Ayelen. Me ataco de risa al verle los pelos a Yerik, mi hijo ya tiene siete meses de vida y está gigante, Savsa ya está por cumplir los dos años y es como una pulgita de lo chiquita que es, igualmente no creo que vaya a ser pequeña de estatura, ya que yo no soy baja, mido un metro setenta y cuatro y Yas pasa el metro ochenta así que va a ser alta, pero ahora me estoy volviendo loca por terminar los preparativos de su cumpleaños, pero justo en este momento Yerik está medio mañoso y no me deja hacer nada, estamos en la cama donde no deja de tomar pecho. —Cortale los pelos a ese pibe Aye. —miro a Kiara que acaba de llegar. —Ahora cuando venga tu papá le va a cortar. —Vine a ayudar. —bostezo tirándome en la cama toda desparramada y ella a mi lado besándole la panza a Yerik—. Hola mi amor

