Cuando llegaron a la comisaría Lía estaba muy asustada, nunca se imaginó que algo así pudiera pasar, Sus "amigas" estaban muy tranquilas coqueteándole a los oficiales de Policía con el fin de buscar algún grado de inmunidad, ella se sentó en una banca esperando que sus padres llegaran, su papá era abogado pero se desempeñaba en el área laboral y ella seguro necesitaría un abogado penalista, el policía que la había llevado le había dicho que podía enfrentar a varios años de cárcel, al parecer era reincidente y ella no entendía como podía ser eso cierto, estaba segura que es incapaz de robar absolutamente nada.
Cuando sus padres llegaron ella tenía la cabeza agachada entre sus manos y aún tenía rastro de las lagrimas que había derramado, Maggie la abrazó y la consoló, durante muchos años había sido una pésima madre y Lía se lo hizo pagar con creces con su comportamiento hacia ella cuando tuvo edad suficiente, después del accidente Lía era como un lienzo en blanco y ella pensaba que la vida le había dando una segunda oportunidad, por eso quería hacer las cosas bien, quería ser lo más cercano a una verdadera mamá, tomó la cara de Lía entre sus manos, con los dedos pulgares limpió sus mejillas, la miró directamente a los ojos.
- Princesa, papá y mamá estar aquí, no tienes de que preocuparte - Cuando Lía escucho estas palabras lloró aún más fuerte mientras abrazó a su mamá y se desahogó, Shely y Lory la miraban desde lejos, era la primera vez en tantos años que veían una escena de esas; cuando Lía terminó de llorar notó que además de sus padres había alguien más a su lado, levantó la cabeza y se cruzó de frente con unos fríos y negros ojos, ella no fue capaz de retirar su mirada, fue él quien sonó su garganta y miró a otro lado; para él también era la primera vez que sentía algo así, tuvo que retirar su mirada por miedo a perderse en los muy familiares ojos verdes de Lía, aunque nunca había hablado con esa insidiosa mujer, sus ojos en esos segundos le transmitieron paz.
- Hija, él es Jonah Woods, es un joven practicante, estudia en último año en la misma universidad que tú; como yo no tengo mucha experiencia en derecho penal él me va a asesorar, es muy bueno – Lía pasó sus manos por el cabello intentando peinarlo, Sus pómulos se sonrojaron y sus manos sudaban.
- Mucho gusto, Lía Monet - dijo ella algo tímida.
- Se quien eres- contestó él de manera cortante - sé como eres, así que dime la verdad de lo que pasó, no me interesa juzgarte, pero no me mientas-. Ella lo miró desconcertada, si bien es cierto que él la iba a ayudar, pero parece que ya trae un juicio formado con respecto a ella, no sabía por qué eso le molestaba mucho.
- ¿ No me vas a Juzgar?, como hacerlo si ya me crees culpable, ¿qué clase de abogado eres?, si lo único que te importa es liberar a tu cliente y no demostrar su inocencia.- él la miró algo sorprendido.
- ¿Y entonces tengo que creer que después de perder la memoria te convertiste en una persona con valores?, a quien quieres engañar, tu naturaleza nunca va a cambiar, por salirte con la tuya haces lo que sea, todos en la universidad saben de lo que eres capaz, todos saben lo que haces, robar es lo mínimo comparado con tus acciones para poder aprobar las materias; solo estoy aquí porque respeto a tu padre.-
- No lo niego, tal vez no he sido buena persona, pero me rehuso a ser así, esa no puedo ser yo, esa no soy yo; Yo no sabía que ellas estaban robando, entretuve hablando con la asistente, compré los productos que ella me recomendó, ¿Qué necesidad tenía de robar? – El salón se había quedado en silencio y todos estaban mirando a los dos Jóvenes discutir, Shely y Lory no podía creer lo que escuchaban, Lía las estaba vendiendo; aunque Lía era mucho más baja que Jonah estaba parada justo en frente suyo, Se había empinado para llegar más cerca de sus ojos n***o intenso, lo miraba con furia decidida a hacerle entender que era Inocente, su actitud hizo que él esbozara una sonrisa de medio lado.
- Las personas como tú no cambian, pero te voy a creer, digamos que eres inocente - ella resopló, se cruzó de brazos y se sentó nuevamente, mientras Jonah se alejó Lía se tomó su tiempo para observarlo, era alto, aproximadamente 1,85 cm, . su cabello n***o Perfectamente Peinado, Sus ojos estaban enmarcados en unos largas pestañas y unas pobladas cejas, tenia un lunar en la mejilla derecha , Su piel era blanca y sus labios rosados, su cuerpo se veía muy bien formado, llevaba una camisa blanca de botones que enmarcaba muy bien sus músculos y un pantalón de color n***o, Lía se perdió totalmente en este lindo espectáculo
Jonah se dirigió a hablar con los oficiales que la habían arrestado, mientras tanto los padres de Shely y Lory llegaron y se armó una batalla campal, frases como " a usted le pagan con la plata de mis impuestos", " ustedes sólo son servidores públicos, no tienen derecho de arrestar a mi hija", " Son unos inútiles vayan y arresten a verdaderos delincuentes”, Lía no escucho mucho porque seguía embelesada mirando a Jonah hasta que unos minutos después Jonah se dirigió donde estaban Lía y sus padres.
- Bueno, la asistente dijo que efectivamente no habías hecho nada sospechoso, lo que llevó a que te dieran sólo una amonestación, debes hacer servicio social y yo como tu abogado debo supervisarte, así que a partir de mañana después de la universidad asistirás conmigo. - Ella lo miró y agacho la cabeza, estaba muy avergonzada, no entendía porque eso le pasaba a ella, ¿Que clase de persona era?; ella asintió y cogió la mano de su mamá saliendo del lugar y dejando que las verdaderas ladronas arreglaran sus asuntos.
Lía no soltó la mano de su mamá hasta que llegó a su casa, no sentía a esta mujer tan cercana, pero la forma como se comportó en la comisaría había logrado ablandar un poco sus sentimientos hacia ella, cuando más la necesitó estuvo allí y hasta ahora no la había soltado, Maggie la acompañó a su habitación y cuando llegó allí le pidió que descansara mientras hacia la cena; Lía se acostó y pronto se quedó dormida y soñó con esos enigmáticos ojos negros que la habían hecho sentir por primera vez desde que despertó de su accidente como si por fin estuviera en su hogar.
Durante la cena Lía estaba muy callada, comía sin ganas con la cabeza gacha, el silencio era muy incomodo, nadie quería decir nada hasta que Maggie puso su mano sobre la de Lía y le dijo.
- Hija, no te preocupes, Jonah va a ayudarte con el castigo, aunque no se ha graduado es muy buen abogado- Lía la miró y sonrió aunque su sonrisa no llegó a sus ojos.
- No lo dudo madre, Pero aún así no entiendo como pude hacer esto antes, mamá estoy tan decepcionada de mi misma,-
- No te des tan duro hija- Maggie puso su mano sobre la cabeza de Lía a la acarició.
- Mira lo que dijo Jonah, ¿qué he hecho con mi vida?, ¿qué clase de persona soy yo?- las lágrimas caían por su mejilla mientras hablaba, sus padres la miraban con tristeza.
- Lía, todo es culpa mía, Yo debí estar para ti más tiempo, me perdí en mi egoísmo y tu te criaste sola, yo debí enseñarte los valores pero no estuve, aprendiste por tu cuenta y lo hiciste mal, ahora estoy aquí y no te voy a dejar, tenemos una Segunda oportunidad, juntos. – Maggie cogió la mano de su esposo y la apretó.
- Mañana debo volver a la universidad, no sé si estoy preparada –
- No te preocupes, Jonah dijo que vendría a recogerte, realmente está interesado en ayudarte- dijo su padre - todo va a salir bien, esta vez nos tienes incondicionalmente, antes nos equivocamos pero ahora vamos a hacer lo correcto. – Lía no Pudo soportarlo más y se levantó de su silla y abrazó a sus padres, se sentía muy bien, ella sabía que tal vez hace mucho tiempo tenía esta sensación tan agradable.
Después de la cena Lía volvió a su habitación a alistar todo para ir a la universidad el día siguiente, no estaba conforme con la ropa que tenía en su closet, pero logró encontrar en el fondo algo que le gustaba, Pensó en preguntarle a su mamá si podía comprar algo de ropa a su gusto, no entendía la relación entre la perdida de la memoria a su cambio de gustos; esa noche soñó con esos ojos negros, estaba un poco más joven pero definitivamente era Jonah Wood quien Iba tomado de su mano en un inmenso campo de flores.