Se sentía como si un camión con acoplado hubiese decidido pasar por encima de él una y otra vez sin descanso y lo peor no era solo aquello, sino que no habían encontrado mejor persona que lo acompañara que Kilian, quien a pesar de que no le había dirigido la palabra desde que ambos habían subido al coche y se habían ido de las instalaciones de la ODSRS, parecía más que preocupado por su estado y aquello lo enfermaba sobremanera, porque no quería que alguien como Kilian se preocupara por él, cuando no tenía que siquiera hacerlo. –¿Puedes dejar de mirarme así? Me enferma –le dijo Reth con molestia mientras intentaba buscar una forma cómoda para poder estar mejor y que las heridas que aún no habían sanado no se abrieran más de la cuenta. Kilian se molestó ante aquello y lo miró de reojo m

