Al principio fue lento. Suave. Sus labios explorándose, reconociendo de inmediato los del otro. Pero no tardó en intensificarse. Caelan llevó una mano a su cintura, la otra descendió, acariciando el contorno de sus muslos, subiendo por ellos como si los conociera de memoria. Sus dedos se deslizaron con calma bajo el vestido gris. La tela era suave, como la piel de Jenna. No llevaba brasier lo sabía, pero lo comprobó cuando su otra mano acarició sus pechos sobre la tela. El beso no se detuvo, se volvió más intenso, más apresurado, Jenna separó los labios respirando contra su boca, y Caelan hundió la mano debajo del vestido, hasta legar a su v****a. Sobre la delgada tela de sus bragas, la acarició lentamente, en círculos, como si la estudiara. Jenna gimió suave contra su boca, separando m

