Liger: RENACIMIENTO. Ángela estaba totalmente aturdida. Su cuerpo se estremecía una y otra vez. Siempre había sentido una explosión de sensaciones cuando besaba a Kail, pero creyó que esa vez era un poco absurdo. «Maldito hombre», pensó. Las piernas le temblaban como una gelatina, los latidos del corazón resonaba en sus oídos, y la sangre fluía hirviendo por sus venas. Eso sin pasar por alto; el calor que se estaba alojando en su sexo humedeciéndola. Ese era el efecto que ocasionaban los besos del Kail Jodido Black, en ella. Se perdió en su mirada de color dorado; y la mujer que había olvidado que existía deseó más. Se dio cuenta de que él la tenía tomada del brazo y no pensaba soltarla; lo conocía muy bien. Cuando escuchó que su padre carraspeó, pegó un salto y sacudió la cabeza. D

