Eider sostuvo mejor aquel cuadro donde ella mostraba una forzada sonrisa mientras sostenía un diploma escolar, el tener que observar dicha fotografía enmarcada le causaba ciertas dudas con relación a su aspecto, no era el mejor— pensaba en sus adentros. —Te ves hermosa— oír la voz tan cálida de su vecina la trajo a su realidad, donde su tarea era mostrarle su meta superada a la mujer que la había apoyado desde su primer día escolar. —Gracias Yulia, aunque no opino lo mismo, ¿En verdad mis pómulos se admiran de esa manera?— cuestionó al tomar su rostro, una risa hizo que esta cerrara los ojos con cierta vergüenza. —Eres muy bella— aseguró de nuevo Yulia, esta agradeció aquel cuadro enmarcado que Eider había llegado a regalarle, sin duda tener su compañía había aliviado gran parte

