Si bien Graham hizo ese comentario, solo fue por tener que decir, y más si con eso iba a molestar a Israel. Tanto él como Anna sabían que este último no era bien recibido en la familia O’Brien. Los miró a ambos mientras pensaba que su comentario hasta no era tan desacertado si con eso lograba sacarlo del camino. Se sorprendió de su exceso de posesividad, Anna podría pasar por ser cualquier mujer, una más de tantas que ha tenido en sus manos y ha desechos después de utilizarla; pero no, con ella estaba resultando distinto, de manera inexplicable comenzó a sentir la necesidad de no querer a ningún hombre cerca de Anna, y a menos que recurriese a métodos extremos, la idea de que fuera la familia de ella quienes hicieran el trabajo por él era una opción; pero así como consideró esa idea una

