaba a Maya quien caía al suelo retorciéndose del dolor, y a pesar de eso sonreía diciendo lo logre, el camino de fuego que había hecho el caballo comenzó a extinguirse y poco a poco termino desapareciendo él mismo, igual que ese jinete, lo había logrado derrotar.  - ¿te encuentras bien? Le preguntaba a Maya mientras me acercaba a ella.  - No me había sentido mejor, fue divertido al final le gané yo, aunque fue más difícil de lo que creí, gracias por la ayuda por cierto… se expresaba sonriendo Maya mientras se levantaba.  - ¿eres una idiota o qué? Podrías haber muerto ¿acaso no puedes pensar antes de actuar?… le reclamaba su manera de actuar. - Tranquilízate es mi mente la que está en la prisión después de todo, estaré bien, continuemos… hablaba Maya mientras se preparaba para continuar su camino.  - ¿Qué me tranquilice? ¿es en serio? Para que lo sepas lo que te ocurre aquí dentro afecta tu cuerpo allá afuera, así que deja de hacer tonterías si no quieres morir de verdad… seguía reprochándola. Me encontraba muy enojado con ella por su imprudencia, y a pesar de eso una parte de mí se sentía bien de haberla encontrado, y de que ella hubiera derrotado a la criatura, era tal cual la Maya que conocía y quería a pesar de todo lo que le ha ocurrido aquí dentro no ha cambiado en nada, pero el camino para salir de la prisión apenas comienza, falta recorrer dos pueblos más, y en ellos un par de guardianes de la puerta de la prisión de ilusión, este camino puede ser largo pero estamos juntos y es lo que realmente importa..
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD