—Necesito que contactes con los representantes del medio donde se difundió la noticia —le ordenó Orestes a uno de sus abogados—. No sé cómo ni qué tendrás que hacer pero los amenazas con una demanda millonaria si no sacan de circulación esa información, ¿qué les pasa? ¿cómo se les ocurre hacer semejante abuso? están exponiendo a una niña —agregó bajo una estado de ira incontrolable. Si bien se sentía tranquilo al tenerlas encerradas en casa, no así respecto de la noticia, la necesidad de mover todo para lograr retrotraer la situación al estado donde solo él y Peyton eran los únicos que sabían de semejante confusión era su finalidad, sabía que para ese momento era imposible, pero sí podría lograr paralizar la ola de situaciones conflictivas que se vendrían si él no hacía nada. No le gusta

