Capítulo 77. Confesiones, secretos y más. A Maia no le importó esa respuesta, para ella escuchar que su amiga la había pasado bien, y que pensará en la posibilidad de volver a ver a su doctor era suficiente, si con eso conseguía que olvidara a Adriano. Juliana al escuchar el grito de emoción de Maia se arrepintió por no haber cortado antes la llamada. Mientras tanto, en otro punto de la ciudad su esposo estaba en su oficina escuchando el tono de llamada de espera de su teléfono. Cuando Carlo finalmente respondió. -- Dime que no me llamaste solo para fastidiarme Vicenzo – responde la llamada el doctor, Vicenzo pudo notar un poco de sarcasmo en su voz, pero decidió ignorarla. -- Vamos Marco, una cita a ciegas no le hace mal a nadie. Además, ya traías varios años sin tener una – bromeo y

