El siempre insistía. Y esperaba que lo hiciera otra vez. ¿Por qué no lo hizo esta vez? Me quedé allí viendo cómo se iba, esperando que se volviera de un momento a otro con uno de esos arrebatos posesivos de él. ¿Es que acaso no se había dado cuenta que amo esos arrebatos locos de él? Mis lágrimas vuelven a desnudarme cuando veo que se volvió para mirarme y no dijo nada. Comenzaba a desesperarme y a temblar del miedo y la tristeza. Quería gritarle que no me hiciera caso. ¡Qué no se fuera! Pero Johny me tomó de la mano. _ Bueno creo que debemos regresar a la fiesta. Nos esperan. No llores más. Has llorado demasiado en estos días. Ya vas a ver cómo nos vamos a divertir y olvidarás todo. Lo verás. No sé qué sucedió en ese momento. Pensaba que tal vez era algún tipo de encantamiento. Que tal

