Capítulo 27. El segundo guardián

3882 Words
Cuantas veces la vida no nos lleva a rincones o lugares para hacernos descubrir nuestro propio ser, era gratificante ver que a pesar de todo lo que hemos pasado, de las situaciones vividas, mi hermana era la misma desde el primer día que la conocí, no había cambiado ni un poco, solo ella basto para destruir al Jinete sin cabezas, esa criatura peligrosa que estuvo a punto de asesinarnos, que nos llevó al límite, pero solo es uno de esos tres guardianes de la puerta de la prisión de ilusión, aun nos hacen falta cruzar por dos, ese par de criaturas aun desconocidas para nosotros pero que debíamos enfrentar para poder salir de este lugar, emprendimos nuestro camino a ese segundo pueblo, un zona aún inexplorada.  - ¿Jeison? ¿a qué te referías con que todo lo que me sucede aquí también me ocurre afuera? ¿acaso existe algo que no me hayas contado?... Me preguntaba Maya mientras caminábamos. - Antes de entrar descubrimos heridas en tu cuerpo que se formaban sin ninguna explicación, Blaze nos advirtió que esas heridas eran caudas por lo que te ocurría dentro de la prisión, pues, las lesiones recibidas aquí dentro afectan tu cuerpo de alguna manera allá afuera, claro que estas van desapareciendo poco a poco, pero si llegas a recibir daño constante y seguido, no les dará tiempo de sanar y podrías morir, realmente morir… le explicaba la situación un poco enfadado.  Y claro que estaba enfadado, aunque intentaba no estarlo, no podía evitarlo, además, ¿Quién en su sano juicio se coloca frente a una llamarada intensa por voluntad propia? Eran inconcebible pensar que ella hubiera muerto simplemente por actuar de manera inconsciente, imprudente, proceder como una niña, tal cual como una demente.  Nos encontrábamos algo cerca del segundo pueblo y eso nos acercaba más a la salida, a esa puerta que para mis ojos seguían sin poder ser visible, pero después de haber enfrentado a ese jinete y su caballo, estaba completamente convencido que era la manera de salir de este lugar, mientras más nos aproximamos a la zona el cielo se tornaba oscuro como mostrándonos un mal augurio, como si se avecinara una tormenta, las nubes grises sombrías, preparadas para llover, nos detuvimos a la entrada del pueblo un poco preocupados, retomamos la mirada hacia atrás para ver el cielo azul claro, pero dentro de ese pueblo la oscuridad reinaba por completo.  Pensamos por unos instantes el entrar, aunque teníamos que hacerlo, introduje mi mano derecha, sintiendo como caía agua sobre ella, la saque nuevamente y esta estaba mojada, ¿Qué diablos ocurre? Dentro del pueblo llovía, pero fuera de él no, nunca imagine presenciar este fenómeno natural, ese donde en algunas partes llueve, pero en otras no, aunque esto que vivíamos superaba por completo el nivel de lo extraño.  Entré y Maya tras de mí, adentrándonos por completo a la zona, el ambiente era frio, resoplaba un viento fuerte, la lluvia era intensa, al menos no estábamos dentro de un ventarrón o una tormenta, no era un pueblo muy grande, ni de esos donde habitan muchas personas y donde no abundan muchas viviendas, era un pueblo granjero, pero completamente solo.   La siembra era extensa había de todo, desde árboles frutales hasta los no frutales, el maizal era enorme, tomamos algunas de las frutas y nos sentamos bajo un techito, para comer algo y descansar.  - Jeison, al salir de este lugar, nos pondremos en camino a buscar a mi padre, necito hallarlo y colocarlo a salvo… hablaba Maya con autoridad.   - ¿Sabes algo? No es tan buena idea, sé que quieres encontrarlo, pero no se te olvide la tenemos una misión principal, la de derrotar a Zil, y evitar que más personas sufran a consecuencias de él, ¿o se te olvida?... me expresaba con calma.  - Pero, entiéndeme, es mi padre, y está sufriendo, acaso, ¿no podemos olvidarnos de Zil por un tiempo y enfrascarnos en mi padre? No se me ha olvidado nuestro deber, solo quiero ayudarlo… se mantenía hablando Maya con nostalgia en su voz.   - Yo te comprendo, pero te voy a decir algo que le explique a Michael antes de que esto de la prisión ocurriera, quizás sea cierto que nuestro padre está en peligro, pero por ahora no podemos hacer nada, o no tenemos la fuerza para salvarlo, tengo la certeza que la visión que tuviste es una trampa, no sé si para todos o solo para ti, pero lo es, se supone que los anillos están vinculados a las tres llaves, solo a las tres, por lo que deberíamos ver visiones de ellos, de Zil, y de los otros dos, ¿Por qué pudiste ver a ese demonio? ¿acaso no te parece extraño? Perdóname Maya, pero por ahora no podemos arriesgarnos… trataba de hacerla entender, aunque sonara insensible. - Me pides que me olvide de mi padre, ¿Qué harías si la que estuviera sufriendo fuera tu Madre Jeison? ¿Acaso no saldrías corriendo a buscarla se encuentre donde se encuentre? así la tenga cautiva el demonio más poderoso del universo… se expresaba Maya Molesta.  - Detente allí Maya, no se te ocurra meter a mi madre en esta conversación, por si se te olvida ella está sufriendo en el inframundo, si fuese por mí ya hubiese ido hasta allá para salvarla, pero sé que no puedo hacerlo a menos aun no, la diferencia es que tu padre aun esta por aquí, y no sufrirá por toda la eternidad, aún vive, y podemos salvarlo en cualquier momento, pero debes de tener claro que no estamos preparado para ello justo ahora, si quieres anda e inténtalo, pero ¿qué conseguirás? Que te asesinen a ti y también a tu padre… le reprochaba su comentario. Creo que se sintió culpable por lo que había dicho, porque se quedó en completo silencio, un poco pensativa y concentrada, no sé si por arrepentimiento o tratando de buscarle una falla a mi lógica, con tal de buscar a Ricardo, oímos ruidos en la carretera, nos colocamos de pie, salimos del techo, la lluvia recorría por completo nuestro rostro, habían animales muertos a todo nuestro alrededor, entre ellos cabras, ovejas, conejos, no sé de donde salieron tantos, pues el pueblo estaba vacío cuando entramos.  Nos acercamos a paso lento, al pendiente de cualquier cosa, pero debíamos detallar la situación, dejamos de lado la conversación que teníamos, ahora habría un misterio frente a nosotros, que o quien hizo esto, los animales presentaban mordidas en sus cuellos, dos entradas de grandes colmillos, sus cuerpos se notaban destruidos, deformes, les habían succionado toda su sangre, murieron al instante.   ¿Cómo es posible que asesinara tantos animales a la vez? ¿Qué sucede aquí? Preguntaba mientras me mantenía observando a los alrededores algo nervioso, el Maizal comenzó a moverse, alguien se encontraba dentro de él, se movía de lado a lado con mucha rapidez, mi hermana y yo nos pusimos espalda con espalda, preparados para el momento en que ese ser se presentara frente a nosotros.   El Maizal se detuvo, o volvió a tener un movimiento normal provocado por la corriente de aire, sentía que algo me miraba fijamente, pero no podía distinguir desde donde, comenzó a escampar, la lluvia desaparecía se acababa, pero el cielo y las nubes no aclaraban podría volver a llover en cualquier momento, me encontraba nervioso, preocupado, ese sentimiento de ser observado me mantenía así.   - Para hacer todo esto con tanta rapidez tiene que ser una criatura muy peligrosa, la pregunta es, ¿Qué clase de criatura podría hacer esto? ¿sabes algo Maya? … preguntaba con mucha intriga.   - Si solo nos percatamos en las mordidas y su forma, te diría que son vampiros, aunque hay algo extraño aquí, ¿porque animales?, los vampiros no soportan la sangre animal, ellos la detestan, dime algo Jeison, en ese libro que leíste, ¿Qué otra criatura estaba entre los guardianes de la puerta de la prisión? … me preguntaba de manera curiosa.   - Lo lamento Maya, pero no lo recuerdo, entiéndeme leí con mucha rapidez no recuerdo todo lo que había con exactitud, sin embargo, si logro verlo tal vez logre acordarme de algo… respondía avergonzado.   Terminamos de examinar a los animales muertos, los dejamos donde estaban y empezamos a revisar el lugar, conseguimos un pequeño granero y entramos dentro encontrando un par de suéteres hechos con piel de cabra, nos daban ese calor que necesitábamos después de soportar tanto frio a consecuencia del clima, nos sentamos un rato, encendimos una fogata y nos recostamos para descansar un poco.  Me mantenía pensativo por la conversación que tuve hace unos minutos con mi hermana, ella estaba decidida a ir por nuestro padre, a buscarlo aun si arriesgara su vida en el camino, y aunque me hacia el rudo, la entendía por completo, sabia como se sentía, porque yo pasaba por algo un poco similar, pero Maya me preocupaba, tal vez los tres juntos no pudiéramos hacerle frente a ese demonio, y aun así ella estuvo por irse sola una vez y tenía la sensación de que planearía irse sin nosotros nuevamente, ¿será que tendré que dejar de pensar tanto las cosas e ir con ella? ¿Dejar de perseguir a Zil, aunque mi vida este en juego?, muchas cosas recorrían mi mente, evitando así que pudiera descansar, tenía que pensar en lo primero sacar a Maya de esta prisión.  Una silueta como de una larga cola paso frente a mí, la mire solo por unos instantes, pero fue clara, sentí como se aceleró mi corazón, mientras me levantaba buscando a esa cosa, mantenía mi vista en todos los alrededores, debía de estar por allí, empezaron a sonar ruidos por todas partes, observe una sombra saltar entre unas cajas que se encontraban cerca de nosotros, me altere, esa criatura nos había encontrado.  - ¿Qué eres? ¿Quién eres? ¿Qué quieres de nosotros? Si eres tan valiente sal y muéstrate… gritaba con fuerza tratando de ocultar mi temor.  - ¿puedes bajar la voz Jeison? Trato de descansar. se expresaba Maya mientras abría lentamente sus ojos.  - Ponte de pie, y prepárate… le daba una orden. - ¿Qué sucede? ¿ya nos encontró? ¿Dónde está? ¿Qué es? Preguntaba de manera constante Maya mientras terminaba de levantase.  - Si ya está aquí, y esta cazándonos… respondía muy preocupado.   Un olor peculiar comenzó a invadir el lugar entero, era un hedor fúnebre, una pestilencia tan fuerte que trancaba nuestra respiración por completo, era tan fuerte que sentíamos que el ambiente en el lugar cambiaba de color, todo se tornaba un rojo sangre, me sentía turbado y sé que Maya también lo estaba.  - ¿Qué es esta hediondez? ¿Por qué huele así de repente?... preguntaba Maya mientras se tapaba sus narices.  - Fsta fetidez parece sangre, pero sangre podrida… respondía aguantando la respiración para soportar un poco estar allí con dicho olor.   El lugar era oscuro cuando entramos y ahora con ese olor que cubría todo, como una especie de neblina, era mucha más hosco, y aun así desde las sombras sobresalieron un par de ojos rojos, intimidantes, amenazadores, ellos te hacían temblar, te hacían sentir miedo, y estafan tan fijos en nosotros que aterrorizaba mucho más, dimos unos pasos hacia atrás, preparándonos para lo peor, pero, esa criatura por cada paso que nosotros nos alejábamos ella, se acercaba a nosotros, sus grandes colmillos pronunciados, se comenzaron a detallar, al abrir su hocico, una enorme lengua surgió de ella, recorriendo su rostro por completo, saboreando la comida frente a él.   - ¿lo vistes verdad? Prepárate para huir de él, no tenemos otra opción… lo decía mientras daba muchos pasos hacia atrás despacio.   - Está bien Jeison, a tu señal corremos ¿te parece? … daba su opinión Maya quien estaba asustada.  Esa criatura se detuvo, parecía escucharnos hablar, entender lo que decíamos, se apresuró y salto hacia nosotros, me dio tiempo de empujar a Maya para que este pasara en medio de nosotros, mientras le gritaba que corriera, la criatura devolvió la mirada hacia mí, me detuve dando nuevamente pasos lentos hacia atrás, se escuchó un ruido hacia las cajas, momento en el que ese ser giro hacia allá comencé a escapar de él, Maya había creado una distracción, para darme una apertura y así poder ponerme a salvo, pero esta vez lo observe muy bien, una enorme criatura, con la apariencia de un perro salvaje, no posee pelos y debido a ello, es muy veloz, una cola grande y peligrosa, además de una enorme cresta espinal que recorría su lomo, sus colmillos muy prominentes con los que succiona la sangre de sus víctimas, y una garras en sus patas tan afiladas, que podrían cortar el acero en un solo intento.  Al salir descubrimos que había vuelto a comenzar a llover, el frio que se sentía fuera de ese lugar era increíble, nos acercamos a otro granero para ocultarnos, al menos un rato más mientras pensábamos con calma en algo, esa criatura nos siguió hasta ese lugar, pero debido a la lluvia termino perdiendo el rastro, por lo menos teníamos algo de tiempo sin preocuparnos por esa cosa.   - ¿Esta vez lo detallaste con claridad Jeison? ¿Qué clase de criatura es esta? Jamás había visto una igual ni tan peligrosa… se expresaba maya muy alterada.   - Eso aclara desde ya que no es un vampiro, ¿no lo crees?... daba mi opinión.  - Pues, si hubiese sido un Vampiro fuese sido más sencillo de vencer, este ser ni siquiera sé lo que es, y mucho menos como enfrentarlo, además, asusta solo con verlo… se expresaba Maya.  - Con esa apariencia tan tenebrosa que posee, creo que sé lo que puede ser, sino me equivoco es el chupacabras… daba mi punto de vista.  - ¿el chupacabras? ¿acaso esa criatura existe? ¿Qué sabes de ellos? ¿Qué decía el libro? Maya se notaba desesperada, haciendo tantas preguntas, tenía prisa por salir de esa prisión.  - Pues siéndote honesto no se mucho sobre él, en el libro no colocaban mucha información de la criatura, resulta que los que se han encontrado con el nadie ha salido con vida, lo cierto es que es tan raro y tenebroso que en su primera aparición lo confundían con un extraterrestre, pero al estudiarlo prefirieron colocarle ese nombre el chupacabras, por como inicio su manera de a****r… explicaba un poco lo que recordaba.   - Por su nombre supongo que extraía la sangre de las cabras y después poco a poco se fue extendiendo a otros animales, de allí todos esos c*******s que encontramos en la carretera, pero eso no me explica si perseguía animales ¿Por qué nos persigue a nosotros? Se Mantenía Maya, tratando de encontrar lógica a la situación. - La historia dice que hace unos años antes de los dos mil no hace mucho, hizo su primera aparición o al menos fue su primer avistamiento, en un pequeño pueblo granjero como este, principalmente en un granero como en el que nos encontramos, en ese tiempo en este pueblo habían muchos granjeros que se dedicaban a la crianza de animales especialmente de cabras, la vida para ellos era normal, y su trabajo se mantenía estable sin darles ningún tipo de problema, pro todo cambio una noche, al entrar al granero ninguna de las cabras era capaz de levantarse los granjeros pensaban que estaban enfermas pero al revisarlas descubrieron que ya habían muerto y además que fueron desangradas, algunos pensaron que quizás los culpables fueron los perros salvajes, pero de haber sido ellos la carne de los animales estuvieran desgarrados y estos se encontraban enteros, por lo que llegaron a la conclusión que debía de ser otra cosa y tendrían que averiguar que exactamente… me mantenía contando la historia de esta criatura.   