Poner distancia

1653 Words
Enzio. Salgo de mi despacho, estoy un poco cansado después de lo que sucedió, hoy estuve revisando las cámaras de seguridad del garaje para ver quién había desactivado el GPS de la camioneta, sin éxito alguno y cansado decidí ir a ver a mi hijo. Entro a su habitación y lo veo dormido, por fortuna Summer supo manejar todo y el intento de secuestro no se logró. Salgo de la habitación y bajo a buscar a Summer para darle las gracias o eso quise pensar para no admitir que solo quería verla. Esta mañana, cuando escuché que los estaban persiguiendo, me preocupe por mi hijo y por ella, sentí la misma presión en el pecho como cuando me dijeron que mi esposo había muerto. Llegó a la su habitación. Dudo en tocar, así que doy varias respiraciones y lo hago. Tocó una, dos, tres veces sin respuesta alguna. Me imagino que está dormida. Me doy la vuelta para irme, camino por el pasillo. Me detengo al escuchar ruidos en la cocina, entro y la veo, su cabello está amarrado en una cola alta, trae una camiseta sin mangas que le llega a penas arriba del short corto que deja poco a la imaginación. Me acercó a ella como si fuera un león que asecha a su presa. Una vez que estoy lo suficientemente cerca, pero no tanto le hablo. —Summer. Ella se sobresalta y da un brinco al mismo tiempo que voltea a verme. —Señor me espanto. —Disculpa no era mi intención. No pude evitar acercarme un poco y ver sus carnosos labios. Noté que tenía una migaja de pan, la quite al mismo tiempo que ella cerró los ojos. —Me disculpo por saquear su cocina, no comí nada por qué me quedé dormida. Me acerqué otro poco hasta casi estar pegado a ella. —Puedes saquear las veces que quieras la cocina, no me importa. —Es bueno saberlo. ¿Necesita algo? Si a ti desnuda en mi cama. Pensé para mí mismo. —Solo quería agradecerte por haber salvado a mi hijo. —Nunca permitiría que le pase algo, en este poco tiempo me he encariñado mucho con él. Mordió su labio y eso fue un detonante, me agaché para atrapar su boca, ella quiso dar un paso atrás, pero no lo permití, la tomé por la cintura y probé esos labios encantadores. Al principio ella se resistió pero. Tardo mucho en devolverme el beso, me tomo por la nuca y nos fundimos en un beso apasionado. La cargue por la cintura y ella enredó sus piernas en mi torso, la coloqué en la encimera sin soltar sus labios eran adictivos. —Summer. Mmmm Summer. Escuchar mi nombre junto con un gemido fue el detonante para reconectar mi cerebro, el cual se había ido después de que Enzio me besara como jamás nadie me había besado. Abrí los ojos y lo empujé para que me dejara de besar. —Señor, yo. Me disculpo. —Summer espera. Baje de la encimera y salí corriendo de la cocina, no sabía ni en qué momento me subió pero lo hizo. Entre a mi habitación y cerré con llave, me dejé caer en la cama, cerré los ojos recordando el beso que me había dado. Maldije por ser tan tonta. —Que demonios me pasó, porque deje que me besara. Quizá sea porque me gustó. No, no le puedo gustar, él solo busca una aventura, un acoston, además la tal Sabrina es su amante. Debo de dejar de pensar en eso. No puedo iluminarme, los príncipes azules no existen. Debo de dejar de salir a media noche a la cocina. —Ahhh maldición porque ese hombre me pone así. Me meto bajo las cobijas para descansar y deshacerme de ese recuerdo, de ese beso, el cual no debió de pasar. Despierto al otro día, hoy no voy a hacer, el doctor me dijo que tuviera reposo, algo que no voy a hacer, solo no entrenaré por un par de días. Me doy un baño rápido, me pongo mi ropa y me veo al espejo, nunca he sido de maquillarme, así que solo me enchino mis pestañas, me pongo rimel y un labial nud. Cierro los ojos y recuerdo el beso con Enzio, sacudo la cabeza, tengo que dejar de pensar en eso. Salgo de mi habitación, y voy al comedor, dónde solo está Sabrina y Nick. —Buenos días — Hola Summer como estás. Me dice Nick mientras Sabrina solo me ve y tuerce la boca. —Ya estoy mejor. Listo para la escuela. —Si hoy es un día muy importante, es mi primer partido. —Sí, yo estar apoyándote desde las gradas. Él sonríe, me da mucho gusto saber que es feliz. Terminamos de almorzar y Enzio nunca llegó, suspiro y me dispongo a salir cuando el aludido aparece. —Señorita