Cuando salimos de la sala de juntas, Bree me miró seria. —¿Cómo voy a hacer esto, Ramsés? No tengo experiencia —preguntó nerviosa. La tranquilicé diciéndole que yo estaría a su lado enseñándole todo. Y, aunque asintió, aún la notaba nerviosa. Una chica nos guio hacia la oficina de Green, que ahora sería la oficina de Bree, haciéndonos entrar. Bree se sentó en la enorme silla viéndose aún más pequeña de lo que era y yo sonreí orgulloso de verla en ese puesto. Estaba positivo, porque llevar esa presidencia por un par de meses la ayudaría a tener más confianza en todo para, cuando le tocara llevar por completo a Knigth Industrias. Estuvimos revisando todos los archivos, mientras yo le explicaba a Bree qué era cada cosa y para qué servía. Tenía que ser sincero y confesar que ahí yo sobraba.

