Capítulo veinticinco

1831 Words

El frío de una celda completamente sucia le parecía totalmente asqueroso. Sabine se abrazó a sus piernas, sentada sobre el suelo, aunque tratara de no hacerlo las imágenes del rostro de Dorian y la expresión con la que murió seguía proyectándose en su cabeza como un sistema de tortura sobre algo que perfectamente pudo haber evitado. Pasó tres días exactos en un rincón, murmurando palabras inteligibles hasta para ella misma mientras se abrazaba las piernas y comenzaba a mecerse en un vaivén lento, preguntándose qué hubiera pasado si, sobre cualquier decisión que obviamente no tomó. Estaba sufriendo las consecuencias por no haber actuado rápido. — ¡Santos cielos, Sabine! ¡Reacciona! — Cuando despertó de su trance infinito reconoció un rostro preocupado, era el de Fioré, él la abrazó con

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD