Una aventura

1691 Words
Los dos salimos por la ciudad, el cielo se veía nublado, era obvio que iba a llover, quise devolverme al hotel, pero con la insistencia de Cristina seguimos en eso, como una pareja. Deje mi celular en el hotel y ella también hizo lo mismo. Era una preocupación para evitar otro incidente como el de ayer. Ambos estábamos bien abrigados y vestidos con ropa oscura. Había un sitio en específico que me llamo la atención era un sitio de videojuegos, no se si Cristina alguna vez jugo en con consolas o algo por el estilo. Sentía curiosidad, la mayoría de cosas que tenía se jugaban online, ver cosas de la nueva escuela me traía mucha nostalgia y me hacían entristecerme un poco. —¿Quieres entrar?. Ella notó mi interés hacia eso, pero no era el momento indicado para dedicarme a eso, habíamos salido para despejar la mente de lo que sería la competencia de mañana y le respondí con un moviendo la cabeza, de forma negativa. Los dos seguimos caminando por las calles, en ese ambiente nocturno que era ciertamente peligroso, era viernes, todo un fin de semana por lo que habían muchas personas en la calle. Cristina al ver eso me tomo de la mano para no quedarse atrás de las parejas y que pareciéramos una también, no me molestaba eso, pero sentí algo incómodo. La chica siguió haciendo cosas así hasta que llegamos a un restaurante para parejas, lo cual si me disgusto bastante. —¿Porque haces esto?. —Solo trato de darte ideas de como podría ser una historia romántica. —Si y después que van al hotel a.... No pude terminar de decirle lo que pensaba. —Entonces, ¿tu sabes que yo escribo el género erótico?. —Si, al principio pensé que tú trataba de seducirme, pero llegué a la conclusión de que eres un persona normal y no piensas en esas cosas conmigo, pero me incómoda estar aquí, no quiero una pareja ni nada por el estilo. Este torneo solo es un pasatiempo. —Esta bien, no te preocupes, aunque creo que debes empezar a verme de otra forma, por lo veo aún sigues cerrado por ese tema, debes pensar mejor....como decírtelo. Que tal si tú y yo tenemos una aventura pasajera. Cristina dejo clara sus intenciones conmigo, no se pero me disgusto su respuesta, al final yo tenía la razón, llegué hasta el punto de sonrojarme por eso. No esperaba que me dijera eso en ese momento. No sé que veía en mi, en tres días se había interesado, bueno en esta época era normal algo así. No sé que vio en mi. Ella me tomo de las manos, tratando de hacerme pensar más. —Entonces....¿que dices? No sabía que responderle, busco a la persona menos indicada para eso, en mi interior todavía le guarda rencor. A una persona, y no sabía que hacer. Solo trate de ponerme serio por unos momento. —Eh...creo que en el hotel podemos hablar de eso, aquí no. Le respondí de una manera sería y creo que llegue a intimidarla por eso. Nos fuimos poco después de ese sitio al hotel, ya no había ese mismo ambiente de amistad cercano. Ella lo había cambiado todo, ya no íbamos juntos, ahora estábamos separados por unos metros de distancia. Yo parecía menor que ella, y la verdad creo que Cristina era mayor que yo, nunca le pregunté eso. Lo más raro en ese momento fue que al entrar al hotel ya casi no había nadie por los pasillos, como ayer o al principio. Cómo que cada uno se reunió planeado una estrategia para mañana. [...] De nuevo nos reunimos a hablar los dos y nos miramos. —Bueno, Cristina, en algún momento pensé que esto podía pasar y que tú querías utilizarme para una de tus historia, solo quiero aclararte dos cosas para que entiendas mis motivos. No es que yo piense así porque soy un ratito o algo parecido. —John, eh....no tienes que hacerlo. —Creo, que ya es muy tarde.... Donde empiezo, yo tenía una novia, más bien era una amiga de infancia nos conocíamos desde hace años. Un día decidí que tuviéramos algo, nos hicimos novios y todo, fue lindo, mi primer amor, pero ella me engaño con un familiar. Los descubrí en el acto, fue decepcionante, pero lo peor fue lo que hizo después. Metió en la cárcel a esa persona que era inocente inventando que era un abuso y le daño la vida. Después me empezó acosar pidiéndome perdón, le pedí que se alejará, pero insistía todo el tiempo. Me llamaba y me mandaba mensajes todos lo días, fue tan molesta que me empezó a seguir a todas partes. Ellas me interrumpió, algo aburrida. —Entonces ¿sufres delirio de persecución por las mujeres?. —No es así, hizo algo peor, ella empezó a amenazar a todas mis amigas y todas las chicas que se me acercaban. Hice una denuncia, pero no sirvió. Un día no sé cómo hizo y me secuestro, no recuerdo cómo sucedió. Desperté