Desde ese momento juró solemnemente que no se quedaría en paz hasta descubrir qué era lo que le había sucedido a Dorian y limpiar su nombre ahora que todos creían que fue ella quien lo empujó por la ventana, aún si debía arriesgar su propia vida para sacar la verdad a la luz. Tenía que ser mentira, en las memorias de Sabine no había nada como eso, solo un espacio en n***o, se sentía como si hubiese perdido la consciencia por un largo periodo de tiempo y cuando reaccionó estaba en el parque al que siempre iba trotando, luego regresó a casa y vio el mensaje de Dorian. Todavía tenía que averiguar si era cierto que ella estuvo ahí. Y si terminaba siendo falso necesitaba saber quién tuvo los pantalones suficientes como para hacerse pasar por ella misma. Momentáneamente no tenía sospechosos

