—¿Cuál era su nombre?— aquella noche, Eider había platicado con la Señora Yulia acerca de aquel hombre misterioso, había robado su atención, había creado sonrisas en su rostro, tanto como para olvidar sus dudas por un momento entero. —Alec— respondió esta al borde de la vergüenza, aquel desconocido la había besado, y su cuerpo reaccionado creando sensaciones nuevas para ella. Sin cuidado está se cubrió mejor en las cobijas, en aquel momento agradeció que sus padres le hubiesen dado permiso de quedarse con la señora Yulia. —Así conocí a mi tercer esposo— Reveló la señora Yulia a su lado, con sorpresa está abrió ligeramente los labios. —Lo sé, debes saber que no lleve una vida... Honrada— Esa misma noche, a miles de kilómetros Devil no dejó aquellos pendientes, al ser un maldito, uno

