capitulo 3

2244 Words
NARRA DRINA: Estoy llegando tarde a mi entrevista laboral, ¡mierda! ¿Justo hoy se me tenía que romper el bendito automóvil? Voy casi corriendo por la avenida para llegar a la compañía, espero conseguir este trabajo, amo mi carrera, pero últimamente me da dolores de cabeza. La mayoría busca la floja de calzones que tome el puesto o alguien que haga el trabajo por monedas. Espero que este no sea el caso, tengo buenas referencias de esta compañía. Llego y la chica que esta frente a la recepción me indica el piso donde se están haciendo las entrevistas. subo y la secretaria luego de mirar la hora me mira para remarcarme como si no lo supiera. —Llegas tarde, el señor Tandred pregunto por ti varias veces, espero que lo impresiones porque llegar tarde no es una de las cosas que le guste. —Lo siento mi auto murió en el camino. —Pasa, te está esperando. Toco la puerta e ingreso a la oficina, el lugar es amplio, hay varias estatuillas de premios y carteles con películas y cosas así, en el fondo un amplio escritorio y frente al vidrio de un enorme ventanal se ve la enorme anatomía de un hombre que habla por teléfono. —Lo siento, por la demora. —Enseguida te atiendo. —me responde sin voltear y puedo apreciar su espalda ancha y a pesar de que su camisa es holgada se puede apreciar que tiene unos lindos músculos, creo que ya estoy babeando. Estoy tan perdida en mis pensamientos que cuando se dirigió a mí no estaba muy segura ya que no volteo en ningún momento. —Comienza hablar. —Todos mis datos están en la carpeta, que necesita que le aclare. —No leo eso hasta después de entrevistarlos, así que comience por su nombre y siga. —Me llamo Drina, soy traductora. Mi especialidad es el italiano, español, francés, árabe y chino tradicional. Tengo veintisiete años, soy soltera, estoy viviendo acá en los Ángeles. E trabajado para varias imprentas traduciendo novelas, artículos y bueno diferentes cosas —me siento rara hablándole a su espalda y no pudiendo desviar mi vista de su trasero, sobre todo cuando cambia el peso de un pie a otro, la baba se me cae—. No sé qué más decir me pone incomoda hablarle a su espalda, aunque se vea linda —carraspeo, de verdad dije eso? — No quise decir eso ultimo lo siento son los nervios. —Hábleme en sus distintos idiomas, para corroborar que no miente. Mientras me dice eso saca una mano de su bolsillo y la pasa por su cabello, se me seco la garganta. Como alguien puede ser tan sexy con movimientos tan comunes. —كنت دسيسة لي (usted me intriga) árabe, mi intrighi molto, italiano. son dos a l'air musclé (su espalda se ve musculosa) francés. Qǐng zhuǎnshēn (dese la vuelta por favor) chino y en español le puedo decir que su culo es encantador. Espero que no me diga que le traduzca todo lo que dije porque mierda que vergüenza que me daría. —muy bien creo que no exagero en los idiomas, luego lo confirmaremos mejor. y gracias seguro que es por el gimnasio. —qué? me entendió, hay trágame tierra, fijo mi vista en mis manos ya me quiero ir. —hay que pena entendió algo de lo que dije? —creo que no podre mirarlo nunca a la cara. Lo escucho acercarse y cuando corre la silla, levanto la mirada encontrándome con el chico que me tiene loca desde la universidad. Mis ojos se abren de la impresión, que bello, la baba de nuevo. Justo acá me lo tengo que encontrar. —No soy un experto en el idioma, pero en el español me defiendo. —tierra trágame porfis. —O lo siento, los nervios me hacen decir tonteras. Pero su español es muy bueno. —respondo en el mismo idioma. —Quisiera saber que me dijiste en los otros idiomas. —automáticamente me siento poner roja—. ¿Tan malo es? —Vergonzoso diría yo, no creí que me preguntaría. —Que te digo, soy curioso. —En la universidad no lo eras. —digo más para mí, desviando la mirada. —Siempre lo fui, pero en ese entonces me ganaba la timidez. ¿Entonces fuimos a la misma universidad? no te recuerdo — si claro las veces que te vi mirándome. —Nunca hablamos, pero de vez en cuando te veía en la cafetería perdido en tu laptop. —Si pasaba mucho tiempo en esa cafetería. —días diría yo. Hablamos un montón recordando momentos de la universidad y algunos profesores que compartimos ya que el también estudio literatura. Le quise contar que traduje varios de sus libros, pero no me anime. Para mi buena suerte quede con el puesto, ya que la cantidad de idiomas que sabia le serviría mucho, y eso que no le presumí los que estoy perfeccionando hoy en día. Cuando estoy saliendo recibo la llamada de mi madre, ella es irlandesa y mi padre es yanqui. Saludo a Tandred y le contesto a mi madre hablando en su idioma, ahora si estoy alardeando. —Hola mama, conseguí el trabajo! —le digo casi a los gritos por la felicidad. —Qué bueno hija te lo mereces. —Gracias, mañana mismo comienzo, tengo que traducir una película. Ahora te dejo más tarde te llamo así me pongo de acuerdo con la secretaria de mi jefe para mañana, besos. —mirando a la chica que me mira sonriente me dirijo a ella mientras guardo me teléfono. —Bueno, creo que lo impresionaste. Tu horario va a ser a partir de las ocho de la mañana, almorzamos en la cafetería de la compañía y volvemos al trabajo hasta las cinco de la tarde o hasta que no tengas más nada para el día, los horarios son flexibles. —Guau, que bueno. y cuando ingrese mañana ¿Dónde me dirijo? —Tengo todos tus datos, me comunicare contigo más tarde luego de hablar con el jefe, pero creo que será acá mismo o en su oficina ya que él es muy estricto con las traducciones. trabajaras prácticamente codo a codo con él. —trague fuerte—. No te sientas incomoda, por su apariencia puede llegar a intimidar, pero te puedo asegurar que es todo un caballero. No es que me intimide, es que me atrae tanto que temo tarármele encima. En la universidad nunca hablamos, pero nunca pude dejar de mirarlo, actual mente me intriga. Como él nunca se acercó y yo obvio que no lo aria comencé a salir con un compañero que resulto ser todo un hijo de puta, no solo salía conmigo, sino que con casi toda la comunidad femenina del establecimiento y para mi mala suerte me entere al último. Me dolió lo que me hizo porque me estaba enamorando, pero por suerte no llego a mi corazón. Llame a mi amiga Valeria para contarle que conseguí el trabajo, ella estaba trabajando en Italia para una compañía muy importante gracias a su padre que tiene una empresa que es socia. Cuando me quiso ayudar a conseguir un puesto me negué, alegando que quería mis propios méritos. Pero en realidad lo que paso que el gusano de su padre me pedía a cambio de un puesto que le diera algo que no estoy dispuesta a dar y menor por trabajo. Por un tiempo me costó hablar con ella, me sentía avergonzada, hasta que hablé con mi madre y le conté todo. Ella es terapeuta y hablándome como tal me dijo que no culpe a las perdona erronas por los errores de los otros y bueno luego de decirle una mentirita piadosa a mi amiga hablábamos como si nada todos los días. Ella adora a su padre y no quiero que lo odie por lo que me hizo a mí. Después de compartir mi pequeño triunfo con mi amiga, llego a mi pequeño departamento y me pretrato algo para comer. Llamo a mi madre para dejarla tranquila y me tiro en mi pequeño sofá a mirar una película. Y como siempre pasa me duermo en él. Por la mañana temprano me despierto toda adolorida por dormir en el sillón me dirijo al baño y mientras cae el agua por mi espalda me voy relajando. Ya cambiada para comenzar con mi trabajo voy a la parada del autobús, mi auto quedo en terapia y hasta nuevo aviso no voy a poder usarlo. Mi problema siempre es que mi dinero nunca es mucho y me toca vivir con lo justo. Llego a la compañía y subo al piso donde comenzare a trabajar, Lucia la asistente a una indicación me muestra mi puesto y me da el material que necesitare para comenzar mi trabajo. Enciendo el pc e introduzco el código para entrar a la sección donde está la película que debo traducir. Coloco