Nuestro primer trabajo en equipo

1605 Words
Procedí a llamarla. Había guardado su número con el nombre de concurso y quería volver a reunirme con ella. Me sentí molesto por lo que me dijeron los otros participantes. Tampoco me iba dejar humillar de nadie. Ella no me contesto así que le mandé un mensaje. Mientras caminaba por ese hotel, tal vez tenía unos 15 pisos. Vi a más personas reunidas debatiendo ciertas cosas del concurso, quise unírmeles, pero como me dijo ella, la mayoría tenían un equipo de trabajo y después de lo que hice nadie quería unirse a mí y me miraban como un estorbo. El lugar era bastante grande, pero me encontré a muchas personas, y bueno mi características físicas tampoco me ayudaban, yo era una persona de 1.68, cabello y ojos negros, algo bronceado, cari largo, no me tomarían muy enserio. Parecía más un niño de 16 años, un adolescente que recién salía al mundo. Este sitio era de 8 estrellas, bastante cómodo, con una sala amplia, muebles con estilo del siglo pasado, toda la decoración era así, y primaban los colores anaranjados y claros, lámparas, mesas. donde todos se sentaban. Me fui hasta mi cuarto de hotel a dormir, no sabía que rumbo tomaría en el concurso, solo ella me podría guiar aquí. [...] En la noche desperté eran la 9 exactamente y ella me escribió, hacia bastante frío era increíble jamás me sentí de esa forma, toque el puso con los pies y pensé que había pisado hielo. Trate de despertarme y leer claramente el mensaje. Volví a leer y me moví rápidamente. Ella tal vez había llegado y yo estaba durmiendo. Baje medio dormido a ver dónde estaba. Gracias a Dios no había nadie en la sala del hotel, solo una persona mirando su celular y me acerque a ella. —Lo siento, yo eh...me quedé dormido. —Ya veo, bueno, creo que debemos empezar desde ahora. Estás muy por debajo de los demás. Ella venía con sus maletas también, ¿Se quedaría en otra habitación? ¿o en la mía?. No intente preguntarle tampoco me daba algo de vergüenza hacer ese tipo de cosas. Solo le seguí el juego y subimos a mi habitación. Estaban solos, no había nadie por los pasillos, al parecer todo estábamos muy ocupados. Al entrar allí solo había una cama, y por la incomodidad que sentí tuve que preguntar cómo haríamos eso. —¿Entonces, tú....? —No te preocupes yo estoy en el 10 piso, solo me quedaré contigo hasta que decidamos varios puntos de nuestra colaboración. Ella se sentó en mi cama y empezamos a hablar. —Hare un contrato contigo, no se solo es precaución. —Eh...bueno, creo que no deberías ser tan precavida, con que sea verbal tiene la misma validez. —De todas maneras lo haré. Ella se veía muy seria, en ese momento, pero aún así, debíamos tratar de ser más cercanos y me senté a su lado. —Entonces...¿que haremos? —Lo primero es que debemos empezar a escribir romance, por más buena que sea tu historia, eso le gusta más al público y llama más la atención. Son quince días de competencia. Todos los días habrá desafíos y restos, no puedes mejorar la ortografía, pero tratar de nivelarte un poco con el resto. —Eh...como explicarte, yo no quiero escribir romance, no es por capricho, es que tuve un problema y pues me trae malos recuerdos. —Para ser más claro...¿una chica te rompió el corazón? ¿y te dejo traumado? —Si digamos que si, pero es algo molesto, así que dejemos el tema allí. —Ey, es una competencia debes escribir sobre ese género o perderás. Me empecé a desmotivar un poco por la insistencia de ella. —No me digas, creo que ya se...la chica que tú querías se metió con tu mejor amigo?. No con tu hermano. —No hablemos de eso..... Ella dejó de hablar y saco su Tablet, y empezó a mostrar la página y el perfil de todos los participantes del concurso. Los primero eran Esteban y Mónica, con casi un puntaje perfecto, además la biografía de cada uno como escritor. Había un aportado donde los asistentes podían votar y también sería tenido en cuenta para el concurso. En la parte inferior de la página habían mandado un anuncio del tema de mañana, A cada uno le tocaba uno diferente y a mi me habían asignado el genero de historia. Era fácil, pero el problema principal en si es que le gustara a todos y empezará a atraer s cierto publico. —Bueno, además de que eres el último, también el que menos votos tienes, creo que debemos empezar con una romance posguerra o de la época victoriana de dos personas de diferentes clases. Ella empezó de una vez ha