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2390 Words
—No te muevas —me dice—, espera... espera... y... ¡ya! —cuando Scarlett da la señal, salgo con el bate que tengo en la mano de mi escondite y justo cuando estaba a punto de escapar, mi bate pega en su cara; su pistola cae y se agarra la nariz. Voy en busca de la pistola, pero él agarra mi tobillo que anteriormente había cortado y caigo. Él se mueve de forma extraña para buscar el bate, pero yo lo pateó lejos. Él se incorpora encima de mí; estoy boca abajo y se me dificulta moverme, pero eso no le da ventaja, para su desgracia él es un maldito flaco drogadicto y logro moverme solo un poco hacia la pistola. —¡Maldita estas muerta! —brama y comienza a golpear mis costillas. Estiro un poco más mi mano para poder agarrar el arma, pero solo la rozo. «Mierda, no voy a poder contar con el arma», pienso Lloro. —Basta... basta por favor. No ves que quieren alejarme de ti. ¡Ellos te utilizan para que me mates!, yo no te traicionaría —sollozo. Él deja de golpearme y me da la vuelta. Mis ojos están llenos de lágrimas falsas. —Eres una ¡Maldita mentirosa!, sólo me quieres engañar, y cariño, eso no funciona conmigo —habla demasiado. «Imbécil». —Tienes que salir de ahí. Vienen seis más —advierte Scarlett. —Yo no miento —respiro—, él... e-él quería que... que yo te matará, pero... —lloro—, pero juro que no lo iba a hacer... jefe usted sabe que yo soy fiel... —miento. Él me ve. No sabe si creerme o no, aunque sé que no lo va hacer. Después de esa estúpida mirada se digna a hacer lo que tenía planeado. Se levanta y va en busca del arma, pero antes que pueda hacerlo lo golpeo en sus bolas y voy en busca de la pistola. Está en el piso con sus manos en su entre pierna. Lo veo. —Idiota —digo y disparo justo en su cabeza. —No lo tenías que matarlo —comenta Scarlett. —Es una mierda menos en este mundo —respondo fríamente—. ¿A dónde? —Bien. Vienen seis por delante, más atrás están las escaleras para el segundo piso. Puedes buscar una forma de bajar por el segundo piso al jardín —«complicado», pienso. Voy al frente y camino. —O puedes ir a donde hay más peligro... —murmura Scarlett. Preparó el arma y veo a dos, les disparo y el que está más cerca lo uso como protector y mató a tres más. Falta uno. —¡Detrás! —pero cuando doy la vuelta él ya me ha disparado. Se acerca. —Esto te enseñar... —habla demasiado. Le disparó justo en la mandíbula. —¿Estas bien? —puedo jurar que tienes lágrimas en los ojos. Respiro hondo y me paro. —Sí. Tengo en chaleco antibalas así que cálmate —digo—. ¿Dónde está Tony? —Hay una concentración de persona en el jardín y él también está ahí. Parece que todavía no se da cuenta del localizador. —Recuérdame ¿Qué es lo que buscamos? —Información sobre Las alas negras. —¿Cuántos hay en el jardín? —Veinte —demasiados. —Colton ¿Cuál es tu plan? —pregunto. Él está conectado a la línea junto con Scarlett y Max. Todos estamos en una misión en Francia. —Conecte diez mini —bombas en distintas partes de jardín. Podemos hacer que exploten y mueran pero probablemente Tony también o puedo liberar el humo y que ellos se maten entre sí. —informa. —La segunda opción —elije Scarlett. —La primera —digo—. No creo que muera rodeado de tantos hombres. —Sí. Pero puede quedar muy mal herido. —Lo que da ventaja para sacar información —me escondo cuando estoy cerca y espero. —Bien... tres... dos... uno y ¡explosión! —me tapó los oídos, pero la explosión causó un ruido muy intenso y no ayudó mucho. Espero un poco para poder recuperarme del fuerte sonido -piii- veo el arma; cinco balas. Perfecto, pienso sarcásticamente. Avanzó y puedo oír a hombres quejándose del dolor. Voy justo al frente donde se debería de encontrar Tony. Tony es el líder del cuarto grupo de mafiosos más peligrosos del mundo. Este grupo tienes contactos con el grupo más peligroso e influyente del mundo, Las alas negras. La AEP tiene más de siete años buscando destruirlos y más de cinco espías muertos, así que decidieron ponernos un reto más