Nuestra historia se remonta en un lugar indeterminado, donde una historia de mal auge da comienzo y una relación con lazos perfectos se termina rompiendo con tijeras ajenas. Se trata de María Dolores (Dolores le dicen), ella solía tener un amor perfecto, pero una, se encontró con la tragedia misma, lo que lo llevaría a convertirse en “La mujer sin corazón” una temible criatura que caza a los hombres infieles y les roba el corazón.
Empecemos la historia desde el inicio, como ya había mencionado, Dolores era una bella mujer, que aspiraba un matrimonio perfecto, con muchos hijos y abundante felicidad. Al principio, iba por el buen camino, con el novio perfecto, un amor perfecto del cual ella no pensaría tener problema alguno.
Pero la desgracia entró a su casa, y ella la vio de frente. Un día, mientras llegaba a su casa, su esposo la recibió. Ella lo saludó con todo su amor, pero él no le respondió igual. Ella se preocupó, y él no tardó en darle la noticia, le iba a terminar. No lo comprendió, pidió explicaciones, ella había sido la mejor novia del mundo, pero él simplemente le dijo que ya no podía seguir.
Momentos después, una mujer desconocida para Dolores bajó las escaleras, hablándole a es ex-marido plácidamente, invitándolo a volver a la acción. Dolores no pudo soportarlo, estalló en llanto apenas vio aquellos tacones descender, y con las manos en la cara salió corriendo lastimada a la calle sin prestar atención al camino, y para su mala suerte, un autobús con la velocidad un tanto subida perdió el control al conductor ver una mujer llorando delante y terminó por volcarse, el parabrisas chocó con un poste provocando que un buen pedazo de vidrio saliera volando, y para cuando Dolores alzó la vista el vidrio le atravesó justo el corazón, matándola al instante, provocando el derrame de su sangre además de sus lágrimas.
La noticia no tardó mucho en notarse, el esposo se sintió terrible cuando se enteró. Se sintió culpable, un enorme pesar le invadía, y la sensación de vivir en la misma calle donde su ex-novia falleció con el corazón roto le abatía por dentro, no podía seguir viviendo por esa zona. Decidió mudarse a otra parte del país, lejos de aquel lugar, se fue a vivir a otra parte, donde empezaría una nueva vida con su amante.
Quizás para él la pesadumbre se atenuaría, pero por los pueblos se tornarían oscuras y siniestras. Se empezaron a escuchar rumores de hombres infieles que juraban que una mujer les había quitado el corazón, pero esas historias sonaban tan ridículas que nadie las tomaba en cuenta, quién se dio cuenta de su veracidad fue un médico común testigo de las declaraciones de uno de esos hombres, y que por broma, decidió revisar al hombre, sin esperar nada macabro.
Pero, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, cuando en efecto, el hombre carecía de corazón. Eso no podía ser posible, nadie puede vivir sin corazón, el corazón es fundamental, simplemente no podía faltar. Aunque el hombre seguía vivo, aseguraba que le faltaba algo con todas sus fuerzas, lo lógico era pensar que sería el corazón, pero el hombre aseguraba que no era eso.
El hombre tenía una sensación de faltarle algo, pero no. El hombre parecía traumatizado, pues aquello que decía faltarle que no era el corazón para hacerle demasiada falta, no podía vivir sin aquello, pero no era el corazón. ¡Vaya adivinanza! Pensaba el médico, ¿qué es aquello que te falta con todas tus fuerzas, pero no es tu corazón? Esa era la cuestión.
Pero la cosa no se detuvo allí, ya que muchos casos iguales comenzaron a frecuentar, y el médico simplemente no hallaba una razón o un patrón o algo que conectara todo ese embrollo. Pensaba en el corazón de modo objetivo, nunca llegó a pensar por ello de manera subjetiva, pero de igual forma no llegaba a nada. Incluso preguntó a varios médicos pero todos quedaron igual de perplejos.
Los hombres sólo recuerdan que cierta noche se encontraron con una mujer atractiva, que fue cariñosa al principio, incluso los convenció de acostarse con ella, y luego, a la mañana siguiente estaban en sus camas, con sus respectivas esposas a sus lados, y de allí en adelante desarrollaron y se diagnosticaron con los síntomas ya mencionados anteriormente.