llevarme al género del romance. —Esta bien, solo deja un borrador yo lo analizaré. Solo haz las partes de eso, yo continuo la historia. —Eh...creo que estás mal, en algún momento te tocará escribir allí en vivo y en directo. Todos se darán cuenta de que no eres tú la que estuviste escribiendo, cada escritor tiene su propio estilo para dar cada detalle. —Cristina, de eso hablaremos si nos va bien los próximos días, no te preocupes. Era todo un misterio como haría eso, pero en ese momento no creía mucho en nuestro trabajo en equipo, ni en las cualidades de escritura de ella. Solo quería callarle la boca a todos ellos y no ser el último en el concurso. [...] Ella se fue poco después y yo me puse a escribir la historia y el argumento que iba a ser. Era la época de 1800, una familia muy respetada de la ciudad de un lugar de tránsito constante de barcos y dónde pasaban muchos extranjeros. La parte de romance le correspondía a ella, pero se me olvidó definir los personajes de la historia. Creo que esto lo debíamos debatir entre los dos. A todo esto no sabía quien era esa chica solo su nombre y que había quedado en el puesto 20, nada más. Decidí ver su perfil, su nombre era Cristina Martínez 24 años, su seudónimo Analiiita. Estudiante de literatura 2 semestre. Vi el genero que ella escribía y me quedé un poco fuera de lugar. Ya no podía mirarla de la misma forma. Pensé que era alguien del género romántico, pero escribía historias eróticas. Eran como 20, y hace 3 años comenzó a escribir. Empecé a pensar que estaba haciendo ella a esta hora, mi cabeza empezó a ponerse un poco roja pensando en eso, quería ganar, pero no tener vergüenza de leer algo así en público. Quise escribirle y pedirle que no hiciera eso, pero empecé a tranquilizarme y razonar, lo mejor era esperar hasta mañana y ver lo que había escrito. [...] A la mañana siguiente desperté por un sonido de la puerta. Tal vez eran la 7 de la mañana. Hacia un frío intenso más que el que sentí anoche, las manos me temblaban, y pensaba en como me iba a bañar. Estaba medio vestido solo con una pantaloneta, me puse una camisa y como pude abrir la puerta. Y allí estaba Cristina, parada parecía que no había dormido mucho. Ella entró rápidamente. —Bueno estuve escribiendo la historia, no hicimos el diseño de personajes, pero bueno los hice, solo debes seguir el resto del relato, tu ya tienes los escenarios solo debemos acomodarlo y ya. Ah la mayoría ya subieron su historia y tienes que estar a las tres en el coliseo allí los jurados te darán tu puntaje. Tienes hasta las doce para subirla. El mínimo eran 5000 palabras no es mucho pero debe gustarle a todos. Era incapaz de preguntarle si había escrito lo que yo pensé en ese momento, solo me limité a escucharla y a prepararme para leer y redactar. Ella salió del cuarto dejándome todo a mi. Como esperaba la base de la historia era una historia de un amor entre clases, un chico de una familia rica y una chica de clase baja, era una bastarda hija de una prostituta y un capitán de un barco mercader. La tónica que le estaba dando era bueno de cierta forma un poco inclinada a los viajes a otras ciudades dándole tonos de aventura, era una lástima que la historia una a ser tan corta. Cristina había escrito 8 personajes en total, cada uno con sus característica, y como se encontraban y todo ese sucesos de su romance, el problema es que no sabía muy bien ciertos aspectos de la época. Eso me atrasaría un poco, pero era interesante mezclar el estilo entre ambos. Con solo 4 horas faltantes para terminarla y enviarla. Empecé a armar la historia. [...] A esos de la 11:45 termine de hacer todos los arreglos, y subirlo. Bueno fue un poco incomodo subir las partes románticas, Cristina por poco cruza la línea entre lo erótico y lo romántico, y todo eso lo puso casi terminando el texto. Dejando la incertidumbre de que pasaría con la pareja. No quise leer esta parte, pero estaba obligado a hacerlo. Aunque me trajera malos recuerdos. Cuando por fin termino mi sufrimiento pude estar tranquilo y redactarlo Cristina escribió, quería saber si ya había terminado, yo le respondí afirmativamente y me preparé para bañarme y organizarme para el competencia. Ya todos habían subido sus historias yo fui el último, obviamente era más fácil tener un grupo de trabajo de cinco que de dos, con todos esos estilos y puntos de vista
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