Me fui en el carro de esa chica al principio pensé que iríamos al hotel, pero no fue así, ella me llevo a su apartamento. Yo estaba totalmente empapado y con frío. Se había mojado un poco, ese día llevaba una especie de traje de oficina o algo así.
El portero nos dejó entrar sin preguntar, y fue bastante extraño, por lo general ellos por lo menos decían algo cuando alguien desconocido ingresaba a un lugar como ese.
Subimos por el ascensor, ella guardaba cierta distancia entre los dos, a pesar de todos, tal vez para que el no pensara que nosotros teníamos algo.
No le preste mucha atención a lo que pasaba a mí alrededor, caminamos por los pasillos. Hasta que entramos a su apartamento, bastante grande y bonito, cuadros de flores, colores claros. Me llevo a una habitación y me dio una bata de baño. Me tuve que quitar toda la ropa y me puse eso.
Ella salió del cuarto y me hablaba detrás de la puerta y desde adentro podía escuchar su voz.
—¿Por qué me ayudas?, nos conocemos un poco, pero esto es demasiado, me trajiste a tu casa, yo no soy más que un extraño.
—Jhon, bueno, es raro lo que estás haciendo, y peor en una ciudad tan fría, te dará hipotermia. Además no conocen a nadie más en esta ciudad. Dime, ¿Por qué estás caminando como loco por las calles?.
Yo dejé de responderle rápidamente y agache la cara de vergüenza.
—La persona que me ayudaba era mi novia, pero tiene a otra persona, los vi, y no se que hacer.
—¿La chica que estaba contigo?
—Si, ella.
—No empieces a pensar cosas raras, primero hablaba con ella y después toma un decisión, que tal si es un mal entendido. Estarías cometiendo un error del cual te arrepentirás.
Sentí una ligera molestia por lo que me dijo y me exalte un poco
—¡Los vi manoseándose!, ¡sólo falto que estuvieran en una cama!
Empecé a perder la paciencia y a dejar de ser yo mismo. No me habló más después de eso y fue por un rato. Me quedé solo en esa habitación. Unos minutos después me devolvió la ropa. Al parecer la metió a su lavadora y ya había secado, fue rápido tal vez 30 minutos habían pasado.
Aún así el frío de la noche empezó a sentirse más fuerte, comencé a temblar demasiado. Estaba solo en una habitación vacía.
Ella me había dado unas cobijas para mantenerme caliente y que no me enfermara.
Lastimosamente el celular que yo tenía se dañó por toda la lluvia.
Estuve solo toda la noche con mucha rabia, y con ese frío intenso por mojarme. A mí mente venían pensamientos extraños. Que jamás haría por más enojado que yo estuviera.
[…]
Desperté en medio de tremendo frío, aunque estaba su cubierto por unas cobijas, no servis de mucho. No se cómo termine así, de un momento otro todo lo bueno que hice se vino al piso. Estaba en una casa ajena durmiendo cómodamente.
No entendía porque ella se tomaba muchas molestias con un desconocido, realmente eso me desconcertaba y me asustaba, probablemente esa chica quería algo conmigo, pero ese estado prefería estar solo.
No quise dormir mas me levanté para enfrentar de nuevo mi realidad. Abrí la puerta para hablar con ella, no me gustaba mucho en lugares ajenos, la encontré en la sala de su casa y sin titubear le hable.
—¿Por qué me ayudas?
—……… Solo es curioso verte el que peor le fue los primeros días y hoy estás en los cinco primeros que se pelean por el premio. Tampoco soy habría podido dormir si te dejaba allí aguantando semejante aguacero.
—Ah…eso, gracias por ayudarme, hice algo muy estúpido ayer. Creo que fue peor que lo del restaurante.
Ella estaba vestida como una ejecutiva, una camisa con manga larga y una falda más oscura se acercó un poco a mi, me tomo de las manos.
—No hagas cosas así, no creo que vuelva a encontrarte y te pueda ayudar, estás en un ciudad desconocida y peligrosa, no tomes todo a la ligera. Entonces, ¿ya te vas?
—Si, regreso al hotel.
Por mi mente paso preguntarle por el concurso, pero habría sido demasiado atrevimiento de mi parte. Por más que yo le agradará me estaría ayudando a ganar, preferí no decirle nada.
Me llevo hasta la puerta del apartamento, llamo a un taxi para que me llevara.
[…]
Volví al hotel, a cambiarme de ropa, aunque ya había sido lavada no quería andar con la misma. Fui hasta donde la recepcionista a pedir la llave.
—Disculpe me da la llave de mi piso.
—Ah..su novia la tiene.
Mi cara empezó a mostrar tristeza y depresión al oir esto.
—Por favor, no se la de más a ella, nosotros nos somos nada.
—Ok, le informaré a la persona del siguiente turno.
—Gracias.
Bastante molesto entre al ascensor con rumbo hacia mi habitación, dispuesto a todo.
Toque la puerta y ella me abrió. En ese instante pensé en muchas cosas por decirle, pero la vi, tenía un moretones en los brazos, se veía cansada.
Mi calmé un poco y trate de hablar los mas neutral cómo era posible.
—¿Qué te paso?.
—Digamos que tuve una pelea con mi ex, solo es eso.
Cómo me había dicho la organizadora, yo estaba imaginando cosas, y casi cometo un error. Incluso llegué a pensar en hacer algo con aquella mujer, porque creí que yo le gustaba.
—Que te paso ayer, no viniste a casa.
—Ah, eso, no es nada.
Yo entre y me senté como si fuera el pero criminal del mundo con la cara agachada, me sentía culpable por pensar mal de esta chica, ella se hizo a mi lado y la abrace.
—Yo te ayudaré, no te preocupes.
—No te estreses, ya lo metieron a la cárcel, algunas personas lo denunciaron. Por ahora todo está bien.
Las marcas demostraban la fuerza bruta con la que el la tocó.
Yo la bese en la boca tratando de consolarla un poco. No había nada más que yo pudiera hacer, solo trate de preguntarle lo que me había pasado. Fue una de las cosas que debía aclarar.
—Entonces, ¿el te pego?.
—Quería volver conmigo, pero es imposible, el es un mujeriego, no puedo estar con un hombre así. Me besó en frente de todos, para que creyeran que éramos algo y cuando me iba me siguió. Alguien notó su comportamiento abusivo y llamo a la policía. Lamento no podré acompañarte al coliseo por unos días, es vergonzoso.
—¿Y tu y el cuando terminaron?
—Antes del concurso, pero el me sigue insistiendo todos los días, me escribe y me molesta, alguien le dijo que yo ya tenía a otra persona y se empecinó a molestarme.
Era imposible no creerle, los moretones que tenían eran de golpes bastante consistentes.
Ella se recostó en mi cama por unos minutos y se durmió. Creo que no pudo dormir en toda la noche, se veía cansada, sus ojos claros mostraban cansado, decidí poco restaurante y fui a ver si había algo para desayunar y le compre algo a ella.
Cuando me devolvía me encontré a Marlon.
—Jhon que feo, lo que has estado haciendo, eres una persona muy tramposa creí que lo tuyo era talento, creo que serás descalificado por lo que estás haciendo.
—¿Qué estás diciendo?
—Todos lo saben. Tu y una de las organizadoras tienen un Romance, alguien los grabó mientras ella te subía al carro. No sé pero ya es raro, muchas personas hablan de eso. Y hay una foto que dónde apareces y ella.
—Ella solo me ayudaba no tengo ninguna relación con esa persona.
—Según varias personas tu no viniste a dormir anoche. Dime, ¿es verdad o es mentira?.
Se estaba generando un mal entendido por mi, yo me sentí atrapado por su palabras, incapaz de responderle.
—Ya veo, créeme lo mejor es que abandones el concurso. Es demasiado, ni yo permitiría que alguien que tenga un ser querido trabajando allí me gane y te lo digo por todos lo demás esto no es bueno. Da la sensación que haz hecho trampa todo este tiempo, y sabías que tipo de reto harían los jueces.
—Yo no tengo nada con ella, mi novia es Cristina—Le respondí.
Marlon no quiso hablar más conmigo y se fue caminando, el se veía enojado. Yo me sentía preocupado, si Cristina se enteraba esto no terminaría bien, y era complicado porque hasta ella se enteraría rápido.
Subí un poco cabizbajo con el desayuno, y abrí la puerta. En el cuarto había una mesita de madera y allí la puse. Trate de comer en paz, peor era imposible, yo mismo me había metido en problemas y genere ese malentendido.
Me recosté al lado de la chica tratando de buscar consuelo para lo que me venía en camino, había metido en problemas a esa chica que me había ayudado estos días.
[…]
Cuando desperté ya Cristina estaba de pie y me miraba. Parece que ya lo sabía todo, solo pude apartar la mirada.
—Jhon, ¿es cierto lo que están rumoreando?.
—Eh… No todo es cierto, yo no tengo nada con ella. Solo nos encontramos.
Obviamente no me creyó y salió del cuarto bastante enojada. Creo que también vio esa foto. Tampoco yo creería eso. Era la peor respuesta que había dado.
De un momento la vida se me complicó, no sabía porque me pasa todo a mi. Como si el mundo estuviera en mi contra, ahora sería peor con las redes esto sería un escándalo. Dónde un concursante ganaba por ayuda de una de las organizadoras. Solo pude cerrar los ojos y pensar en la excusa que yo tendría que dar.