Valentain puede venir un momento. Él camina hasta el área de la piscina y yo voy con los nervios de punta, quizá me va a despedir, hay no, no quiero que me despida. —Dígame señor. —Quiero pedirle una disculpa por lo que paso anoche. Eso no debió pasar, fue algo que se salió de mis manos, no quiero que piense que me aprovecho de mi personal. —No se preocupe, no pienso eso. —Lo que paso fue un error que nunca debió pasar. ¡Error! Dijo error, claro ya lo sabía, no soy suficiente para él. No te quejes, al final eso era lo que querías. —Como le dije señor no se preocupe, para mí no paso nada. Cómo dijo fue un error que nunca paso. Si me permite me retiro. —¿A dónde va? —A cumplir con mi trabajo. —Usted debe de estar en reposo. Son indicaciones del doctor. —No se preocupe, señor, he pasado por cosas peores, su hijo no corre peligro. Me doy la vuelta y camino hasta la camioneta donde está Nick. No se porque, pero sus palabras me dolieron, aunque nunca lo voy a admitir. Enzio. Es la mejor decisión que tome, no puedo liarme con ella, no sé qué me pasa, que pierdo el control y eso me asusta, es mejor quedarme con Sabrina, con ella puedo controlar todo. —Vas a ir al partido de Nicolás. —Si despeje mi agenda para poder asistir. —No te ves feliz. —Anoche besé a Summer. Y estuve a nada de tener sexo con ella en la cocina. Carson abrió los ojos de asombro. —Como paso. —No sé cómo paso, solo sé qué paso. —Y ella que hizo. —Salió corriendo después del beso apasionado que nos dimos y hoy en la mañana le dije que había sido un error que nunca más se volverá a repetir. —Estás idiota, por qué hiciste eso. —Porque fue un error, no puedo involucrarme con ella. —Y con Sabrina sí. —Es diferente. —Si es diferente porque con Summer te pasan cosas que con nadie te habían pasado. —No entiendes. —Ah, no, a ver, deja te explico. Con Summer eres un hombre celoso, no puedes ver qué otro le coquetee. Me hiciste que le dijera a mis hombres que no se pueden dirigir ella con tanta familiaridad, hiciste que me moverá a Víctor de aquí a casa de tu madre solo porque estaba interesado en ella. Y dices que no te entiendo. —Basta Carson yo quiero seguir hablando del tema. —Bien, no hablaremos más del tema, pero solo te digo una cosa, debes estar en la mente muy fría y recordar tus propias palabras cuando el momento llegué. No hice caso a Carso Notebook y comencé a trabajar antes de salir a la escuela de mi hijo para ver su partido. Unas horas más tarde íbamos rumbo al colegio de Nicolás, llegamos, nos sentamos en los lugares destinados para los padres que iban a ver jugar a sus hijos. A lo lejos vi a Summer sentada junto con el maestro, no entendía por qué ese maestro estaba tan cerca de ella. El partido comenzó. Mi hijo pateaba la pelota y esquivaba a los demás jugadores contrarios, llegó a la portería y metió el primer gol. Los padres celebramos, no pude evitar gritar. —Ese es mi hijo. Summer volteo y noto mi presencia, quince sonreírle, pero regreso su mirada al partido. El maestro le dijo algo al oído y ella rió. Trate de controlarme para no bajar y ponerme en medio de los dos. Decidí que a lo mejor seguir observando el partido y no a ese par. Ya casi iniciando el partido los equipos iban empatados, un jugador un poco más grande le pego a otro haciendo que el equipo de mi hijo obtuviera un penal. Me sorprendió mucho ver que Nicolás era el que iba a cobrar el penal, era un momento muy emotivo ver que mi hijo colocaba el balón y se ponía en posición, dio unos pasos, partió el balón y metió el gol ganador. Todos celebramos la victoria del equipo cuando baje la mirada hacia donde Summer se encontraba la vi abrazada del maestro, el giro con ella se detuvo y la bajo sin soltar la de la cintura. —A eso me refería cuando te dije que si estabas dispuesto a soportar, verla con otro. Sentí que quería ir a golpear al maestro de cuarta, por qué se deja abrazar por él si apenas anoche nos estábamos besando. Claro que había sido un error y yo ya lo tomo así. —Si no te importa que esté con otro debes de poner distancia y dejar de ver al maestro como si lo quisieras matar, al final vas a tener lo que quieres. En verdad eso es lo que quiero, en verdad quiero verla con otro que no sea yo.
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