Liger: RENACIMIENTO. Ver su rostro totalmente sorprendido; fue una de las cosas más hermosas que creyó que jamás volvería a ver. Con los ojos bien abiertos con el azul del cielo infinito, sus mejillas sonrosadas de la timidez que la caracterizaba, la boca abierta para tratar que a sus pulmones llegara aire. Sí, su bruja estaba de vuelta, y no iba a dejar que se alejara de él tan fácilmente. —¡Vamos! Me has visto con menos ropa —dijo cruzando los brazos sobre su pecho, y guiñándole un ojo. —Ehm… eran otros tiempos, Kail —expresó ella un poco nerviosa. —Sí, claro —caminó hasta al armario para ponerse un pantalón de chándal a lo comando; por supuesto. Le encanto escuchar los latidos del corazón de Ángela dispararse; cuando dejó caer a propósito la toalla, para dejar que ella die

