—¿Qué les has hecho?— cuestionó Eider al sentir los pasos de aquel hombre de traje detrás de ella, sin poder evitarlo esta lo tomó del brazo, su piel fría la hizo debatir en jalarlo o no dentro de aquel cuarto de baño. Aunque después de segundos esta tomo una decisión y lo hizo. —¿Tú que crees?— fueron las palabras de Devil dentro de aquel cuarto de baño, con poder este cerró aquella puerta. —Es mejor de ese modo, solo así los mortales pueden ser controlados y competentes— él parecía bufarse de la situación con cierto orgullo. —j***r— susurró la castaña, pues aquel acto no le parecía el más sensato. —Debes salir primero— la voz de Devil la hizo despertar, se preguntó que más podía hacer ella, nada. —Ellos están esperando por ti— insistió Devil al sentir aquellos pasos cerca del lugar

