Dejo caer el agua caliente en la taza para ver cómo el sobre del té tinta el agua. Resoplo, cambiando de pie por los tacones. Subo y bajo la cuerdita del té, dejándolo en el cesto de basura. Levanto mis ojos, al sentir una mirada incómoda, encontrándome con la de un chico joven que se encargó de mirar mi escote por más tiempo de lo debido. ─Boy scout, quita la vista de ese lugar, no hay nada para ti ahí─ digo, haciendo que él de un salto asustado porque le he pillado. Esbozo una sonrisa, para pasar a su lado y salir del cuarto de meriendas. Niego con la cabeza, tomando un sorbo del té, para ver a las personas trabajar en la empresa de publicidad Van der vis. Camino entre las personas, sintiendo cómo miran a la pobre rubia heredera de una fortuna cuando ni siquiera ha estudiado publicidad

