El sol brillaba radiante sobre el jardín donde se llevaría a cabo la tan esperada boda de Abby y Ean. Aunque ya estaban casado, Ean sintió el deseo de celebrar ese evento tan importante que no pudieron tener debido a las peculiares circunstancias, en las que se unieron. Después de cuatro años llenos de luchas y desafíos, en dónde habían tenido que aprender a confiar de nuevo en su entorno y tratar de ser mejores personas, finalmente el gran día había llegado. Estaba listo para unirse de manera correcta a la mujer que se habia convertido en una de las personas que más amaba, siendo la otra su pequeño el cual se encargaría de traer los anillos. Abby se miraba radiante en su vestido blanco, con una sonrisa que iluminaba su rostro. Ean, elegante en su traje n***o, la observaba con admiraci