Observábamos a la criatura recorrer todo el lugar de lado a lado buscándonos, la lluvia acrecentaba, y aun así este no se inmutaba ni desfallecía, se mantenía en persecución en búsqueda, quería encontrarnos.   - Debían de descubrir que especie era la que los estaba perjudicando así que esa noche todos los granjeros se reunieron esperando al desgraciado animal, todo estuvo calmado hasta que por unos momentos los animales comenzaron a agitarse no solo los del granero, se echaban a los del alrededor de igual manera, el olor a sangre podrida era proliferante vieron una silueta de un animal, pero no pudieron hacerle frente, a la mañana siguiente varias personas del pueblo mostraron diversos de sus animales muerto, asesinados de la misma manera, esa criatura era peligrosa y rápida, cada uno de ellos decían que lo habían visto pero todos daban una descripción distinta, en lo único que concordaban era en decir que parecía el mismo demonio, uno de los hombres decidió derrotarlo por el mismo, lo espero toda la noche, hasta que este apareció, y por más que lo intento no logro vencerlo, sin embargo fue mordido por el animal, succionaron gran parte de su sangre, la primera víctima humana de la criatura y el único sobreviviente que se ha enfrentado a ella, pero a consecuencia de esto se dice que la bestia sintió el delicioso sabor de la sangre humana, dedicándose a la persecución de esta… terminaba de relatar la historia.   - Interesante historia, ¿sabes algo? Pareces una enciclopedia de lo extraño, entonces dime, ¿Cómo lo asesinamos? … preguntaba con interés Maya.  - Lo lamento eso no lo sé, en la historia no decía nada de como derrotarlo, de hecho, creo que nadie ha asesinado a alguno, ¿realmente existirá una manera de vencerlo?... preguntaba con curiosidad.  - Bueno, abra que buscar la manera ¿no? Si está vivo significa que puede morir, ya lo resolveremos… se expresaba Maya con algo de tranquilidad.   Es criatura se mantenía recorriendo el lugar, hasta que se detuvo frente al granero, con su mirada fija hacia adentro, empezó a acercarse lentamente sus pisadas eras sigilosas, pero aun así, me llenaba de pánico al verlo acercarse, daba pasos hacia atrás alejándome lentamente, chocando con una mesa que se encontraba dentro, donde habían unos platos y unas ollas, las cuales cayeron al suelo rompiendo el silencio que teníamos, la oportunidad perfecta para asegurarle a ese demonio donde nos encontrábamos.   Esa representación del mal en forma de animal, corrió a toda prisa hacia dentro, empezamos a buscar la manera de huir no quería morir tan rápido.  - ¿Qué esperas para pensar en un plan Jeison? Hay que vencerlo antes de que nos asesine a nosotros… gritaba Maya aterrada.  Logre salir del granero, afuera encontré un tractor, me subí en él y lo encendí, no sabía cómo conducirlo, pero tenía segundos para aprender, busque la manera de hacerlo ir hacia adelante y hacia atrás, ya pensando en algo para como derrotarlo.   - Maya necesito que salgas ahora mismo, ya se me ocurrió un plan… gritaba con fuerzas esperando que ella me escuchara.   Salió a toda rapidez, ese ser repugnante con el olor fétido la seguía, acelere ese tractor a toda velocidad, atropellándolo y pasándole por encima, la criatura estaba en el suelo, no se movía, me acerque a ella lentamente, no obstante, aún estaba al pendiente de cualquier reacción que este tuviera. - Al fin está muerto lo asesinamos, lo logramos… lo decía con entusiasmo.  - Buena forma de improvisar, fue un buen plan elaborado en segundo Jeison, entonces continuemos nuestro camino… se expresaba Maya.  Levante la mirada sonriente hacia Maya para asentir a su petición, no obstante al retomar la mirada a la criatura esta ya no se encontraba en el suelo. - ¿Qué diablos? ¿Dónde está? ¿aún sigue con vida? Pregunte al instante.  Maya se detuvo viéndome con preocupación. - Jeison corre… gritaba mientras se acercaba a mí. Ese demonio se encontraba parado detrás de mi saboreándome, preparando sus grandes colmillos para devorarme, la intimidación que provocaba en mí, me paralizo, no logre moverme más que solo para verlo, y sentir cuando saltaba y caía sobre mí, empezando a succionar mi sangre, mi alma, mi vida, me estaba muriendo.  No quería ni pensar en el rostro de Michael quien en estos momentos hace su mejor esfuerzo para mantenerme aquí dentro, verme morir allá afuera, a su lado, sin poder hacer nada para ayudarme.   Maya tomo un palo que encontró en la carretera y lo golpeo con tanta fuerza, que este ser termino soltándome y quedo un poco desorientado, me encontraba muy herido diría que al borde la muerte, la criatura me dejo allí y se dispuso a perseguir a mi hermana, la persona que lo había herido, quien logró escaparse de él y regresar a mi colocándome dentro del granero nuevamente.  - Este ser es duro, es fuerte, ¿Cómo asesinamos a una criatura que ni pasándole un tractor por encima muere? Preguntaba Maya.  - Vamos a tener que olvidarnos de él y continuar nuestro camino, mantenernos huyendo hasta que salgamos de este pueblo, si es como las demás criaturas estará atado solo a este lugar… me expresaba muy adolorido.   - Suena bien, pero dime, en tu estado ¿crees que podremos hacerlo? Se mantenía Maya preguntando. - Tenemos qué, no nos queda de otra que intentarlo, ¿no crees? Respondía mientras intentaba levantarme.  Con un gran acto de voluntad y esfuerzo logre ponerme en pie, tome un palo, ese mismo con el que Maya golpeo a la criatura y me salvo la vida, ahora necesitaría de un bastón, casi no podía caminar, pero a pesar de todo el paso lento nos llevaba bien, no tuvimos avistamiento de ese ser almenos por dos cuadras, pero todo no puede ser tan genial siempre, ese olor fétido penetrante se apodero de nuestros alrededores, ya se estaba acercando, las miradas las teníamos girando a todas partes, pero sin detenernos en nuestro rumbo.  - Jeison no se te ocurra detenerte, ya estamos cerca, y si te detienes nos alcanzara… se expresaba Maya. - Lo lamento Maya, pero creo que es tarde para decir eso… le hablaba mientras señalaba al final de nuestro camino donde ese ser nos esperaba.   El chupacabras se encontraba al límite del pueblo, trancándonos el paso, la salida, ahora no teníamos escapatoria, Maya intento enfrentarlo, peo sin nada, a brazos desnudos, ¿Cómo lo derrotaría de esta manera? La criatura salto sobre ella y comenzó a succionar su sangre, la observaba morir, comencé a acercarme a toda la velocidad que mi débil cuerpo podía hacerlo, con el palo pensé en golpearlo, para que la soltara como lo hizo conmigo, aunque justo en el momento de hacerlo, preferí clavárselo directo al corazón.  Lo hice con toda mi fuerza, y fue tanto el daño, que el palo lo traspaso sacando el corazón de la criatura quedando en el rostro de Maya, ese ser, comenzó a desvanecerse, hasta desaparecer por completo.  Caí sentado en el suelo, ya no podía moverme, y ahora Maya se encontraba en la misma situación que yo, sin fuerzas, por el momento solo nos queda un pequeño pueblo que cruzar, espero que tengamos lo que se necesita para hacerlo, podríamos estar cerca de salir, cerca de regresar a nuestro mundo, fuera de esta prisión, y junto a nuestro hermano.  
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