Además, el médico comenzó a notar que los hombres que le llegaban, quitando de lado que decían que algo les faltaba abruptamente algo pero que no era el corazón, notó que todos los hombres parecían ser insensibles, parecían inertes, en el sentido de que no reflejaban emoción alguna, nunca parecían sentir algo aparte de desesperación por algo que les faltaba, pero lejos de ello, no sentían nada, estaban vacíos por dentro.
El médico sólo encontró que todos los hombres afectados tenían una sola en común, habían sido infieles. El médico pensó que hallaría más respuestas si conociera a alguien que confiara en él que le fuera infiel a su pareja, pero habló demasiado pronto. El médico le contaba todas estas anécdotas a su hijo de 22 años, y cuando le contó lo de la relación de la infidelidad con las víctimas, este se asustó y se puso bastante nervioso, el médico le preguntó la razón de ello, y él le contestó que él le era infiel a su novia.
El médico se alegró y entristeció, alegró porqué al fin descubriría que pasaba pero iba a ser su hijo quien lo descubriera. Después de dialogar bastante rato con su hijo, encontró que si hija le era infiel a su novia desde hace poco, y se debía a que ella no le satisfacía como él quería, y cansado buscó cavidad en la infidelidad. Luego de escuchar dicha historia, el médico se sintió mal por ella, pero no le quiso decir nada a su hijo, sólo le dijo que se mantuviera en contacto con él y que le informara de todos sus movimientos, él aceptó.
Por días no pasó nada, el joven continuaba con su infidelidad, con las mentiras y con el engaño a su novia, ella creía en él, no estaba esperando tal cosa de él, por lo que a él se le hacía fácil seguir con el engaño. Pero esa misma noche cobraría el precio. Luego de salir de la casa de su amante, emprendía el viaje de regreso, recibe una llamada de su novia preguntándole por la tardanza, era de noche, él sólo le dice “horas extras”.
En el camino, de repente se encontró con una bella mujer que iba en su dirección. Ella era muy amable, le preguntó si la podía ayudar a encontrar un lugar, por su amabilidad y belleza él aceptó. Rato después, luego de plácida plática llegan al lugar, era una casa. Él le dijo que ya debían estar listos, por lo que se despidió, pero ella le sujetó del brazo y se apegó a él.
Ella le dice que ha estado sintiendo muy sola desde que su esposo la engañó, le terminó y se fue del estado, que no ha tenido quien la acompañe, y que necesita de alguien atractivo para pasar la noche, alguien como él. Él no puede sucumbir, y por supuesto, terminó acostándose con ella. Avanzada ya noche, luego de que la acción y él se encontraba durmiendo muy cómodamente en la cama, ella se levanta y lo despierta.
Él se despierta y ahí regresa en sí y recuerda que debía ir a su casa, pero ella lo detiene.
—Lo siento, no puedo dejarte ir.
—¿Qué quieres decir? Esto sólo es pasajero, yo tengo novia y la amo mucho. Debo irme.
—Si la amas tanto, ¿por qué la engañaste?
—Tú me convenciste, tú fuiste quién dijo que estaba sola y eso. Yo sólo caí como tonto.
—Cariño, yo no estaba hablando sobre mí. Tú ya has engañado a tu novia. Sé que la engañas porqué ella no te satisface. No te da lo que quieres. ¿Acaso esa otra mujer te lo dio? ¿Acaso yo te lo di? Tan cochinos son los hombres, que cuando sus novias le dejan de dar atención ellos van y buscan a otra que sea fácil sólo para disfrutar y olvidarse en sus novias.
—Mira, no sé porque demonios tú tienes esa información. Pero yo no voy a discutir con esa perra dolida porqué su novio la engaño ¿de acuerdo? No sé que pretendas con tu juego, pero yo no voy a sentir lástima por ti, suficiente lástima siento por los pacientes de mi padre.
—Ah sí, tú padre, “el médico”. He oído que últimamente hay muchos hombres que al parecer no tienen corazón, que no pueden sentir nada, y todo porque fueron infieles ¿qué piensas sobre ellos? ¿Sientes lástima por esos hombres también?
—Eso no es asunto tuyo, ya déjame en paz ¿quieres?
—Relájate, cariño. Yo sólo quería comprobar hasta donde podrías llegar, no dudaste en ser infiel cuando me encontraste y te dije lo sola que estaba. Nunca te mentí, mi esposo si me engañó y luego se fue. Luego, fui salí corriendo a la calle y un autobús se volcó, un vidrió se desprendió y me atravesó el corazón, y lo destrozó más de lo que ya estaba.
—¿De qué estás hablando, mujer?
—Estoy muerta, cariño. Mi corazón fue la peor víctima, fue quién más sufrió. Así que ahora estoy buscando un reemplazo, un corazón que entre en el espacio vacío de allá dentro. No me lo tomes personal, yo ando buscando el corazón del hombre que me lastimó, pero primero, quiero eliminar a todos los sucios hombres infieles de por aquí, y luego lo iré a buscar, y aniquilaré a cada hombre infiel que me cruce. Ya que tú eres el último de por aquí, te explicaré que es lo que pasa con los hombres infieles una vez se cruzan conmigo…
—¡Estás loca! Me voy d… —En ese momento, ella con su mano le atravesó el pecho, enterró el brazo completo sin moverse de su posición, su hombro se separó de su brazo y sólo quedó conectado por los tendones, estos se estiraron tanto que el brazo se podía ver el interior del brazo del otro lado. Luego de ello, extrajo la mano, con el corazón en mano.
—Verás, primero le saco el corazón directamente a los infieles. Descuida, nadie muere, pues el simple hecho haber tenido relaciones conmigo y con otra que no fuera su mujer los condena a vivir sin corazón.
El hombre sólo se retorcía en el suelo, sin poder decir una sola palabra.
—Luego, les hago olvidar que todo lo que pasó después de haberse acostado conmigo. Hasta ahora, ningún hombre ha pasado a la siguiente fase, pero te contaré lo que pasará con ellos próximamente mientras yo desapareceré en busca de más hombres infieles para sumarlos a mi lista de víctimas.
»Justo después de convertirse en unos insensibles (literalmente), comenzarán a ser despreciados, sus mujeres los dejarán y nadie los querrá por ser unos insensibles. Terminarán por ser apartados de la sociedad, y luego, es cuando van se pone interesante.
»Una vez que estén en su casa, arruinados, verán mi imagen. Pero no la que ves ahora, sino un ser horripilante, no tendrá forma humana bien definida, apenas y se notará que es una mujer, su piel será oscura como piel humana podrida, y tendrá un agujero en el pecho, en ausencia del corazón, en sus manos habrá vidrio roto, y en su rostro, sus ojos no podrán verse, su cabello tapará, pero habrán lágrimas , lágrimas de dolor que descienden de sus ojos eternamente, demostrando el daño que le hicieron, que me hicieron.
»Así que, cariño, espero que disfrutes tu miserable vida desde aquí, o al menos la poca que te queda. Esto es lo que pasa cuando eres infiel, cuando engañas a la mujer que tanto te ama, las mujeres somos unos ángeles que no deben ser lastimados jamás, cuando las mujeres aman, aman de verdad. Podemos ser complicadas a veces, hasta podremos llegar a ser insoportables, y de vez en cuando nos relajaremos de tanta acción, sabes, necesitamos espacio, pero a pesar de eso, nosotras nunca dejamos de amar, y cuando te encuentres mal, la que te irá a buscar no será la sucia con la que te acostaste, sino la mujer que amas. Así que tomalo como una lección, estos pensamientos no van a salir de tu mente, sin embargo no me recordarás a mí.
»¡Ah! Casi lo olvido, sentirás que te falta algo, ese “algo” te va a faltar con todas tus fuerzas, sentirás que lo necesitas más que a nada en este mundo, sentirás que te hace tanta falta y simplemente no sabrás que es. Pues, te lo voy a decir, pero lo olvidarás, todo lo que recordarás será lo que te dije antes y que te acostaste con una mujer y no recordarás nada de ella aparte de que estuviste con ella y tuviste sexo con ella.
»Aquello que te hará tanta falta, será el amor, el amor que te pudo haber dado tu mujer antes de que le fueras infiel. Tú simplemente no sabrás qué será el amor, pues el amor desapareció de ti. Pero a ti te va a hacer demasiada falta, el amor es todo lo que necesitas, ya sea amar, ser amado. Pero todos se apartarán de ti, nadie se quedará contigo, serás un pobre diablo que todo lo que necesitas es ser amado, y ni siquiera sabrás que lo que te falta es el amor, y finalmente morirás.
»Lo último que me queda por decir, es que, cazaré a todo hombre que sea infiel. Lo haré sufrir, le quitaré todo lo que tiene, y luego morirá solo. Por ahora me retiro, mi último mensaje para ti, es que soy…
La Mujer sin Corazón...