Capítulo 7

1088 Words
Narra Victoria ¿Quién dice que la vida es difícil si nunca ha tenido que pasar por tanto? Yo nací en el mismísimo infierno, yo caminé entre las llamas desde que nací. Para mi tener una familia era una fantasía que solo se hacía real en mi mente. Mi nombre es Victoria Connor, tengo veintisiete años de edad, nací en Rusia y crecí en medio de unas personas que se hacían llamar mi familia, nunca supe quiénes eran mis padres, no supe de donde venía realmente; la historia que conozco y que todos me contaban era la misma, me encontraron en un puto basurero, mi madre me dejó allí como si fuera una bolsa llena de mierda. Mi padre es una persona complicada y a pesar de lo duro que ha sido, vivo agradecida con él por recogerme, él es un hombre de negocios, pero de negocios algo diferentes, dirige varios grupos donde están de por medio las drogas, las mujeres y mucho dinero. Cuando tenía seis años descubrí lo que hacía y a los siete me enseño a cómo manejar muchos asuntos, no lo juzgo y nunca lo juzgaré porque soy como un perro fiel, un perro fiel y agradecido. Mi padre me ha enseñado que no se defrauda a quien te llena el estómago, lo aprendí con golpes, castigos y con mucho trabajo. A los nueve fue la primera vez que me vi en vuelta en disputas, casi pierdo la vida, pero soy como un gato. Hace unos dos años me he alejado de mi padre porque mucha información estaba saliendo a la luz y era el momento de distanciarnos. Todos seguimos trabajando con perfiles más bajos mientras baja la marea y podamos estar en un mismo lugar. Así que empecé a estudiar lo primero que vi en una universidad que seleccionaron para mí, no me preocupé por estudiar mucho, mi padre paga para que me aprueben cada materia. Pero desde que conocí a Melany me he disciplinado más, hago mis deberes y mis trabajos con su ayuda, también le ayudo en todo lo que puedo, me veo reflejada en ella, quiero protegerla, quiero estar con ella para ayudarla, quiero estar con ella porque me gusta. - ¡¿Puedes decirme que carajos te pasa?! – me dice Melany molesta - Te dije que ese hombre no me gustaba para ti, ¿acaso no te das cuenta que se quiere aprovechar de ti? - ¿Cómo lo dices si no lo conoces? – me cuestiona molesta - Es más que evidente, él es un hombre con dinero que se ha fijado en una camarera que no tiene nada, te aseguro que después que tenga sexo contigo te dejará. - ¿Qué me quieres decir? ¿Por ser pobre y ser una simple camarera no puedo ser pretendida por un hombre profesional, inteligente y económicamente estable? Merezco un vago a mi lado, eso es lo que quieres decirme ¿verdad? - No, es que… - ¿Qué? Ya deja de tratarme como si fuera una ingenua, se lo que hago, se en quien debo confiar, se lo que debo hacer con mi vida, así que deja de preocuparte por lo que hago o dejo de hacer. Melany regresa al club molesta e intento seguirla, pero me contengo, es mejor que me vaya a casa porque no sé lo que puedo hacer si vuelvo a  ver a ese hombre tocarla en frente de mí. Me lleno de tanta ira que el corazón me golpea con fuerza el pecho, es una perra; esta noche se le entregará a un aparecido, alguien que vio por primera vez hace unos días, yo llevo a su lado más tiempo y nunca me ha mirado de la forma que la vi observarlo a él. - Oye, ¿te vas? – pregunta Laura, una de nuestras compañeras. - Sí, creo que es lo mejor – respondo sin mirarla, doy la vuelta dándole la espalda para poder limpiar mis ojos con rapidez. - ¿Qué paso allí adentro? – mi compañera se acerca y apoya su mano en mi hombro Con brusquedad la quito y ella hace un pequeño sonido de dolor. - Disculpa, solo quería saber si estabas bien – dice sobando su mano Reacciono de inmediato y trato de enmendar la situación - Lamento mi comportamiento, es que discutí con Melany por una tontería – digo como si fuera algo sin importancia - Por favor, vuelve con nosotros, ya mañana se les pasará y será como si nada hubiera ocurrido. Laura me toma de la mano y entramos de vuelta al club. Los chicos me miran extrañados por la situación pero podrán imaginar que son efectos del alcohol; Melany aún sigue con ese hombre, parece disculparse o no lo sé, la muy estúpida prefiere a ese aprovechado en vez de mí, juro que si estuviera armada no dudaría ni un segundo en abrirle un hoyo en la frente, a él y a ella, maldita traidora. La vida debió ser más dura con ella, porque no aprendió lo más importante, ser agradecida como un puto perro fiel lo debe ser con quien lo cuida y le mata el hambre. Al paso de unas horas es tiempo de irnos, todos vamos a la salida y mi “amiga” con la cual llegué no m dirige la palabra, su enamorado no se quita de su lado y la sigue como si le estuviera haciendo cacería. - Nos vamos en el auto los mismos que llegamos – menciono como una indirecta por el forastero que se ha unido a nuestro grupo. - Está bien, yo lo puedo llevar – dice el dueño del auto, nuestro compañero encargado de manejar. - No se molesten, no quiero incomodar a nadie con mi presencia, tomaré un taxi – Bernard se despide y se empieza a alejar del grupo. Los demás me miran con mala cara pero no me importa, subo al auto y los demás no tienen más que hacer que seguirme. - ¿Te quedarás allí? – pregunto con mal tono a Melany que aún está afuera. - Compartiré el taxi con Bernard, váyanse ustedes allí. – ella camina detrás del hombre y de forma automática aparecen imágenes que no tolero en mi mente. Se nublan mis ojos y no tengo más que hacer que irme. El auto se aleja lentamente y la veo subir con él al mismo taxi; la última imagen que tengo es de él apoyando su sucia mano en su cintura. ¡Maldita puta!
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD