CAPITULO IV
RECOGIENDO PEDAZOS DE UNA VIDA
El pilar fundamental de la casa grande se había ido, otra vez el luto había cubierto la familia nuevamente, durante el funeral todos los hermanos, amigos, vecinos y compañeros de trabajo asistieron como era de esperarse, todos menos Vicky, aunque era evidente su dolor también se detenía por no saber exactamente por qué había tanto temor de ella hacia su esposo, no sabía con certeza si se trataba de algo que realmente había pasado entre ellos o era producto de su inseguridad, por eso decidió quedarse en la casa llorando a solas su pena sin tener que ver el momento en el que la tierra lo cubriría para siempre.
La ausencia de aquel hermano era desesperante, con frecuencia se preguntaban entre ellos si acaso pudieron haber evitado esa tragedia y no lo hicieron.
_ ¡Si no lo hubiéramos descuidado tanto!_ Decía Edward
_ Nos dejamos llevar por la rabia de lo que había pasado y no presentimos lo mal que se encontraba. Lo juzgamos tan duramente que quizás por eso se encerró en su mundo evitando el contacto con cualquiera de nosotros_ Recordaba Gina sin dejar de sentirse culpable y triste.
Unos días después Gina y Kelly entraron al cuarto de David, querían recoger las cosas que había dejado y donarlas, se dedicaron a hacer una limpieza profunda de aquella habitación y se encontraron con cada una de las cartas que él había escrito para todos especialmente su esposa y su hija, estaban en sobres cerrados con una dedicatoria por fuera que aclaraba para quien era dedicada cada una. Había muchos papeles en el piso, escritos con alguna nota para cada uno de sus hermanos, algunas fotos suyas y otras donde estaban todos juntos como en los días navideños, en los juegos de futbol en el patio o en los cumpleaños donde se reunían a disfrutar en familia, cosa que hacia un tiempo habían dejado de hacer por tantos problemas. Gina recoge las cartas y decide guardarlas para luego entregárselas a Vicky pero Kelly recogía aquellos pedazos de papel donde se había dispuesto a comunicarle a todos lo triste que se sentía con todo lo que había hecho.
“Me deje llevar por el miedo y el orgullo y destrocé las vidas de quienes más he amado, Ojalá mis errores sirvan para que ninguno de ustedes caigan como yo he caído”
Kelly no paraba sollozaba mientras leía una y otra nota, poco a poco se fueron acercando los demás y fueron buscando y leyendo todo lo que aquel hombre moribundo había logrado escribir aunque en algunos papeles se veía con claridad que gotas de lágrimas habían caído sobre ellos en el momento en que redactaba, otros en cambio solo mostraban algunas frases inconclusas, borradas y desviadas que sugería que mientras las escribía perdía repentinamente la visión. A su manera se había despedido de todos y cada uno de aquellos que ya consideraba como sus familiares.
“Continúen ustedes con este gran proyecto y ojalá logren hacerlo realidad, no me decepcionen como yo decepcione a Ricardo y al Padre Juan”
Edward ayudando a recoger se encuentra de pronto con una nota que estaba dirigida a Esteban esta decía entre grandes manchas de llanto lo arrepentido que estaba de su actitud para con su esposa, por Kelly, por Gina y por Dayana, pero también hablaba de las constantes discusiones que mantenían entre ellos por su comportamiento tan errado, lo que sentía y lo que hubiera querido para ellos, al final de aquel escrito estaba quizás lo más doloroso que había podido plasmar en medio de su padecer:
“La vida es injusta Esteban, tú que siempre decías que eras el hermano problema, que siempre vivía metiendo la pata y haciendo burradas, justamente a ti te entrego mi mayor tesoro para que lo cuides y lo ames como yo nunca lo hubiera alcanzado hacer, mi mujer y mi hija estarán mejor contigo yo simplemente no fui digno de ninguna de las dos”
Durante la cena le cuentan a Esteban todo lo que habían encontrado en aquel cuarto, Gina sin embargo no comentó lo de las cartas que David le había dejado a su esposa y a su hija y Edward por su parte tampoco dijo nada de la nota que encontró para Esteban, sólo que una noche cuando ya habían pasado algunos dias Edward y él se encontraron en el patio justo donde tuvo lugar aquella explosiva riña, Esteban en silencio recordaba cada cosa de aquel momento cuando entre golpes se dijeron tantas verdades que nunca se habían atrevido a decir, fue entonces que Edward le hace entrega de aquel papel con gotas de lágrimas que en varias partes del texto reflejaba manchones de tinta con la que había sido escrita. Esteban solo la apretó en su mano y la guardó en el bolsillo del pantalón si detenerse a leerla pero su hermano con un suave golpe en el hombro le dijo:
_ ¡Cuando quieras saber lo que el realmente pensaba de ti búscala y léela, créeme que no te vas a arrepentir!, en esas líneas hay mucho más de lo que te imaginas.
Inevitablemente también el padre de Tifanny murió semanas después, Robinson volvió a compartir con la familia de su novia, pues ya estaba libre de aquella promesa tan triste que había hecho a David, el apoyo que les manifestaba era muy bien recibido ya que ninguno de ellos le cuestionaban su proceder una vez confesado el motivo de sus ausencias, la viuda se abandonó a manos de sus hijos y de su yerno, pues se sentía incapaz de seguir por sí sola, la depresión y la soledad la dominaban, pero allí estaban todos para darle fuerzas, Robinson aunque sufriendo igualmente la perdida de aquel hermano se llenaba de palabras sensatas para alentar a su nueva familia.
Después de un mes de la muerte de David, y al recordar aquel lamentable suceso, comentaban asombrados sobre el increíble parecido de éste con el médico que lo atendió en sus últimos momentos, Esteban tomó entonces la palabra y les contó a todos que podía tratarse del hermano gemelo, les relató la forma en que el ahora difunto se había enterado que había nacido de un parto doble y las veces que había pretendido buscarlo pero no conseguía resultados porque los datos que tenía eran muy vagos. Durante la conversación con todo el grupo Robinson les explicó también lo que realmente pasaba con él, el diagnóstico médico que no entendía muy bien pero que le había dado sólo algunas semanas de vida.
En vista de que no comprendían lo que le había pasado realmente a David, Esteban y Robinson fueron a hablar con el doctor que lo atendió cuando se desmayó en calle, éste les explicó que los trastornos que padecía aquel hombre eran producto del consumo excesivo de un fármaco y que eso le había ocasionado la muerte, que seguramente él decidió acelerar el final para no sufrir más pero que no se podía evitar en el estado crítico en el que se encontraba. La pregunta entonces era ¿En qué momento consumía esa droga?, ¿Dónde la encontraba si era tan exclusiva y costosa? Nunca había gastado dinero de los ahorros familiares sin una factura o soporte que justificara el gasto y en cuanto a su trabajo raramente disponía de ese dinero para otra cosa que no fuera el bienestar de todos en la casa.
Esteban no dudó en ir a visitar a Minerva en cárcel para exigirle una explicación por lo que había pasado con David, pero su cinismo era mayor de lo que él se imaginaba.
_ ¿Ya se murió? había durado mucho.
_ ¿Qué le hiciste? ¿De dónde sacaba él la droga que lo llevó a la muerte?
_ ¿Cómo voy a saberlo?
_ Yo conocía de su secreto mejor guardado, estaba al tanto de la relación que tenían a espaldas de Ortiz, así que no creas que tú me vas a convencer con esa pose de señora.
_ Si tantas cosas sabias de él deberías saber dónde y cuándo encontraba sus vicios.
_ ¡Claro que sí lo sé! Lo encontraba cuando salía contigo, yo lo veía llegar de madrugada con una actitud muy extraña aparentando estar mareado, algo que no era producto del alcohol y te aseguro que yo sí conozco las diferencias porque las he vivido.
_ ¡A mí no me interesa tu vida!, lo único que me interesaba de ustedes y por lo que invertí tanto dinero no pude tenerlo.
_ ¡Claro!, con Kelly obtuviste bastante ganancia, pero Gina y Dayana no te dieron el gusto que querías.
_ ¡Por eso se murió tu muñequita y el hijo de Gina se perdió! Y toda esa mala racha que tuve la iba a reponer con tu adorada Vicky pero ya ves, tuve el accidente y ella se casó con David. Pero no le salió gratis la osadía porque mientras ella sufría en su matrimonio yo gozaba con su marido.
Esteban no aguantó más la rabia que sentía y para no dejarse llevar por la ira y se retiró antes hacer algo indebido, pero estaba claro que ella también tenía que ver con el secuestro de Vicky y la muerte de David. Enseguida llamó al abogado que ellos contrataron para llevar el caso y le contó lo nuevo que había descubierto.
Cada vez más delitos caían sobre la Sra. de Ortiz, una cosa llevaba a la otra como si fuera una gran cadena, el juicio se acercaba y sus defensores comenzaron a alejarse, ya no tenía nadie valioso con quien contar, sus socios desaparecieron al verla hundida, sus empleados de confianza la abandonaron, solo quedaba aquella vieja mujer que a la que siempre había humillado y que no dejaba que se le acercase aun sabiendo que se trataba de su madre.
En aquella casa trataban de reorganizar sus vidas después que David partió. Esteban al fin cuenta la historia completa de Minerva con su joven amante y los métodos que usaba para tenerlo a su lado, esto lo conversa con el Padre para pedirle un consejo pues él no quería que sus hermanos lo supieran para que la imagen que ellos tenían de David no se empañara y siempre lo recordaran como en ese gran hombre de conducta intachable a quien ellos tanto admiraban y respetaban. Aquel sacerdote no podía creer lo que escuchaba y por un momento recordó cuando Esteban dijo en una oportunidad “Siempre pidiendo consejos para los demás como si él no los necesitara también” entonces pudo entender a lo que se refería.
En un momento a solas Esteban en su cuarto busca su guitarra para entonar una de sus melodías favoritas, esa que lo hacía despejar un poco sus pensamientos y salir de sus problemas por un rato, empezaba a recordar todo lo compartido con sus hermanos y recordó aquella carta que Edward le había entregado, dejó su instrumento de lado y se propuso buscar aquel papel casi borrado, leyó una y otra vez aquellas líneas, nunca se imaginó que David pondría en sus manos tan preciado tesoro.
_ La vida no es injusta David, es solamente el fruto de nuestros actos, sean buenos o malos. Y a todos de alguna manera nos toca sufrir las consecuencias de lo que hemos hecho o dejado de hacer, a veces Dios nos libera de nuestras culpas pero evidentemente otras veces no…¡Mi hermano!, perdóname pero con o sin tu permiso voy a luchar por hacer que tu familia llegue a ser la mía. Pero no te preocupes también velaré para que tu recuerdo no se extinga, la imagen de hombre justo, inteligente y correcto que siempre trataste de mantener a pesar de tus errores no será pisoteada mientras yo viva…_ Decía en voz alta mientras apretaba la nota en sus manos ásperas devolviéndola a la vez a una de las gavetas de su mesa de noche el lugar donde la había hallado.
Aunque Vicky estaba totalmente recuperada al menos físicamente habían recuerdos que no entendía, Javier y Edward se dedicaron a responder una a una las preguntas que ella hacía como lo que pasó con su bebé y el por qué su esposo no le daba la cara cuando ella regresó a la casa. Ellos le explicaron con detalle todo lo que sabían pero no podían responder a todas sus interrogantes ya que había muchas cosas que solo ella conocía. Fue muy triste para ella saber que la vida de su hijo pudo haberse salvado si su marido no se hubiese negado, entonces entendió el porqué del miedo, recordó como había vivido los 3 años al lado de del hombre que tanto amaba y por quien había perdido tanto en tan poco tiempo. Era algo extraño pues seguía admirándolo como el hombre correcto, inteligente, honesto, serio y responsable que vio evolucionar desde niña y que tristemente había terminado inspirandole temor y hasta repudio.
Poco a poco Vicky fue recobrando su trabajo y su vida al lado de su pequeña hija, el acercamiento de Esteban no se hizo esperar, a pesar de sus hijos trataba de estar el mayor tiempo posible con ella apoyándola en todo, sin embargo Abril y Alex no la veían como un enemigo como les había hecho pensar su madre biológica sino al contrario, vieron en ella una amiga igual que en todas las mujeres de la casa.
Pasaron algunos meses y Robinson pide en matrimonio a Tifanny, ella ya había alcanzado la meta que buscaba, tenía entonces 24 años de edad y se había convertido en una excelente arquitecto al igual que su novio quien había acabado de cumplir 36 y siempre la ayudaba en todo, aun después de la muerte de su padre. Su hermano Tomás se había animado también a culminar su carrera y ambos estaban muy contentos por sus logros. La boda sería muy sencilla, con todo lo que había pasado en las dos familias ninguno de los novios querían una gran fiesta sino algo más íntimo y privado. Todo se realizó justo como fue planificado y de nuevo había un rayo de alegría en aquella casa, sentados en una sala entre los jardines Robinson y su esposa conversan muy a gusto sobre sus planes futuros
_ ¡Ya es hora de que comencemos a diseñar nuestra propia casa! ¿No crees?_ Susurra Tifanny.
_ Podemos diseñar y construir todo lo que quieras pero ¡No creo que debamos dejar esta casa!_ Dice el esposo acostado sobre las piernas de su mujer en el banquito del jardín
_ ¡No entiendo!
_ Esta casa ha sido nuestro verdadero hogar, aquí encontramos calor de familia. Entre hermanos hemos perdido y logrado tantas cosas que no es tan simple irnos a vivir solos y dejar todo esto.
Robinson comienza a hacer un resumen de las vivencias de cada uno de ellos para lograr todo lo que actualmente disfrutaban, allí resalta las cualidades de todos y los defectos que tuvieron que aprender a manejar en equipo para poder superarlos y aprender de ellos. Una de las historias más resaltantes sin duda fue la de Edward pero no dejaba de sentir orgullo por él y por las maravillosas cosas que había alcanzado con su trabajo y su manera de enfrentar las dificultades.
Durante aquella conversación la dichosa esposa intenta saciar la curiosidad que le intrigaba desde hacía mucho tiempo.
_ ¿Por qué tú nunca lo llamas Eddy, como todos los demás?
_ ¡Porque ese no es su nombre que yo sepa!
_ Pero a él le gusta que lo llamen así, solo tú y Esteban lo llaman Edward.
_ Sinceramente ese me parece nombre de mascota y no creo que él haya escogido que lo llamen de esa forma ¡Nada mas se acostumbró, es todo!
_ A mí me parece que es más familiar, más cariñoso para con él.
_ En serio no me parece que un hombre quiera llamarse “Eddy”, a mí me daría vergüenza que me nombraran así delante de mis amigos. ¡Solo es eso!
Robinson respondía a todas sus preguntas para complacerla pero también hacia lo que fuera por convencer a su esposa de no abandonar aquella lujosa mansión a la que él le había dedicado tanto esfuerzo y trabajo no solo por su inversión sino por el compromiso que los unía a esta majestuosa estructura.
En esos días Kelly y su médico se comprometieron pero ella no quiso matrimonio, por todo lo que había vivido se sentía indigna de presentarse ante un altar a contraer nupcias, ni siquiera por el civil quiso legalizar su unión, según ella no iba a detener a su marido si un día quería marcharse si descubría que ella no era lo que él esperaba. Todos sus complejos e inseguridades fueron bien aceptados por su enamorado quien desde ese momento se empeñó en hacerla sentir y vivir como una mujer plena, amada y respetada.
Nuevamente las fechas decembrinas aparecen en la vida de estos hombres y mujeres haciéndoles cada vez más maduros, más sensatos y prudentes. Cada año de una manera diferente se enfrentan cara a cara con todo lo que significa para ellos tan importante celebración, hacia casi dos décadas que en medio de tristezas, alegrías, penas, dolores y satisfacciones trataban de disfrutar de esos días con todo aquello que pudieran tener o no pero rodeados de verdadero amor familiar. Todos reunidos desempolvan como de costumbre el viejo árbol y se disponen a vestirlo para el gran evento, a pesar de que David no estaba había mucha alegría pues Gina y Kelly de nuevo estaban en casa. Esta vez Tifanny acompañada de Itsamar eran quienes decidieron armar y decorarl el adorno mas llamativo de aquella sala, mientras ellas sacaban las luces y los objetos brillantes la admirada Abril se detiene a decir:
_ ¿Ustedes piensan usar de nuevo ese árbol de navidad? Aparte de que está viejo y maltratado ¿No se han dado cuenta de que todo el que arregla ese pino se muere?_ Ellas se quedaron pensando y buscándole sentido lógico a lo que la jovencita decía pero Kelly que estaba bajando por la escalera al escuchar el insensato comentario respondió:
_ ¡No todos morimos, este árbol también tiene el poder de resucitar a quienes lo han decorado!
_ Pero no me vas a negar que a todos les ha ido muy mal desde que lo tocan._ Recalca Abril.
_ No generalices, ni Vicky, ni Eddy ni tu papá lo han tocado aún y no por eso se han escapado del sufrimiento y la tragedia._ Responde Javier que e acercaba también al lugar.
La malintencionada adolescente se quedó sin palabras para objetar y decidió retirarse de la sala dejando en plena libertad a las esposas de Robinson y Edward para realizar el trabajo planificado. Esta vez a pesar de todo había más unión y también más personas en aquella casa, la celebración se hizo mejor que en muchas ocasiones, aunque en momentos el dolor y la tristeza aparecían inevitablemente pero se disipaban con algún comentario o un chiste, los recuerdos más aleccionadores y las anécdotas más disparatadas salían a relucir ante los nuevos miembros de la familia, Esteban, rodeado de toda la familia en la sala siempre les contaba a sus hijos las vivencias de todos con la firme intención de que los jóvenes aprendieran de los errores que su padre y sus tíos habían cometido en el pasado, las anécdotas a menudo eran más motivo de risa que de reflexión pero las múltiples preguntas no cesaban. En cuanto a Elizabeth y Jonathan todavía ninguno de los gemelos entendía como su padre pudo casarse con alguien con esas dificultades.
_ ¿Y cómo hiciste para enamorarla si no sabías comunicarte con ella?_ preguntaba Alex.
_ Ella no fue simplemente una mujer como cualquier otra, en el momento no podía darme cuenta por mi orgullo, estaba cegado por completo. Pero hoy si puedo asegurar que Elizabeth fue un ángel que Dios me envió para sacarme del camino que llevaba, que de haber seguido en él seguramente a esta fecha ya tendría varios años bajo tierra.
_ ¿Un ángel en qué sentido?
_ Ella al igual que mi madre dio la vida por mí, gracias a que la conocí y caí en el que consideraba un gran error como fue haberla llevado a mi cuarto esa noche, me comenzaron a suceder cosas realmente buenas para mi vida a raíz de que me expulsaron de la banda, volví a dedicarme al taller, tuve la dicha de ver nacer a mi hijo y lo disfrute por 4 años, los mejores años que había vivido. Me desintoxiqué y aunque perdí a mi Jonathan, los recuperé a ustedes. Y ya ven todo lo que logrado, hasta vivir un corto tiempo con la mujer que siempre adoré y voy a adorar por el resto de mi vida. Y todo se lo debo a esa jovencita sordo muda que se pasaba horas esperándome a las puertas del hotel.
_ Pero debió ser muy emocionante ser músico y que todos te reconocieran en todas partes._ Decía Alex a su padre.
_ Puede ser, lo malo es que cuando hacías algo incorrecto también “Todos te reconocían en todas partes” no era fácil cometer errores sin ser descubierto y juzgado. Claro, todo es cuestión de personalidad no todos los artistas cometen tantos ni tan graves como nosotros. Pero es bueno contar con la familia en situaciones como esas, la familia aunque te juzgue también te ayuda a enmendar los errores y te da el apoyo que realmente necesitas para superar los fracasos. Además de mi Vicky, Gina, Kelly, Edward son un vivo ejemplo de eso.
_ ¿Por qué siempre le llamas “Edward”, si todos le llaman Eddy?_ Pregunta Abril a su progenitor para aprovechar la oportunidad.
_ No me gusta llamarlo así ¡Eso es todo!
_ Pero debe haber alguna razón de peso_ Interroga insistente la adolescente.
_ ¡Bueno sí, la hay por supuesto! Digamos que es simplemente porque me parece un nombre de perro pekinés!
Edward que también estaba presente se quedó un poco sorprendido con aquella respuesta y aunque sonriendo no dejaba de incomodarse con lo que Esteban había dicho mientras tantoTifanny no paraba de reír ya que ambos habían contestado a la misma pregunta de la misma forma como si lo hubieran acordado de antemano.
_ ¡Te aclaro que no fui yo quien escogió el nombre! _ Reacciona Edward
_ ¡Tranquilo! Yo lo sé, afortunadamente tienes uno verdadero que es más decente, o mejor dicho ¡Más de gente!
Robinson en medio de risas declara que piensa igual, enseguida todos comenzaron a cuestionar las opiniones de Robinson y Esteban defendiendo a Edward quien después de todo no le dio la menor importancia al asunto. En esos días rememorando sus hazañas retomaron los partidos de futbol jugados en el patio que ahora era mucho más extenso, aquella actividad que tanto disfrutaban cuando eran más jóvenes incluyendo desde ahora a los más pequeños junto a sus padres y hasta sus madres, comenzaron divertirse y olvidar por un rato el triste pasado para darle paso a la alegría que los niños irradiaban en ellos.