Oliver —Hola, amor —dije mientras le sonreía y me acerqué manteniendo las distancias—. Traje comida china y tu postre de chocolate. Me acerqué un poco y le di la bolsa, la tomo en sus manos para luego dejarla en la mesa que tenía cerca de ella. La observé hacer todo aquello. Su pelo estaba peinado en una coleta alta y ya no tenía tantas ojeras como hace dos meses. Apoyó sus manos sobre el colchón y trató de acomodarse en la camilla. Me acerqué y coloqué mis manos en sus costados para ayudarla, pero ella soltó su agarre y tomó mi remera haciendo que ambos nos fuéramos hacia la cama. Nuestros ojos se encontraron, verde y marrón, mire sus rasgos y trate de guardar en mi memoria cada pequeño detalle suyo, desde el color de su pelo hasta el rosado de sus labios. Molly mordió la zona y me m