unos auriculares y mientras voy escuchando los diálogos voy anotando todo. Me gustaría tener el libreto, sería más sencillo así. Estaba concentrada en mi trabajo que no escuche el momento en que tuve compañía. Solo una sombra frente a mí me anuncio que no estaba sola. Levanto mis ojos y veo que Tandred está frente de mí, y otra vez la baba se me cae, me limpio mentalmente y lo saludo sacando los cascos de mis oídos y pausando la película. —Buenos días. —Buen día, estas muy concentrada. —Algo así, necesitas algo? —levanta sus cejas como diciendo tú qué crees? —Necesito ver cómo va la traducción —Todavía no la he terminado. —Ya lo sé, por eso quiero ver cómo va. Tomando una de la silla se sienta al lado mío. Lleva las mangas de su camisa arremangada y puedo ver algunos tatuajes en su piel. se ve tan sexy así, que difícil se me pondrá la tarea con semejante adonis frente a mí. —Algunas escenas le tuve que modificar ligeramente el dialogo porque no sonaban bien, si no es de tu agrado las puedo cambias. —Muéstrame y luego vemos. Le mostré lo que tenía y quedo encantado con todo lo que venía haciendo. Se levanto y antes de salir me pidió que cuando terminase pace por su oficina para que le traduzca unas líneas que no estaba seguro de lo que decía. Por la tarde cuando termine con la primera parte de la película me presento ante Lucia informando que Tandred quería hablar conmigo y a una indicación suya pace a su oficina. Antes de entrar golpeo anunciando mi llegada, y escucho que me da el permiso para ingresar y cuando entro me quedo de piedra. Esta sin camisa, su pecho esta adornado por varios tatuajes, se lo ve bien trabajado y mierda creo que hasta me éxito. Jodido jefe sexy que me toco. —Lo siento, si quiere vuelvo al rato. —No, quédate si no te incomoda claro, es que me manche la camisa y la trate de arreglar, pero lo empeore. —me dice mostrándome la mancha. —¿Qué es? —Chocolate. —si serás goloso hermoso. —Tendrás que usar detergente o algo así ya que el chocolate es grasoso. Aunque sería mejor que uses amoniaco. —Bien buscare una nueva y listo. —me dice con una sonrisa pícara, la baba de nuevo. Por mi quédate así, no todos los días uno se puede deleitar con semejante vista. lo veo abrir un pequeño armario y sacar una camisa y se la coloca provocando un puchero en mí. Casi lloro de la desilusión. Debería estar permitido que si los jefes se ven así de sexys andes mostrando su pechito para motivar mejor al trabajo. Otra vez la baba. Ya con su pecho todo cubierto toma asiento en su lugar y me pasa los papeles que necesita que le traduzca. A medida que los voy leyendo se lo voy traduciendo y cuando lo veo tiene su mirada fija en mí, creo que, en mi boca, instintivamente muerdo mi labio para lo que el levanta su vista y la fija en mis ojos. —Vas comprendiendo algo? —le pregunto, el niega—. ¿Quieres que te lo deje por escrito? —Vuelve a negar. —Tu voz suena muy sexy hablando en irlandés y tu boca uf, más todavía. Puedes retirarte. Lo miro sin comprender y levantándome salgo como perdida sin saber que paso. Cuando termina mi horario de trabajo salgo. Lucia ya no está en su puesto, me dirijo al ascensor, pero alguien me frena tomándome del brazo volteándome, es Tandred su mirada es de deseo. Con su mano libre me agarra de la cabeza y toma mi boca con sus labios. Le respondo sin objeciones, pasando mi mano por su nuca y aferrándome a él. Nuestras lenguas se rozan y salen jadeos contenidos. Se separa de mí y me ve con su respiración agitada. Me suelta y vuelve a su oficina. Me deja más desconcertada que antes. Y sobre todo excitada. Bajo y ya en la calle tomo el autobús hasta la parada que está cerca de mi depto. Llego y alucinada me siento en el sofá llevo una de mis manos a mi boca y rosando mis labios recuerdo ese beso, cargado de deseo, ese beso que siempre espere y que creí nunca tendría. Mierda estoy perdida, este chico será mi perdición.
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