duro y nos mandaron a destruir este grupo. Nosotros tenemos sólo ocho meses en esto y ya casi damos con Las alas negras. Veo a Tony en el piso. Me alarmo al pensar que está muerto, pero por suerte, no lo está. —Tony, Tony, Tony. Mírate quien iba a decir que te iba a ver así —hablo con calma. —Maldita te va... —tose sangre. —Vamos al grano. ¿Dónde está el jefe de Blackwings? —Púdrete —y escupe sangre. —No entiendes ¿verdad? —inquiero. Agarro la pistola y apunto en su pierna que esta toda ensangrentada y disparo. Él grita—, ¿Dónde? No responde. Vuelvo a apuntar. —¡¿Dónde?! Espero puedo ver en sus ojos que hablara, solo necesita presión. —Emma. Que niña tan hermosa —comento—. ¿Sabes? A ella también la mandaron a exterminar... —expresé con suma tranquilidad. —No te atrevas... —ruge. Lo veo y sonrío—. Está bien... está en Nueva York. No sé dónde, pero han visto sujetos de los suyos en un tal bar Obsession. —Lo conozco... soy de ahí —anuncia Colton—. Bien, ahora vámonos. —¿Qué hacemos con él? —pregunto. Apunto el arma a Tony. —Vamos Lucía... tiene una hija y esposa —dice Scarlett. Puedo notar que lo dice con tristeza. —Y él vio nuestras caras —añado y disparo—. Así no sufre tanto ¿Ves?, hice algo bueno... —Solo...vámonos. —murmura. «Siempre es lo mismo, llora por la gente que no vale la pena». —Colton, ¿Qué hay de los demás? — pregunto. —Ya me encargue de ellos —me dirijo a la salida. —¡Salgan de ahí! ¡Vienen policías! —grita Max. —¿Dónde estabas? —pregunta Colton. —Me encargaba de hacer la limpieza —anuncia. Limpieza es igual a: destruir el lugar donde nos quedábamos. Estoy corriendo a la salida cuando veo a los policías entrar, sin parar mi ritmo bajo al gran sótano donde veo a Colton. —¿Un plan? —pregunta. —Estoy pensando —digo. Podemos ir y salir por la ventana... no, los policías ya tuvieron que haber rodeado la casa y por mala suerte toda la casa es muy visible y nos pueden ver saliendo por la ventana. O... —¿Scarlett, hay un lugar escondido en la oficina? —le pregunto. —Sí, sí, sí, sí, sí —dice. Escucho como teclea en su ordenado—. Es un pasadizo que lleva directo al subterráneo donde pasa el tren. «Perfecto». Nos dirijamos a la puerta de la oficina, Colton agarra bruscamente la manilla de la puerta e intenta abrirla, pero esta no sede, así de comienza a dar patadas a la puesta. —¡Abajo hay alguien! —grita un hombre. Colton comienza a dar pasadas más fuertes. —¡Rápido! —grita Scarlett. Colton sigue y yo solo escucho que se aproximan los policías. Quito de un jalón a Colton, mi plan es darle frenéticamente a la perilla de la puerta, así que la agarró y con un solo movimiento abre. —Estaba abierta —susurra Colton. —Sólo tenías que abrirla con delicadeza —bromea Max. Entramos y Colton atasca la puerta con una silla. —¿Dónde está? —le pregunto a Scarlett. —Por el escritorio, en el piso —anuncia. Me acerco y veo todo el piso cerca del escritorio, está rodeado de una alfombra blanca. Comienzo a dar golpes hasta que escucho un hueco. —Dame una navaja —pido a Colton. Él comienza a buscar en su bolso y cuando la encuentra me la lanza. La puerta comienza a moverse. —¡Está cerrada!, ¡Ábranla! —ordena un hombre. En el estudio todo se vuelve silencio como si no uniera nadie, somos buenos en estar, pero no estar. Clavo la navaja en la alfombra y la corto. Justo en el piso esta nuestra salida. Abro la escotilla que está en el piso. —Toma una lin... —me lanzo antes de terminar de escuchar lo que dice. Todo está oscuro, no veo nada. Camino y me percato que el piso esta mojado, hay un olor raro, un olor familiar... Colton se lanza y se ubicó detrás de mí, prende la linterna y se queda quieto. Le quito la linterna y busco en interruptor, cuando lo encuentro prendo la pequeña luz que alumbra este espantoso lugar. Colton está en shock y por lo que veo Scarlett y Max también. Cierro la escotilla y voy en busca de la salida. —Vamos chicos dejen ya la estupidez —digo. El lugar es un poco amplio y por lo que veo alto. Así que estamos más abajo del sótano. Este