Por la expresión en su cara pude notar que estaba enfadada. Le miré con la misma expresión indiferente invitándole a hablar. __ Qué haces aquí? __ Le dije con indiferencia y diría que, hasta con un poco de repulsión, observándola expectante por un instante. El traicionero de mi corazón era demasiado débil ante su presencia. Así que, volví a lo que hacía restándole importancia. __ Maldita sea Noah! ¿Por qué me haces esto? __ Volví a levantar la cabeza lentamente, hasta mirarla, como si no entendiera, lo que era, no solo evidente y entendible, sino también peligrosamente dulce para mi ego lastimado. Estaba desesperada, por los días que hacía que no sabía nada de mí. " Touché!" Pensé, felicitándome por haber resistido. __ Qué se supone que es..., lo que te estoy haciendo? __ Pregunté p

