Eider se había acostumbrado a aquel mechón, el cual había llegado en el momento Perfecto, ella ya no necesitaba más pruebas que esa, al aceptar los sucesos pudo sentirse más tranquila, aunque ese alivio duró poco, y todo gracias a Devil, el cual se había desaparecido por completo. Dos noches fueron transcurridas, en las cuales su presencia fue algo notable para la castaña, una parte de ella se sentía aliviada en verdad, pues no tendría que tenerlo cerca, pero la otra parte exigía a Devil. ¿Qué le aseguraba que Devil no estaba junto a ella?. Porque como Devil lo dijo alguna vez, él podía estar en el lugar menos oportuno y sin ser notado. —Las lluvias se aproximan, así que debes llevar un paraguas seguro— con rapidez Eider detuvo sus pasos, los cuales se dirigían a la puerta principal, p