un día en una habitación con las manos atadas en una silla, ella me había escrito con una navaja su nombre en mi pecho, como si yo fuera de su propiedad. Y me tuvo allí, ya te imaginaras lo que me hizo todos los días. Pasé casi un mes asi, ella me obligaba llamar a mi familia para decir que todo estaba bien. Fue duro ver qué la persona que tanto quise se volvió así, y después como que perdió interés en mi. Creo que encontró a otro al cual acosar, y me dejó por ahí. La denuncie, pero hasta hoy no le han hecho nada, y creo que ni lo harán cuando fui a hacer la denuncia ellos se reían. Tuve que recibir terapia para poder salir de mi casa sin miedo, y me metí en el mundo del animé y la escritura para tratar de olvidar mi trauma, cada vez que veo un romance la recuerdo a ella y todo lo que me hizo. Cristina se quedó en silencio, no me dijo nada, entendía el porque yo era tan esquivo con el tema del romance y eso que no le dije algunas cosas. —Esta bien, lo entiendo. —No te preocupes, se que fue es extraño para ti escuchar eso, pero es difícil aún recibo terapia y esas cosas románticas me traen malos recuerdos de ella. No soy una persona estable. Creí que con mi historia mataría todas las intención de Cristina por tener algo conmigo, pero hizo algo sorpresivo, me besó en la boca. No pude hacer nada, ella con total tranquilidad lo hizo. —Yo...lo lamento, solo quise intentarlo. —Eh....está bien, solo no lo hagas mas. Después de eso no hablamos, y todo quedo allí, pero como el mundo da tantas vueltas, el karma volvió. Yo desde que sufrí ese problema con mi exnovia loca, no se como consiguió mi número, no salí nunca de la ciudad desde que me pasó eso hasta ahora. Y está vez recibí un mensaje de ella. Fue aterrador, pero gracias a Dios, nadie de mi familia sabía dónde estaba. Había mentido y dije que iría al sur del país. Esa persona no me encontraría aquí. Por ahora era tranquilizante, solo debía concentrarme un poco en la competencia de mañana, fui a revisar la tabla de nuevo. Marlon era el primero, con 27 puntos, segundo Esteban 26 y atrás de el Mónica con 25. Yo tenía 20 puntos. Con cada actividad habían 10 puntos en juego, en el primero vergonzosamente tuve 2 puntos y eso me perjudicaba, tenía que intentar mejor en lo que faltaba, no bajar de ocho. Mi cabeza empezó a dar vueltas en ese momento de nuevo, debí haber hecho terapia antes de entrar al concurso, lo otro era aceptar tener una aventura pasajera con Cristina, pero no sabía cómo actuar, ya ni siquiera tenía idea de cómo hablarle a una chica. No estaba seguro en que hacer, pero las palabras humillantes que me dijeron los primeros eran demasiado para mí. Otro golpe bajo que recibí en la vida. Tome mi celular y sin dudarlo le escribí. Pidiéndole disculpa y aceptando su propuesta. No estaba seguro si podría con eso, pero simplemente no podía quedarme tranquilo con las miradas y las palabras que me dijeron, además no podía dejar escapar la victoria. Lo único que me quedo fue intentar tener tranquilidad con esa persona. [...] A la mañana siguiente ella llego temprano, había leído mi mensaje y así como yo nos sentíamos como extraños, no sabíamos que decir. —Entonces, ¿estás dispuesto ha hacer eso conmigo?. —Eh....si, creo que me ayudara a controlar mi problema y ha inspirarme en el concurso. De nuevo volvió esa actitud de niño  en mi, no podía ni mirarla, así como cuando me enteré de lo que escribía. Hasta que ella trato de ser un poco más empática y cambiar el ambiente. —Creo que me toca hablar de mi vida, Bueno yo mentí en mi perfil en el cual viste, tengo 24 años, no estudie tampoco de lo que dice allí. Solo hice un curso de ortografía y escritura nada más. No soy de esta ciudad, solo vine a comprar unos libros en físico y te vi, así como los jueces averigüe varias cosas de ti, y sentí que era una oportunidad y una forma de inspirarme un poco. No soy una pervertida que solo quiere profanarte. Me reí un poco de esa última parte. —No te preocupes, estás muy roja, se que no mientes, solo empecemos desde cero. Mi nombre es Jhon Hernández, estudiante de ingeniería electrónica segundo semestre, estoy atrasado por algunas materias, así que digamos soy un primíparo. Un gusto en conocerte después del reto saldremos de nuevo. Trate de hacerla sentir menos culpable, empezando desde cero, pero aún así estaba ruborizado, era una situación nueva que me daba la oportunidad de dejar mis traumas atras, no sabía cómo continuar la conversación, pero los dos estábamos dispuesto a vivir una aventura romántica en los días que quedaban.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD