Capítulo 6: ¡Me Robó Mi Primer Beso!

1041 Words
―Eres un tonto, Sinclair, ¿Cómo puedes reírte? ¡Me has estrellado!― tiende su mano y se la aparto de un manotazo, lo odio por odioso ―no me toques― gruño cuando me toma a la fuerza y me pone en pie. ―Lo lamento, no quise reírme, pero has caído de muerte― inicia a reír nuevamente, golpeo su pecho ―vale, vale, lamento haberte tirado, no te vi, y además, el diablo ya te chupó, ¿De qué te preocupas?― lo miro con reproche. ―Pues que bien que me ha chupado, así puedo justificar mi maldad― le arrebato la botella de agua, la destapo y se la tiro a la cara ―¡Eres un gilipollas!― le devuelvo su botella y me dirijo a buscar a mis terremotos con tsunami. ―Eh, cenicienta, ¿No te irás sin tu zapatilla o sí?― miro mis pies y recuerdo que se me ha salido una, doy un largo suspiro y me giro, el idiota no borra su sonrisa y me muestra la deportiva. Enojada por solo tener que verlo camino hasta él, cuando le voy a quitar mi zapato él lo alza de manera que no puedo alcanzarlo ―yo te lo pondré― se arrodilla y me toca el tobillo para que me ponga el zapato, sin protestar lo hago, quiero alejarme de ese tonto, no sé cómo consideré hacer mi apuesto con él ―a la perfección― dice una vez mi pie entra con facilidad. Sinclair desliza sus dedos desde mi tobillo hasta mis caderas y me acerca a él de un movimiento firme. Su cuerpo sudoroso y mojado por el agua que le he tirado al contrario de darme asco me gusta, su perfume combinado con su olor natural es como una droga para respirar, sus ojos azules miran fijamente a los míos, su cuerpo firme y musculoso contra el mío me hace temblar hasta las uñas. Antes de que pueda decirle algo para que me suelte sus labios se pegan a los míos iniciando un beso pasional y exigente. Lo correspondo, aquel beso me ha dejado en una nube, ha sido el primero de toda mi vida, el idiota se ha robado mi primer beso, pero me gusta y pienso seguir correspondiéndolo, pero de eso él no debe darse cuenta así que inicio a alejarlo de mí, su lengua se mete a mi boca y me hace jadear, es intenso y sofocante, ¡Maldita sea, me siento extraña! ―¡Estás loco!― le grito por puro disimulo cuando se aleja de mí ―¡Me has besado!― Sinclair no deja de sonreír mientras me mira ―eres un desquiciado― empiezo a correr, había olvidado a mis sobrinos, soy una pésima tía. Hoy me he dado cuenta porque las mujeres caen tan fácil ante ese hombre, con solo su posesivo beso me desarmó, solo espero que no lo haya notado y que mi aparente enojo y resistencia me haya ayudado. ―No sé por qué te enojas, serás mía, cenicienta― le escucho gritar divertido, no creí que aún me estuviera esperando. ―¿Dónde estabas? Corrí como una loca para alcanzar a estas tremenduras― mi amiga sale de la nada con mis sobrinos de la mano, los miro con reproche y ellos como siempre me sonríen angelicales y yo me muero de amor. ―No te enojes, solo míralos, son preciosos, tiernos y me adoran― mis niños se sueltan de mi amiga y corren hasta mí para darme ese abrazo que me fascina. Sinclair me ha dejado con un calor extraño, la imagen de su sudor recorriendo su cara, cuello y brazos no sale de mi cabeza, ¿Quién corre en camiseta sin mangas y se ve tan sexy? Me maldigo por pensar en ese antipático. Si hay alguien igual de burlón que yo, es Sinclair Drummond. Cuando no estamos discutiendo estamos burlándonos de las personas. ―No puedo contigo Zuly, realmente no puedo― niega mi amiga cruzando los brazos ―vamos a caminar, y ustedes pequeños demonios, pórtense bien, ¿De acuerdo?― mis sobrinos ríen con malicia y salen corriendo sin alejarse mucho. ―He dado mi primer beso― miro a mi amiga sin dejar de caminar, ella se detiene y me mira con ojos grandes y boca muy abierta ―me lo han robado, ¿Ok?― me detengo y muerdo mi labio ―y me gustó― desvío la mirada, solo ella sabe que jamás había besado a nadie, nunca he tenido novio que durara más de 2 días, y todo acababa cuando yo no me dejaba tocar o besar, la vida de mis padres siempre me ha acomplejado, pienso que todos piensan que soy liberal porque así son mis padres. ―¿Me estás diciendo que algún loco vino hasta ti, se acercó lo suficiente y sin más te besó?― la mirada de mi amiga es la de una desquiciada que está a punto de perder la poquita cordura que le queda. Francia es esa amiga que está dispuesta a dejar sin pelotas a cualquier cabrón que toque a sus amigas. ―No exactamente… ―¿Quién ha sido?― como siempre que estoy nerviosa inicio a reír, carcajeo como si me hubiera dicho un chiste, odio mis nervios, me rio siempre aunque no sea momento ni lugar para ello ―no puede ser…― susurra con incredulidad ―¡Le has dicho que sí!― gruñe ―¿No pensabas contármelo?― me mira dolida, en medio de la risotada que me está dejando sin aire niego ―¿Puedes tratar de calmarte para que dejes de reír?― intento hacer lo que me pide, pero recuerdo mi caída, mi zapato volando y después la carcajada de Sinclair y eso me hace reír más. Tras calmarme y ser consciente de la paciencia de mi amiga nos sentamos en una banca mientras los niños se divierten en los juegos. Me siento estúpida por haber correspondido a ese beso, soy una de las primeras que me burlo de las mujeres que están locas por Sinclair, y ahora que he probado un poco de él lo entiendo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD