CAPITULO III
EL ADIOS DE UN HERMANO
A partir de la aprehensión de Minerva comenzaron a salir a flote muchos de sus negocios sucios, comenzaron investigaciones más profundas que revelaron su conexión con prostíbulos donde reclutaban jóvenes sin familias ofreciéndoles estudios y una oportunidad de surgir. El velo de la mentira se caía y ya en la casa grande conocían la verdadera cara de la viuda de Ortiz, Esteban intentó conversar con David en privado, quería saber si él había descubierto algo más o si sabía cómo conseguir más pruebas en su contra, pero fue inútil, evitaba a toda costa hablar con alguien, se escondía para que no vieran su deteriorada apariencia pues era humillante para él inspirar lástima a duras penas a parte de Robinson nadie más podía acercársele, pero no debía revelar nada de lo que sabía y para complicarle más la vida a su cómplice le decía que se encargara de no dejar que alguien lo viera así que éste se la pasaba ahuyentando a sus hermanos con tal de que el moribundo hombre cumpliera con sus medicamentos.
Los días seguían su curso y Vicky estaba muy recuperada, poco a poco se levantaba sola y podía recordar parcialmente su pasado inmediato, pero no lograba entender sus episodios violentos al lado de su esposo, por ello insistía en hablar con David pero siempre era lo mismo, nunca se podía muchas veces se arcaba a la puerta de su cuarto y pasaba horas esperando a que este saliera y así poder conversar y aclarar tantas cosas que la intranquilizaban pero este hombre no se dejaba ver, no salía de su habitación hasta estar convencido que nadie estaba cerca. Esteban siempre muy pendiente trataba de explicarle aquellas situaciones justificando el comportamiento del marido con el estrés, el trabajo, tantas responsabilidades que recaían sobre él en aquel momento y cosas así, Esteban nunca se atrevió a hablar mal de David o sacar ventaja de la ocasión, al contrario, siempre le pedía paciencia y comprensión para con él.
Como las cosas aparentemente iban mejorando Javier vuelve con su familia a la casa grande para estar pendiente y participar en todo, aquel lugar donde había vivido los últimos meses simplemente se lo devolvió a su hermano Esteban quien la escrituró a nombre de sus hijos para hacer cumplir aquel convenio que firmaron cuando eran muy jóvenes, así ya sus gemelos tendrían un hogar fuera de aquellas instalaciones y él se quedaría viviendo allí cual lo acordado.
En ese instante Abril y Alex estaban viviendo todavía bajo la tutela de su padre y su tío en la Casa grande, la bella jovencita se dedicaba a hacer diseños publicitarios ficticios en su cuaderno de dibujo con los lápices básicos que conseguía en las tiendas, se divertía horas enteras concentrada en este hobbie pero un día Itsamar se da cuenta de los bocetos que tenía y le muestra algunos trabajos que Edward había realizado para empresas importantes y la joven creativa se quedó simplemente maravillada, no tenía idea que Edward fuera capaz de poseer tanto talento, lo comparaba con todo lo que ella había visto hasta entonces y no dudó en asegurar que era más de lo que ella se había podido imaginar .
_ ¡Esto es realmente asombroso! ¡Dile que me enseñe a hacerlo!
_ Esto no lo aprendió por casualidad, tuvo que estudiar mucho y hacer algunos talleres y cursos paralelos para desarrollar este nivel._ Respondía Itsamar.
_ Yo quiero hacer algo así algún día. Nunca había admirado tanto a alguien.
En ese momento va llegando Edward de su trabajo y después de saludar con un beso y un abrazo a su esposa ésta lo invita a ver el material que Abril tiene en su cuaderno. En el instante no le dió mucha importancia por el cansancio que traía y la jovencita se sintió desilusionada, pero siguió creando aunque a su ídolo no le parecía algo interesante. Después de unos días Eddy la encuentra concentrada en su pasatiempo y puede ver en el papel lo que Abril estaba haciendo, ésto le llamó la atención y se quedó un rato parado detrás de ella sin ser visto hasta que esta comenzó a maldecir y tirar sus implementos con impotencia y rabia.
_ ¡No lo tires!_ Exclama Edward refiriéndose al dibujo que la adolescente estaba haciendo y que parecía estar a punto de lanzar al suelo. Ella se asustó, pues no pensaba que alguien estaba observándola.
_ ¡Yo no lo quería dañar!, es que no puedo hacer lo que quiero en esta estúpida hoja.
_ La hoja no es estúpida solo te falta el material indicado y tirándolo al piso no lo vas a conseguir ¡Eso te lo aseguro!
_ Claro, yo lo sé, pero me molesta.
_ Primero debes aprender a tener paciencia de lo contrario nunca vas a lograr nada. Y si lo que quieres es crear algo realmente impresionante debes tener los conocimientos y el equipo adecuado.
_ ¡Casi nada! Para ti es fácil decirlo. Lo que quiere decir que nunca lo voy a lograr.
_ ¡Nunca digas nunca!, si te gusta esto estoy seguro que apoyo no te va faltar. Habla con tu papá y tu tío y ya verás, en menos de lo que piensas ya estarás encaminada a lograr tu objetivo.
_ ¿Y tú?
_ ¿Yo?_ Responde Edward sorprendido
_ Si, ¿Tú también me vas a apoyar, me vas a ayudar para llegar a ser como tú?
_ ¡Bueno! Claro que sí, cuenta conmigo pero siempre y cuando no repitas la conducta de tu papá, esa de tirar las cosas y maldecir por todo. ¡Por favor en eso no quieras pacerte a él!
_ ¡Ah sí, entiendo! Voy a tratar de mejorar esa parte. Pero habla tú con ellos y convéncelos porque a mí no me creerán.
_ Ok, yo les convenzo y tú me prometes que no me vas a hacer quedar mal, que le vas a poner las ganas que esto requiere y que vas a tener paciencia. ¿De acuerdo?
_ ¡De acuerdo!
Después de que Edward intercedió por Abril casi en medio de muchas dudas Esteban la autorizó para que estudiara lo que más le gustaba proporcionándole lo que necesitaba para empezar una muy productiva carrera.
Alex por su parte era muy curioso y ambicioso, desde que llegó a esa casa se llenó de ideas de cómo llegar a tener una empresa propia como lo hizo Esteban, se paseaba por todas las posibilidades hasta que influenciado por Javier se decidió por crear su propio restaurante para ofrecer un servicio de calidad a todo tipo de clientes, ya se estaba haciendo a la idea de ser dueño de esta cadena de restaurantes y planificaba junto a su tío y su padre el lugar indicado, los posibles menús que ofrecería y hasta el nombre que tendrían sus negocios, pero habría que terminar sus estudios y el préstamo para comenzar estaría puesto a su disposición, hasta Robinson se entusiasmó en apoyarlo en su proyecto pues luego de un minucioso análisis se dieron cuenta de la rentabilidad que tendría.
Mientras esto sucedía con los hijos de Esteban era David quien desde su encierro pensaba en el futuro de su pequeña Estephany, en medio del remordimiento y la frustración escribía cartas a su hija donde le resaltaba el eterno amor que sentía por ella y su madre, pedía perdón en cada una de ellas y se culpaba por todas las desgracias pasadas, presentes y futuras que ambas pudieran enfrentar. Ahogado en llanto se imaginaba a su pequeña llegando a ser una mujer adulta, hermosa como su madre y tan inteligente como quizás era él antes de dejarse llevar por la tentación de una relación tormentosa que ahora le estaba pasando factura, y entonces se deprimía más al visualizarla sola, sin poder tener a su padre ahí a su lado siempre pendiente apoyándola, enseñándole y explicándole todo lo que debía saber de la vida, los estudios, los enamorados, los amigos y la familia.
A pesar de todas las cosas que padecían en silencio cada uno de estos hombres y mujeres se podía decir que había paz, todos intentaban cumplir sus sueños más anhelados. En unos días Javier se compró la motocicleta que siempre quiso, era la oportunidad que tanto esperaba, una monstruosa moto roja de gran valor monetario, enorme, que alcazaba gran velocidad estaba al frente de aquella casa provocando admiración de todos, muchos celebraban la inversión más Gina y Kelly estaban de acuerdo de que se veía muy bien pero a sus criterios representaba un peligro, ellas lo decían pensando en los adolescentes que vivían con ellos, los hijos de Esteban, pero Javier les había dejado bien claro como tendrían que comportarse para lograr privilegios en esa familia. Tanto la cuidaba que la cubría con un forro plástico para protegerla del sol, la lluvia y el polvo.
Robinson, seguía callando la situación tan penosa que vivía David, esto le estaba causando problemas con su prometida pues ya no le dedicaba tiempo como antes, a pesar de que el padre de Tifanny ahora padecía de cáncer y toda la familia requería de su apoyo. Los conflictos comenzaron a aparecer y aunque él no quería separase de su hermano tampoco tenía la libertad de explicarle a su novia el motivo de su actitud por la promesa que había hecho y que pretendía cumplir hasta el último momento, sin embargo el apoyo económico no le faltó nunca pero se alejó de ellos casi totalmente. A David le hacía mucho bien el contar con Robinson en su estado pero a veces se sentía vigilado, presionado y hasta ofendido por eso dejaba salir su enojo gritando y rechazando su ayuda, él estaba consciente de que se acercaba a una etapa crítica y se negaba rotundamente a que su esposa y su hija lo vieran en una cama digno de compasión, pero a pesar de eso el dolor que sentía al haber defraudado a su familia y sobretodo la culpa de no haber hecho lo mínimo por salvar a su bebé recién nacido era su mayor tortura que le taladraba el alma a cada instante.
Esteban había pausado por un tiempo su trabajo para estar al pendiente de Vicky y de sus hijos con los que ya gracias a Javier había una muy buena relación, él se había convertido para Abril y Alex en un confidente, un amigo que les aconsejaba con disciplina y mano dura pero de una forma sutil y divertida a lo que ellos respondían satisfactoriamente logrando muy buenos resultados para todos. Estando de nuevo todos en la casa grande la unión, la hermandad y la solidaridad se hacían presentes, la preocupación por la ausencia de David era compartida por todos, aunque lo esperaban para hablar con él, simplemente se negaba escondiendo el rostro, era evidente su delgadez pero trataba de ocultarlo usando chaquetas y ropas anchas, Robinson apoyaba a su hermano diciendo que este sentía vergüenza con todos por lo ocurrido con el bebé y que debían dejarlo solo hasta que lo superara, claro, Robinson no soportaba la angustia de ver que David se iba muriendo poco a poco y no podía hacer nada, la desesperación lo llevó a confiar esta situación al Padre Sebastián pero en total secreto de confesión para no romper la promesa que había hecho.
Era inevitable pensar en el trágico fin que le aguardaba a aquel que siempre fue el cerebro de la familia, la sensatez, la cordura. El padre lloraba en silencio sin saber el porqué de tan grave situación, nadie lo sabía en realidad solo el mismo David en sus momentos de claridad asumía que la droga se la administraba Minerva mezclada con alcohol. Aunque ya sabía que ella estaba detenida en la policía intentó varias veces enfrentarse a ella y aclarar esta duda pero ya no tenía fuerzas para salir solo, el ahogo y dolor en el pecho lo dominaban cada vez más. El sacerdote en medio de sus oraciones lloraba pidiendo un milagro que librara a aquel hombre de tanto sufrimiento y le diera la oportunidad de ser feliz con su familia pero el tiempo se le agotaba. Robinson en un momento de desesperación y miedo le pide al padre que por favor trate de hablar con su prometida y le explique que solo una causa muy superior a él estaban permitiendo que se alejara de ella y su familia que tanto lo necesitaban, pero que tuviera un poco de paciencia hasta que todo se calmara y el pudiera volver y así retomar su relación. El padre como buen amigo fue a llevar el recado a la resentida enamorada a quien le costó bastante entender la situación tan difícil de su novio, entre tanto por lo menos descansó su alma al saber de muy buena fuente que Robinson no se había aprovechado de ella y que su matrimonio seguía en puertas.
Una mañana Javier por casualidad logra verle la cara a David, mientras salía de la casa, esta vez estaba solo así que no desperdició la oportunidad de hablar con él.
_ ¿A dónde vas?_ Le pregunta Javier
_ Voy a dar una vuelta ya no me siento bien aquí_ Responde.
_ Hace tiempo que queremos hablar contigo pero te escondes ¿Qué te está pasando? ¿Por qué esa actitud? estas enfermo y demacrado…
_ Estoy mal, pero con mi conciencia y no te preocupes ya encontré ayuda, estoy en eso y seguramente pronto volveré a estar bien de nuevo.
_ Realmente te ves mal, muy mal ¿Por qué mejor vamos a que te revise un médico? a lo mejor tu problema emocional es producto de alguna patología que tu ignoras ¡Vamos yo te acompaño! Tu comportamiento actual ya es bastante preocupante ¡Déjate ayudar!
_ ¡No, tranquilo! Ya fui al hospital y todo está bien, el médico me aconsejó alejarme de todo lo que me recordara los problemas y estoy cumpliendo.
_ ¿Y qué tal te está resultando? ¡Porque en verdad tu aspecto es preocupante!
_ ¡Me va muy bien! Pero apenas acabo de empezar, todavía falta tiempo para decir que ya estoy completamente sano, no va a ser tan fácil entiende, el tratamiento, la terapia, el reposo… ¡Ya sabes!
Mientras conversaban David ocultaba el gesto producido en su rostro por aquel insoportable dolor que sentía en el pecho gracias a los lentes oscuros y esquivando la cara a la mirada fija de Javier quien lo acosaba con preguntas sobre su salud pues estaba muy preocupado por su aspecto. Sin embargo en cuanto pudo cambió el tema de conversación refiriéndose a la nueva motocicleta que adornaba el estacionamiento.
_ ¿Por fin la compraste? Te felicito está muy bonita y el color es muy llamativo. Se parece mucho a ti, en serio.
_ ¡Ah sí, ya me la había ganado! con tanto trabajo era ahora o nunca.
_ ¿Puedo probarla? Para hacer la vuelta que te dije, es solo por un rato para ver qué tan buena es.
A Javier no le pareció muy normal esa petición viniendo de David pero no dudó en entregarle la llave para que fuera a ser su diligencia, pues estaba seguro que si le dijo que la traería al rato así sería.
Cuando Robinson salió de la casa ya David se había marchado conduciendo la moto pero él no lo sabía, preguntó varias veces si lo habían visto salir pero no le contestaban solo Javier le informó lo que había pasado, Robinson no entendía el porqué de la reacción de aquel hombre moribundo y se llenó de angustia y miedo.
_ ¡Tú no debiste prestarle la moto y menos dejarlo ir solo! ¡David no está bien!
_ ¿Pero qué te pasa? Él me dijo que era por un rato, cuando vea que no es su estilo andar en moto seguro la trae y listo ¿Cuál es el problema?
_ ¡Vamos a buscarlo, él no puede conducir está muy mal! _ dice en forma desesperada Robinson que esta consiente de qué David no podría conducir por mucho rato sin perder la visión o sin ser atacado por el fuerte dolor del pecho.
_ ¿Mal de qué forma? ¿Es que tú sabes algo que nosotros ignoramos?_ Pregunta Esteban que va llegando al lugar donde conversan los dos hermanos.
_ ¡Solo les puedo decir que hay que buscarlo! ¡Pero ya!
Salieron enseguida en la camioneta de Robinson pero no sabían por dónde empezar ya que no había dicho a donde iba exactamente. Después de unos minutos recorriendo las calles se enteraron de un accidente que había ocurrido recientemente cerca de allí entonces trataron de llegar hasta el lugar pero la calle estaba muy congestionada por la colisión, Robinson y Esteban salieron del vehículo así llegaron a pie al sitio del accidente cuando lograron ver la moto de Javier totalmente destrozada y una ambulancia que salía de emergencia con un hombre mal herido hacia el hospital más cercano. Al llegar al centro de salud éste se encontraba en un revuelto pues el hijo del director de esa institución tomaba el cargo de su padre.
A David lo ingresaron rápidamente, un médico desconocido de aquel hospital lo atendió, era nada más que quien sería el nuevo director desde ese mismo día, pero algo raro había en él, cuando Esteban entró a la sala de emergencia pudo ver por la ventana que lo estaban asistiendo correctamente con mucho esmero pero no era mucho lo que podían hacer por él, el doctor lo hizo pasar para dar los datos reglamentarios y pudo ver como se esfumaba la vida de David. Inconscientemente el doctor que lo atendía tomo las manos de su paciente mientras éste dejaba de luchar y moría irremediablemente. Cuando David expiró el médico se quita la mascarilla y el gorro para darles la mala noticia a los familiares que estaban fuera y fue sorprendente para todos ver el impresionante parecido que había entre el galeno y su fallecido paciente, enseguida Esteban pudo concluir que este hombre tenía que ser el hermano gemelo del que David hablaba y que finalmente encontró aunque muy tarde.