es el lugar donde torturaban a las personas para sacarle información y después los dejaban aquí a que se murieran. En el lugar hay cinco cadáveres podridos y con gusanos, muchos gusanos. «Deberían hacer limpieza». —B-bien en el piso d-debe estar la salida —anuncia Scarlett. Busco en el piso y no veo nada. Muevo un mueble y justo debajo esta nuestra salida. Trato de mover la tapa redonda del túnel subterráneo. La logró abrir con mucho esfuerzo puesto que Colton sigue en shock. —¡Muévete! —le grito. Reacciona y comienza a bajar por las escaleras. Estoy bajando cuando veo que los policías logran abrir la escotilla. —¡Ahí están! —grita y se lanza—, Pero ¿Qué es esto? Bajo rápido, agarró a Colton y comenzamos a correr. Corremos como por unos cinco minutos y cuando bajamos la velocidad escuchamos pasos. Seguimos corriendo y paramos cuando vemos la salida. Hay bastantes personas entrando y saliendo de los trenes. Automáticamente Colton y yo nos agarramos de las manos y caminamos lento. Entramos rápido al tren y cuando las puertas cierran veo a los policías que nos buscan, pero por suerte no vieron nuestras caras. —¡Bien chicos!, ahora a Nueva York —exclame Max. *** —¿Papas o gomina? —le escucho preguntar Max a Scarlett. —Gomitas —responde. Aún tengo los ojos cerrados. Después del ataque a Tony tuvimos que correr mucho y en eso días que estuve ahí dormí muy poco. —Chicos es John —abro lentamente mis ojos y veo a Colton que llama de la otra cabina. Duro un tiempo en pararme e ir. —Bien chicos, quiero un resumen de la misión que les fue dispuesta —ordena John desde la laptop. —Nuestra misión es destruir a Blackwings, que son los traficantes de armas más peligrosos y con demasiado poder y más contactos en el mundo. Siendo estos un riesgo para nuestros aliados. Del líder, lo único que se sabe es su nombre, se desconoce su apariencia. Y nuestra única información es el bar Obsession —informa Max. —Bueno... están al tanto de su misión. ¿Cómo consiguieron esa información? —pregunta John. —A lo largo de estos dos meses me infiltre en un grupo traficante que tiene como contacto principal a Blackwings. Después de estar segura de todo, Colton y yo atacamos y llegamos a esa conclusión —establezco fastidiada. —Esa no era su misión. Destruyeron a un grupo que no tiene nada que ver con esto —comunica serio. —Tiene mucho que ver. El líder de este grupo, Tony, nos dijo que los han visto en el bar. —¡Sólo lo dijo! ¡No sabes si es verdad! —grita molesto—, sólo porque un te... —Eso no afecta a la agencia en nada —interrumpo con calma. —Sólo... cumplan la misión —dice al final—. Llamo en una semana. —cuelga. ■□■□■□■□■□■□■□■□■□ Pov de Scarlett. Llevábamos no más de seis horas en el avión y es claustrofóbico. Todos dormían a exención de mí. Después de lo que vi... o bueno lo que Lucía vio, me da pesadillas, es muy asqueroso. Me da un escalofrío al recordarlo. Max se mueve a mi lado y se despierta. —Qué mierdas son estas sillas —inquiere y me ve. Cierro rápido los ojos—. ¿Qué haces despierta? Hago como si me estoy despertando. —Ahh... —bostezo—, ¿Dijiste algo amor? —No hagas como si estuvieras despertando —dice mientras me hace cosquillosas. —Ya, ya. Está bien —me rindo—. No puedo dormir. —Es por lo del sótano ¿no? —Si eso y todo lo demás. Mucha sangre para mis ojos... —rodeo su brazo—. Cada que intento dormir sueño con eso... —Tienes que intentar pensar en otra cosa —me da un beso en la frente. —Lo sé —digo—. Sabes... hablas mientras duermes. —comunico juguetona. —¿Si? ¿Y qué digo? —pregunta. —Ohh Scarlett te amo, te amo no me dejes —digo y me río. Ríe. —Pequeña mentirosa —murmura mientras de hace cosquillas. —Ya, ya está bien. Ya —no paro de reír. —¡Unos quieren dormir! ¡¿Saben?! —brama Colton. Max y yo solo reímos. —Hiciste que se molestara. —Siempre está molesto —digo—. Duerme, es tarde —susurro y le doy un pequeño beso en los labios y me ubico entre su brazo. Trato de dormir, aunque como siempre, es imposible.
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