Pasé frente a la joyería de Lisandro Abades y recordé con cierta vergüenza la estupidez que viví con aquel atractivo hombre luego de una tonta caída. FLASH BACK: - ¿Estás bien?- me preguntó. Las rodillas me dolieron bastante. Enderezandome sentí un ardor intenso. Hacía muchos años que no raspaba mis rodillas y debía lucir bastante ridícula ante ese hombre tan guapo y elegante. -Lo siento mucho- afirmé avergonzada lista para alejarme pero sostuvo mi brazo. -Eso se ve doloroso- dijo señalando mi rodilla izquierda, la sangre empezaba a correr por mi pierna- Vamos, te ayudaré a limpiarte y luego puedes irte- sugirió y le miré a los ojos, lucía bastante consternado. FIN DE FLASH BACK Avancé con paso rápido y la vista gacha intentando no ser vista mientras caminaba pero la mala suerte y m

